La cabrera, leviana feminista salvadoreña, activista del movimiento de mujeres y feministas
en El Salvador. Además, soy parte de la colectiva desobediencia lésbica, que es un espacio
de mujeres jóvenes lesbianas y también de otros espacios y esfuerzos regionales juveniles
de las mujeres jóvenes en el movimiento a nivel de Centroamérica y también en El Salvador.
Quería preguntarte cuáles son las principales reivindicaciones y avances del movimiento
feminista salvadoreño en torno a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Bueno, yo creo que las principales reivindicaciones son el estar al pie de la lucha en resistencia
para generar la despenalización del aborto en El Salvador. También, yo creo que es
importante mencionar la conformación de una articulación de organizaciones feministas
en El Salvador, la cual se nombra la articulación por el derecho a decidir, que es una articulación
donde llevamos como primer punto en agenda la despenalización del aborto en toda su
forma debido a que en El Salvador está plenamente penalizada el aborto en todas sus formas. Entonces,
que es una situación difícil porque estamos ahí entre un nicho entre la vida y la muerte
de las mujeres y sobre todo las mujeres jóvenes que son las que actualmente lo están pagando
en una legislación moralista, fundamentalista, lo cual ha permitido la penalización en toda
su forma. Entonces, creo que de los avances es tomar conciencia en el movimiento de que
es un tema pendiente, que es un tema que quede la lucha y sobre todo el que nos movamos
muchas en torno a, creo que eso es importante. Luego, creo que también es importante el que
se están gestando grupos multidisciplinarios, por ejemplo, un grupo de bioética, que aparte
de ver el tema o la cuestión del aborto, también está viendo lo de la eutanasia, lo de la
cuestión del vitro, entonces que vamos como dando un paso a reflexionar sobre esos otros
temas que están ahí, que son tabús, que no son hombros, pero que se dan en El Salvador.
Específicamente, la eutanasia se da en hospitales públicos, no está así, ahorita quizás
me atrevo un poco, pero se da ya que al no haber espacio, entonces desconectan, verdad
chunilla, entonces son como prácticas que se dan, pero a la vez no se hablan de ella.
Es como el aborto también de que hay lugares donde podés elaborarte un aborto clandestino
y demás, pero también otros formas o medios que existen, pero que también están ahí,
verdad, entonces es como eso, estar avanzando en temas de que antes no se hablaba, el hecho
de la eutanasia y otro. Pero ya en referencia a los derechos sexuales y reproductivos también
otro avance, creo que es importante que el movimiento ha reflexionado y que lo ha llevado
también a las comunidades, es decir, a informar a las mujeres de las comunidades jóvenes,
adultas, ancianas sobre los derechos sexuales mismos, verdad, que antes sólo se hablaba
de la planificación familiar y demás, pero ahora estamos hablando de, aparte de la planificación
de la anticonsección de emergencia, también de el derecho a una vida sexual activa, placentera,
deseosa, amorosa y feliz, o sea, yo creo que también se ha llevado, digamos, a la discusión
con las mujeres en sus lugares, verdad, y sobre todo creo que otro avance es la visibilización
de las mujeres lesbianas, también jóvenes y ya grandes, entonces yo creo que ese es otro avance,
el hecho que también existan organizaciones como tales, visibles, verdad, que se autonombran
lesbianas feministas, las jóvenes que son parte y otras también, y que eso le hace como
da un plus, verdad, que no sean solo organizaciones lésbicas como tal, sino que también como
una posición política o feminista, en esa vía, y sobre todo de hablar de este es el
cuerpo lésbico como tal, de cuáles son los aceres que nos hacen falta, el hecho de visibilizarnos,
de ir y hacer pintas en las calles, el hecho de que tengamos un espacio para compartir,
que construimos un espacio interesante como otros colectivos lésbico-feminista que eran
las parlanchinas, era un espacio donde éramos solo lesbianas hablando de nuestros sentires,
de nuestros saberes, de nuestros cuerpos y demás, entonces era importante porque era
un espacio seguro donde sí podíamos hablar de lo que sufre este cuerpo cuando se expone
a la cuestión pública, de decir soy lesbiana y más si soy lesbiana feminista que tenés
que hacer un desmontaje de todas las heteronormas, verdad, entonces yo creo que es importante
el que ahora, como te digo, sabemos muchas que nos autonombramos lesbianas feministas
y que va en el fondo esa desconstrucción o ese desmontaje que vamos haciendo de lo
cotidianamente, de esas heteronormas que nos han sido impuestas y internalizadas, entonces
yo creo que también a mí me parece que ha sido un hito, el hecho que en este recién
pasado 2012, 2011, más bien, las lesbianas feministas hayamos puesto en agenda, verdad,
el tema, es decir que hemos salido a la luz pública, ya no somos lesbianas que estamos
escondidas en nuestros nichos, con nuestro grupo, nuestra secta, sino que somos lesbianas
que nos damos a conocer y que hacemos fiestas, rebeldías y demás, sobre todo en la cuestión
de posicionar el placer, el lesbianismo como una cosa de vivirtela con felicidad, verdad,
no con tristeza, sino que desde la alegría de reivindicar el cuerpo político, verdad.
