El diseño imperial implica que para que un Estado sea hegemónico, los demás Estados
tienen que ser menos Estado, tienen que tener menos control sobre su misma, sobre su destino,
sobre su democracia, sobre sus libertades, sobre sus recursos. El dato más impresionante
de lo que estamos viviendo hoy es que después de haber teorizado que estamos en un Estado
unipolar, en un mundo unipolar, la realidad es que eso ha durado 20 años. Hoy lo que
estamos es transitando a un mundo multipolar y donde se está produciendo una inmensa redistribución
del poder a nivel mundial, en primer lugar económico, pero luego será político y será
político militar. En ese contexto hay una potencia que cae, que entra en decadencia,
cuando digo que entra en decadencia no es que no desaparezca, es que además esa potencia
es más peligrosa, que es Estado unido, que es una gran potencia que inicia una etapa,
un ciclo de decadencia y por otro lado nuevas potencias, otras notas nuevas que son grandes
estados naciones que tienen tras de sí culturas muy sofisticadas y que han estado apareciendo
y que aparecen hoy disputándole la hegemonía de Estados Unidos, es decir, Estados Unidos
ya no puede gobernar como antes. Eso es una cosa realmente importante. En ese contexto
que ha ocurrido recientemente en Europa, ha habido conflictos muy serios, en primer
lugar Siria, en segundo lugar Irán y la política del Estado de Israel y en tercer lugar hemos
visto Libia, lo que ha pasado en Libre. Entonces, Estados Unidos por un lado o directamente
Estados Unidos o indirectamente Gran Vetaña y Francia, están interviniendo masivamente
en el norte de África. Para defenderlo interesa imperial. Pero ahí ha intervenido Rusia,
que no solamente está interviniendo Rusia, sino que tiene a Snowden, que le tiene que
haber contado, no se puede imaginar qué cositas tiene que haberle contado el señor Snowden
a Rusia. Bueno, pues Rusia se encuentra que está empezando a intervenir activamente en
esos países y ha conseguido nada más y nada menos que no intervinieran militarmente
en Siria. Cuando han dejado de intervenir militarmente Estados Unidos y Siria, los rebeldes
entre comillas sirios están perdiendo la guerra. Pero a su vez está Irán. En Irán
se está buscando una solución porque al lado de la OTAN se está configurando en el otro
lado otros mecanismos de cooperación, como es el pacto de cooperación de Shanghai, donde
está en China, donde está Rusia y donde está todo un conjunto de antiguas regiones
o estados de la extinta Unión Soviética. Bueno, todo eso está interviniendo. Entonces,
en ese contexto aparece Ucrania. Pero Ucrania qué es? Ucrania es la Rus de Kiev, es el
origen de Rusia. Entonces, en Ucrania, qué es la Rus de Kiev, qué es el origen de Rusia,
se ha producido un fenómeno histórico que durante más de trescientos años Ucrania,
con los Zares o sin los Zares o en la Unión Soviética, era el segundo estado en importancia
de la Vierna de la Unión Soviética. Se produce la desintegración, se perece la disolución
y hoy hemos existido algo increíble, ¿no? Que me recuerda mucho lo que pasaba en Franco
cuando la suplevación militar de Franco, ¿no? Los primeros militares que mató Franco, ¿sabéis
por qué los mataban? Por auxilio a la rebelión. Es decir, los que no se suplevaban con Franco
eran machacados porque era auxilio a la rebelión. Es lo que está pasando la misma en Ucrania,
el mismo sin sentido. Hay un golpe de Estado contra un Gobierno legítimo que a mí no me
gustaba, pero da igual. Tampoco me gusta Rajoy y tampoco me gusta Olán. Hay un Gobierno
legítimo que es tumbado por un conjunto de movimientos que al final terminan siendo dirigidos
por los fascistas, con el apoyo occidental. Por Maidan ha aparecido, bueno, por la parecer
ha aparecido hasta el presidente de la Comunidad de Murcia. O sea, han aparecido todos, más
que hay, el primo hermano de más que hay, ministro, no ministro. Llegan un 23 de febrero
a un acuerdo firmado con la oposición y, esa noche, toman, entre comillas, las turbas,
el poder y tienen que salir corriendo, espiados y ministros, ¿no? ¿Qué ocurre? Porque Ucrania
es un Estado profundamente dividido, donde hay una larga mayoría, esto no se quiere
decir aquí, que no diré que son prorrusos, sino que tienen una identidad, una cultura
y una tradición que es rusa. Y que han visto este golpe de Estado con toda la razón como
una agresión, no a Ucrania en general, sino a ellos, y que ahora van a por ellos. Lo
han visto así y se sienten absolutamente asustados, porque los del otro lado están
matando gente y los del otro lado son esbóvodas, los del otro lado son partidos neofacistas,
los del otro lado son gente de la peor posible. Y que además consideran, como pasan los nacionalistas,
que los no nacionalistas son enemigos de Ucrania, pero es la mitad de la población y, además,
la parte más rica de la población, además, la parte más obrera de la población. Entonces,
esta población, pues, está viendo como una agresión la existencia de este golpe de Estado.
