Para mí el documental es una forma de expresión cinematográfica y, ante todo, artística,
una herramienta para más que captar la realidad para transformarla.
Hago documental porque lo necesito, es una forma de vivir,
es como respirar, sentir, mirar a través del documental y del cine en general,
es además de una necesidad, una auténtica pasión.
Que más que perseguir yo determinados temas, los temas y sobre todo los personajes
han venido a mí, han aparecido especialmente en el documental,
quizá en ficción, en teatro, en otras disciplinas ha sido diferente,
pero en no ficción han surgido a través de la vida.
Mis documentales han surgido en distintos países,
en cada uno hemos encontrado los personajes que me inspiraban para hacerlo
y ahora en España está sucediendo lo mismo,
hay historias que también están inspirando películas
que merece la pena mucho luchar por ellas.
El cine es un personaje en acción, en un contexto visual,
el personaje es esencial, sobre todo en el caso del documental
para mí me he encontrado con esas personas
que se convierten en personajes de una ficción, no no ficción cinematográfica
y son el alma de la historia.
En mi caso es la representación de sus vidas, sobre todo sus sueños
y los retos que la vida les pone para llevarlos a cabo.
New York Spin es mi primer largometraje,
hay una versión de una hora y media y otra de una hora sobre todo para televisión.
El punto de partida es que un extranjero antes de regresar a su país
se quiere llevar lo mejor de su vida en la ciudad
que resulta ser el espíritu de la gente que ha conocido.
Yo creo que en las películas, en las obras de arte
hay un punto de partida y un punto de llegada
y lo fascinante y lo maravilloso es precisamente el camino,
el recorrido como artista y como ser humano.
Al New York Spin se convirtió en el retrato multicultural
de la ciudad de Nueva York
porque mis amigos resultaron ser de distintos países,
cultura, religiones y esa confluencia de sensibilidades
y sobre todo de sueños, de proyectos de vida
es lo que le dio a New York Spin ese carácter
por un lado muy local, muy de retrato de la ciudad de Nueva York
pero también le dio la posibilidad de conectar
de una forma universal con públicos de muchos países.
Con la llegada de la internet,
están cambiando muchas cosas en el documental
y en el cine en general, además de nuestras vidas.
Yo estoy convencido de que internet y las redes
no es solo una nueva herramienta de distribución del documental
sino es un vehículo de creación.
Si pensamos en las producciones cross-media
que son producciones especialmente diseñadas
para distribuirse en distintas plataformas
ya había desde hace tiempo productos
con esa sensibilidad, con ese propósito
pero ahora me parece muy interesante
lo que se denomina transmedia
donde las producciones, los contenidos
están no solo diseñados para distribuirse
a través de las plataformas
sino para desarrollarse a través de ellas.
Creo que la realidad es como es
pero la vida es audiovisual.
Día a día nuestra cotidianidad
está muy vinculada a lo audiovisual.
Entre otras cosas, o diría sobre todo
por estos aparatos diabólicos
que son los teléfonos móviles inteligentes.
Con ellos vivimos, respiramos, sentimos,
creamos, trabajamos, también cine, también documental.
Es cierto que ahora se habla
del Citizen Journalist
de que cualquier persona es capaz
de producir o produce, de hecho periodismo,
produce no ficción, produce documental
pero yo creo que para el artista, el creador
y el profesional es una herramienta
a considerar porque sobre todo
abre nuevas posibilidades de expresión y de lenguaje.
Ya ante todo me considero cineasta y creador.
Procedo de hecho de las artes escénicas,
de la literatura y mi aproximación
en el documental, creo que respira
de esas sensibilidades.
Podría compartir que tan solo el mes pasado
en México fuimos al norte del país,
a la Sierra Tarumara, hacer un retrato de una familia.
Su aspecto, como yo lo describo,
es convencional, tradicional a lo National Geographic
y esas imágenes están ahí, en esa,
con ese sentir antropológico de ese retrato
de lo que llamo un video portrait,
un retrato en vídeo, pero está
producido y concebido desde el principio
no para la pantalla tradicional del cine
o de la televisión, sino para internet
y redes sociales. Sería un proyecto transmedia
con la posibilidad de multi pantalla
y de proyección en distintas superficies
y con una vida interactiva
esperemos que rica, no abierta,
flexible en internet y en redes sociales.