También creo que otro de los grandes logros que tenemos en El Salvador es que hay un fuerte
o un fuerte auge de organizaciones juveniles, feministas, y que yo creo que le han dado
como ese empuje esa autonomía a remiticar los derechos sexuales, o sea, no va de la
violencia, no va de la reproducción, sino más bien de el deseo del placer, el de sentirse
conforme con su cuerpo, indistintamente si lo meten en una categoría o qué, sino que
son lesbianas, son jóvenes que se autonombran heterosexuales, aliadas, asexuales en el sentido
del disfrute con ellas mismas, no con otros cuerpos, y demás, o sea, que ya vas avanzando
en torno a la sexualidad misma de las jóvenes, cómo se lo viven, se empoderan, se autestima,
y demás, y que lo transmiten a otras, verdad, que es una relación de par y sobre todo de
este espacio autónomo, es decir, sin la injerencia de alguna ONG, de adultas y demás, sino que
son espacios propios con ideas propias, de hecho han elaborado una revista que se llama
la sinvergüenza, porque perdieron la vergüenza y no la quieren encontrar, entonces es un
espacio donde habla de jóvenes a jóvenes en una revista que lleva información de la
que las jóvenes están esperando, que nunca le llega, porque hay varias dificultades,
bueno, ya voy a hablar un poco de eso, pero yo creo que que le llega esa revista, por
ejemplo, el tema pasado fue de los cuerpos, verdad, y este otro que de hecho les censuraron
en nuestra imprenta que lo estaba sacando, no censuraron la despendalización del aborto,
y el próximo número es sobre levianismo, entonces que son temas que las jóvenes están
esperando y que lo hacen el análisis desde ellas, hay diferentes secciones y que hablan
y cuestionan este sistema mundo, bueno, en El Salvador, desde sus palabras, desde sus
entendimientos, o sea, no significa, cuando digo entendimiento, no es que las jóvenes
me entiendan más que las adultos, sino que desde sus propias expresiones, en sí, puede
ser a través de un grafitis, a través de un dibujo o de una cuestión diversa, entonces
yo creo que son los logros que están ahí, que se están estando como un espacio de
resistencia, indisintamente del tema, verdad, sobre todo en los derechos en sí, ya no
son hablar de la violencia, o de la planificación familiar, sino en aquellos temas como el placer,
el cuestionar el heterosexismo, y sobre todo, cómo hablar ya del derecho a decidir ser
madre o no, o de este cuerpo, cómo lo relacionó o no.
Ya has comentado algunos de los avances y logros, y mencionado algunos desafíos, también
voy a preguntarte cuáles son los temas que más está costando introducir como movimiento
feminista en la agenda política, pues vinculándolo un poco también a estos desafíos pendientes,
¿no?