También cree que, una vez que tú te cargas la legalidad, una vez que te cargas las posibilidades
de la perpetuación de un régimen democrático, la gente no se va a tomar la justicia por
su mano, la gente no va a empezar a impulsar movimientos de separación, y que además
Rusia se va a estar callada como machacan a sus gente. Pues, ni Rusia se va a quedar
tranquila, Rusia ha intervenido rápidamente en Crimea, y si siguen machacando a rusos
y a gente de la tradición y de la etnia y de la cultura rusa, pues, Rusia terminará
interveniendo. ¿Por qué se está haciendo eso? Porque se está tratando de debilitar
Rusia. O sea, Ucrania es un elemento fundamental de la geopolítica europea, y si pierden Ucrania,
Occidente o la gana Rusia o viceversa, hay un desequilibrio muy importante. Imagínense
si Ucrania termina siendo de la OTAN, como quiere este gobierno, e ingresa en la OTAN,
imagínense. La frontera de los rusos, ahí prácticamente le pueden tirar piedras los
Estados Unidos y la OTAN a Rusia, eso Rusia no lo va a consentir, cuando además la mitad
de la población es partidaria de Rusia. Por lo tanto, lo que estamos en un mundo complejo
y difícil, donde hay grandes superpotencias, las superpotencias tienen intereses geopolíticos
diversos, que no siempre son compatibles, y que, por tanto, estamos ante una situación
que va a requerir, necesariamente, replantear un nuevo orden económico internacional y
un nuevo orden internacional. Para decirlo de otra manera y terminar. El mundo está
cambiando de base, y eso se tiene que reconducir en el marco de las Naciones Unidas, y eso
tiene que reconducir en el marco de un nuevo sistema monetario internacional. Eso tiene
que reconducir en el marco de nuevas relaciones económicas internacionales. ¿Qué ocurre?
Que la potencia hegemónica no quieren hacer eso. Y la pregunta que yo hago es muy simple.
Ya tenemos una experiencia de eso. Ahora se están cumpliendo el centenario de la primera
guerra mundial. Al final del siglo XIX, eso está muy bien estudiado, en la primera globalización
además, fue el intento de la primera globalización de construir la hegemonía o reconstruir la
hegemonía de una potencia que entraba en decadencia como de la imperia británica. Fracasó la
globalización, pero costó una guerra de 30 años. La guerra que empieza en el XIV termina
en el XIV. No estamos hablando de cosas pequeñas, estamos hablando de cosas serias. La guerra
es el elemento que define al final a la grande potencia y las correlaciones de fuerza. Y
es evidente, está claro, que hoy la humanidad no se puede gobernar como antes. Y lo que
está ocurriendo es que se está haciendo a través de la Unión Europea una nueva alianza
internacional de Europa y Estados Unidos para volver a mantener su hegemonía a nivel mundial.
Y eso pone la paz en peligro. Y ese es el gran problema.
Yo creo que Europa lo que va es de un lado a la subalternidad. Es decir, hay una paradoja
increíble, ¿no? A más Europa, más subalterna de Estados Unidos. A más integración, más
menos capacidad de intervenir como sujeto autónomo en las relaciones internacionales.
No hay nada más que ver lo que está ocurriendo con el llamado Tratado tras Atlántico para
ver que el diseño último de la Unión Europea no es otro que un diseño subalterno a los
diseños imperiales de Estados Unidos. En segundo lugar, Europa va a la división,
a la ruptura. Nosotros lo dijimos hace ya muchos años, lo dijimos en Izquierda Unida,
lo dijeron Anguita, Juan Francisco Martínez, Pedro Montes, tantos compañeros. Oye, la
Europa del Euro es la Europa de la división, una Europa de la división que se va a hacer
cada vez más dura y más fuerte. Ya por lo pronto tenemos como tres periferias en Europa,
¿no? Tenemos toda una periferia que es justamente el norte de África, que es lo único que
ofrecemos es, pues, lo que estamos viendo, matanzas cotidianas. Una segunda periferia
que es el sur de Europa, la periferia del Euro, y luego una inmensa periferia que es
la periferia del Este, ¿no? donde de nuevo la Gran Alemania parece ser el destino común.
Si uno ve el mapa de la Segunda Guerra Mundial y ve lo compara con ahora, dirá, bueno, las
panseadivisiones en Alemana, ahora ya no intervienen directamente, pero intervienen el capital
financiero alemán y este Euro, que no es otra cosa que el marco, ¿no? Y por último va
a la digregación social. Es decir, estamos viviendo en Europa un proceso de involución
civilizatoria y se están liquidando los derechos sociales conquistados en más de un siglo
de lucha de clases, ¿no? Esto parece, con nuestra perspectiva, parece que no es nada,
pero los derechos sociales costaron dos guerras mundiales, costaron guerras civiles, costaron
muchas cosas, mucho sufrimiento a los seres humanos, ¿no? Tener por un estado social,
un entado capaz de regular el mercado y planificar el desarrollo, ¿no? Todo eso es a donde va
a Europa, ¿no? Es decir, Europa va a hacerse cada vez más homogénea en cuanto a su clase
política y cada vez más empobreciendo a los trabajadores y a los ciudadanos. En definitiva
Europa va a perder su libertad.
