No sé por qué, pero creo que sé lo que estás pensando, ¿te quieres mover?
Pero la carga que llevas detrás pesa. Lo más sencillo sería quedarte donde estás,
pero algo te dice que tienes que seguir y sacas fuerzas. Tienes antes de ti un camino
piano, un camino fácil, pero has decidido creer tu propio camino. Y te caes. Y ahora
realmente sientes lo que pesa tu carga. Pero te levantas y sigues. Inventas puentes. Y aunque
la carga sigue pesando, te sientes más fuerte. Y sabes como tirar de ella. Y descubres que
el camino no es siempre tan duro. Y tu carga amigo pesa menos. Llevas a nuevos lugares,
te encuentras bien aquí. Podrías quedarte. Pero algo dentro de ti te dice que tienes
que seguir y sigues. Y por primera vez la carga no solo te pesa, ahora también te arrastra.
Tienes calzado, no tienes fuerza. Piensas en quedarte ahí, pero eso que tienes dentro
de ti te hace seguir.
Hey amigo. Has llegado al amor, ¿verdad? Y te sientes bien. Es todo resbalatanto. Y
parece que aquí la carga pesa menos. Pero no te paras, ¿por qué sigues? Amigo, no sé
por dónde llegaste, no sé a dónde vas. Pero sí sé que yo no quiero seguirte, porque
al igual que tú también tengo un camino. Y ahora es el momento de seguir. Buena suerte.
Buena suerte.