Bueno, yo creo que primero voy a comenzar hablando como de los grandes retrocesos, como
se dice en El Salvador, que más o menos los comentaba, uno es la penalización de todas
las causas, bueno, del aborto en El Salvador, y que esa nivel de centroamérica en El Salvador
y Nicaragua son los únicos que tienen, digamos, penalización total, y lo cual en El Salvador
nos ha significado un duro golpe, ¿verdad?, todos los avances o una legislación que tenía
bastantes avances o algo progresista, donde estaban permitidos los tres, ¿verdad?, el
ético, el eugenésico y el terapéutico, entonces ahora ya no existe ninguno de esas
las causales, pero yo creo que eso en el 1998 fue uno de los grandes retrocesos y que el
movimiento en sí no tuvo también como esa fortaleza de dar la lucha, de dar la fuerza
ante toda la cuestión y campaña que hicieron lo sí a la vida, ¿verdad?, junto con la iglesia,
entonces yo creo que eso fue, digamos, como un gran retroceso en El Salvador, y sobre todo
que ahora lo estamos viviendo con mucha más sentir, ya que hay muchas mujeres que alrededor
de 33 mujeres que están presas por haber sido condenadas por el hecho de haber abortado
indisintamente de la condición en que lo hicieron, sino que son condenadas por homicidio
agravado y estas son llevadas directamente, bueno, hay casos que son llevadas directamente
del hospital a la cárcel, es decir, que en los hospitales, en los centros de salud están
denunciando a las mujeres, ¿verdad?, tanto médicos como médicas como enfermeras o
personal de administración o demás, denunciando a las mujeres por el hecho de haber llegado,
digamos, con hemorragia o demás, entonces a ésta inmediatamente se les busca y son
condenadas hasta 33 años de prisión y teniendo, digamos, una cuestión jurídica súper rápida,
no es como en otros casos, ¿verdad?, de violencia común o demás, sino que es una condena
inmediata, digamos, de hecho, en ocasiones a las mujeres ni se les da el tiempo de que
ellas puedan presentar, apelar y demás, sino que ya es una cuestión, digamos, inherente,
o sea, que allá van del hospital a la cárcel y así también han muerto muchas mujeres,
jóvenes en mayoría, que han muerto porque se fueron del hospital a la cárcel sin tener
la atención médica necesaria, ¿verdad?, o si no otras las han revictimizado en el
sentido de que ahí mismo en los hospitales las han maltratado, no les han dado la atención
necesaria de salud y que se les ha grabado su condición, digamos, de salud ya estando
en la cárcel, entonces son como grandes hechos y que lo estamos sintiendo, que en la vida
de las mujeres ahora, digamos, depende de otros, ¿verdad?, más allá de lo de las cuestiones
de las leyes, sino que ya hasta los médicos, médicas y enfermeras denuncian juzgando desde
la moral, ¿verdad?, en primera instancia, sin hacer su primera función, que es el secreto
profesional, ¿verdad?, y sobre todo atender y velar por la salud de las mujeres que llevan
al sistema de salud pública. Esto como un principal retroceso, no sé, y yo creo que
también en torno a esto, en la campaña anterior, bueno, este año fue un año electoral, bueno,
en El Salvador casi siempre estamos en años electorales, no sé por qué, pero hubo toda
una cuestión de llamar, ¿verdad?, a la gente de parte de las, de las, de las, de las,
estas personas recarcitrantes y ya, y del derecho a la vida, ¿verdad?, que hay una gran impulsora
que se llama Regina de Cardenal, la traigo a cuenta, porque hemos hecho una, una divertida
consigna que se dice Regina, ¿a dónde van tus amigas?, ¿verdad?, y abortar, y otras
responden a Miami, porque también consideramos que la penalización del aborto a quien más
permea es las mujeres pobres, ¿verdad?, eso es una cuestión de clase también, ¿verdad?,
porque hay mujeres que tienen acceso a irse a Miami, a otros países donde no está penalizado
a practicarse un aborto en cuanto a las mujeres pobres son las que están presas y las que
están muriendo, eso, y por otro lado, con estas pasadas elecciones, como comentaba, se
hizo toda una campaña por la familia, reivindicación de la familia nuclear, verdad, heterosexual
y demás, de clase media y alta, porque es a esa la que refiere, ¿verdad?, cuando habla
de ese tipo de familia, y sobre todo hablar sobre los matrimonios entre personas del mismo
