El agua. No se puede entender la historia ni la socioeconomía
sufariense sin el río Galligo. Romanos y árabes supieron conducirla hasta Zaragoza
o aprovecharla para el cultivo de la Tierra. Antiguamente la agricultura ancerasa escribía
exclusivamente a la Tierra de Huerta por tres motivos principalmente porque la Tierra generalmente
es mejor porque existían dos acequias importantes que se aprovechaban para arregar y sencillamente
porque está más cerca. Hay que tener en cuenta que la pirámide
social sufariense difería bastante de la del resto de los pueblos de alrededor aunque
sí que existía una serie de latifundistas estos siempre fueron muy pocos en número
predominando ante todo una serie de medianos y pequeños propietarios que además podían
suplir las necesidades de tierra con la puesta en cultivo de una serie de terrenos comunales
pertenecientes al Ayuntamiento que se situaban principalmente en el monte.
Otro aspecto, otro mundo muy importante en la economía de sobera a lo largo de la historia
ha sido la ganadería sobre todo el pastoreo. Este es un sector que ha sido incluso más
potente que la agricultura a lo largo de la historia.
A causa de las desamortizaciones sobre todo la del cincuenta y cinco deciden comprar
definitivamente esos acampos y pasarán de ser grandes ganaderos a ser grandes agricultores.
Con la influencia de las corrientes de finales del diecinueve pues la gente de sobera empezó
a plantearse la posibilidad de agruparse y formar un sindicato agrícola que les permitiese
estar más actualizado a las nuevas tendencias agrícolas que surgían como sobre todo también
tener una mayor defensa del precio a la hora de comprar y vender.
La respuesta a este fenómeno comienzan a surgir una serie de movimientos de carácter cooperativista
que se verán respaldados por un lado por una ley emitida en 1887 y finalmente por otra
principio del siglo XX datada en 1906.
Es en este contexto y en la estela de este impulso organizativo cuando treinta y uno
de los agricultores de sobera deciden configurar una cooperativa agraria que será un sindicato
agrícola católico adscrito al sindicato agrícola aragones.
A una biblioteca fomentando ante todo la cultura agrícola y la formación de sus integrantes
se unió una sociedad de socorros mutuos en la que se establecía debido a que en aquella
época no existía ni estaba vigente la seguridad social una especie de seguros tanto para los
socios como para sus hijos eso sí solo los que estaban entre seis y diez años y siempre
cuando fueran varones.
Con el tiempo irá evolucionando y con las leyes dadas durante la Segunda República sí
que se propugno ya el cooperativismo tal y como hoy lo conocemos en el que fue un socio
y un voto.
Con la guerra los socios parte tienen que huir, parte fallecen o parte se arruinan,
no pueden hacer frente a los pagos de la cooperativa y la cooperativa se viene un poco abajo y
será a partir de los años cuarenta concretamente llamas hacia el año cuarenta y dos cuarenta y cuatro sobre todo a partir
de la ley de cooperativas de mil novecientos cuarenta y dos cuando se formen las cooperativas
como actualmente las conocemos.
Con el estatuto de mil novecientos cuarenta y cuatro pasa a llamarse cooperativa agraria
sanlicer irá evolucionando poco a poco los siguientes años tiempo de poca actividad por
falta de socios y recursos.
Hasta que será a finales de los sesenta cuando ya adquiera digamos ese carácter más industrial
con digamos la creación de la nueva cooperativa ya como tal aquí en el polígono El Campillo
dado que las antiguas sedes estaban en el centro del pueblo y va a ir creciendo a través
de las continuas ampliaciones sobre todo basadas en el producto estrella del momento de finales
de los sesenta y los inicios de los años setenta que va a ser el maíz.
El aumento de actividad y de servicios va a permitir que poco a poco se adhieran nuevos
socios incluso de localidades limítrofes como Villanueva de Gallego, San Mateo de Gallego
o incluso La Paúl en la provincia de Huesca.
La cooperativa de Zuera pasó de unos doscientos sesenta y siete doscientos sesenta y ocho socios
en el año sesenta y siete con su refundación a la actualidad del año dos mil quince con casi seiscientos
cincuenta socios.
Con el desarrollismo que comienza podríamos decir a partir de los años sesenta empieza
a cambiar las tornas, aumenta la demografía del pueblo pero no solo por su propio crecimiento
interno sino por la influencia de otras gentes influenciado también por su cercanía a Zaragoza
y todos estos hechos hacen que la agricultura se vea complementada por otro tipo de actividades
como son fundamentalmente la industria y también el sector servicios.
En los ochenta arranca el desarrollo técnico y tecnológico de la cooperativa, se construye
la fábrica de pienso con una junta rectora de socios ganaderos que en la década siguiente
ante el declive del sector se integrará en la cooperativa agraria San Lícer.
Los noventa fueron años de cambio de cultivos, frutó de las nuevas políticas de ayudas
del mercado común europeo pasando a apostar por el trigo duro y la alfalfa.
Los últimos treinta y cinco o cuarenta años han supuesto un gran avance técnico, tecnológico
y económico para la propia estructura cooperativa como empresa y como unión de socios, pasando
de ser una instalación en los años noventa obsoleta con distintas dependencias diseñadas
por el casco urbano de fuera a ser un gran complejo tecnológico contando con millones
de euros en infraestructuras, maquinaria y formación tanto de personal como de instalaciones.
Y yo creo que es importante recalcar que todavía hoy fuera es un pueblo agrícola.
