Hola mi amor, ¿estás nerviosa? Espero que sí, porque yo lo estoy y mucho. No estoy
nervioso por pasar el resto de mi vida a tu lado, solo estoy nervioso porque hoy te
miraría los ojos y veré en ellos a la mujer más bella, veré la sonrisa que me hace ser
el hombre más afortunado. Estoy nervioso de cojerte las manos y aunque estaré tembloroso,
sé que tu mano me dará la calma suficiente de mi vida para seguir adelante y enfrentar
Mi amor lindo, yo no soy el hombre perfecto, soy un hombre con muchos defectos, más defectos
y virtudes, pero al estar a tu lado me hace más perfecto y sé que trataré de serlo cada día de
mi vida. Alguna vez leí que cuando una persona es para alguien todo el mundo conspira para que
eso pase, y estoy seguro que no solo el mundo conspiro para eso, sino también mi Dios conspiro
para tenerte. Yo y Bet te recibo a ti, Daniel Humberto, como esposo y prometo hacerte fiel en lo
favorable y lo adverso con salud y enfermedad y hacía Marte y respetarte todos los días de mi vida.
Alguna vez también un gran amigo me dijo, ¿puedes imaginar quién será tu esposa? ¿quién será la madre de tus hijos? En ese momento te confieso que no tome nada en mente,
y nunca ni en mis mejores sueños imagine que esa gran persona estaría esperando por mí y que sería alguien tan
maravilloso como tú. Te amo y quiero hacerlo para siempre.
Mi mayor deseo, Daniel y Bet, es que haya amor, felicidad en su nuevo hogar y que hoy, un día tan hermoso, se inicio de una vida larga y emocionante.
Daniel, hijo mío, ahora y Bet, es tu esposa. Quiere la respétala por el resto de tu vida. Y Bet, te entrego a mi tesoro más precioso, que es mi hijo, para que lo quieras y lo respete por el resto de tu vida.