sexo, como era de que poner en la, en la constitución, así como se hizo lo de la penalización
del aborto, que dice desde, desde la concección, se respeta la vida, entonces así lo querían
instalar en la constitución, o sea, manipulan y juegan la constitución hasta todo, o a partir
de las cuestiones morales, ahora querían decir que era entre mujer y hombre que así se tenía
que hacer el matrimonio y la instalación de la familia, entonces esto pasó este año
y lo cual hizo como se llevó agenda pública, tuvo mucho, mucho alcance, son temas que tienen
mucho alcance de inmediato la gente se pronuncia y demás, mucha gente a favor de respetar
y amar a la familia y otras que estuvimos en, en contra, ¿verdad?, y de reivindicar de
que existen diferentes tipos de familia, sobre todo en un país donde hay alrededor de tres
millones de personas inmigrantes, ¿verdad?, entonces donde se constituyen otros tipos
y modos de familia, ¿verdad?, no podíamos hablar de una nuclear cuando hay otras dinámicas
en el país y también a decir que las personas que amamos y nos relacionamos en relaciones
amorosas y demás como alguien de nuestro mismo sexo no significa que queremos tener
un matrimonio, ¿verdad?, institucional, entonces yo creo que ese es otro tema de los que se
ha ido hablando y que se han ido haciendo como esos puntos, ¿verdad?, de quiebre donde
se te degastas también, sobre todo por cuestiones políticas partidarias en momentos de coyunturas
electorales. Y otro de los retrocesos yo creo que es importante mencionar que no existe educación
sexual y reproductiva a mujeres jóvenes y adolescentes, en El Salvador está totalmente
negada la, la educación sexual y reproductiva, es decir que solo te enseñan los órganos
de mujer y hombre y cómo tenés que ser madre a final de tanto tiempo, ¿verdad? Entonces
es como la, la única visión con la que se, con la que se lee en las escuelas. Y lo otro
es de que creo yo que lo otro de los retrocesos importante es que no se, hubo una política
de salud sexual y reproductiva del Ministerio de Salud la cual fue, se pidió a la ministra,
a la doctora Isabel Rodríguez, que le bajara perfil, es decir, por la presión de la iglesia
ya era una, una política que, que se decía salud sexual y reproductiva, pero iba con
el enfoque de derecho. Entonces el Opus Dei y todo su clan, ¿verdad?, le dijo a la ministra
bájale perfil a eso y por medio, llegaron a presidencia y demás y bájale perfil y
entonces la política en vez de llegar y generarse a nivel público, ¿verdad?, sino que quedó
nada más allí en la gaveta, que se maneja a discreción. Entonces yo creo que es importante
mencionarlo ya que estamos también haciendo un esfuerzo por ahí. No sé. Bueno aquí también
estamos viviendo una situación de retroceso en cuanto a la ley del aborto porque se quiere
impulsar ahora, se quiere derogar la ley actual por una ley que va incluso más allá de
la que había antes de 1985 y pasar a una ley de supuestos, ¿no?, también que tú comentabas.
Entonces esto me hace pensar que cómo podemos crear, lanzar puentes a nivel internacional
entre el movimiento feminista para más allá del momento político que se está viviendo
en un país o en otro, que haya estrategias conjuntas del trabajo.
Sí, yo creo que eso son los desafíos y también lo que nos debemos de cuestionar desde el
lado, al menos yo desde el movimiento me posiciono que, para luego verlo de los puentes, me posiciono
que no tenemos que pensar que la utopía va en marcos regulatorios o legislación, ¿verdad?,
desde el movimiento. Si no va en la apropiación de los cuerpos, ¿verdad?, que las mujeres
se apropién de ese cuerpo y por ende ya sean la fuerza que luchen y reivindiquen sus derechos,
¿verdad? Yo más por ahí lo veo, aunque mucho la cuestión no haya cuando estamos con toda
esta cuestión de los marcos legales y que avanzen y demás. Entonces yo creo que es importante
que ustedes tenían garantizado una cuestión ciertamente de derecho a través de las leyes
nacionales y los marcos, en sí, ¿verdad? Pero yo creo que no hay que decir ya aquí
acabamos, ¿verdad?, sino que yo creo que la lucha es continua y sobre todo que debe
de ser a partir de los ejercicios de los cuerpos de las mujeres. O sea, yo creo que el movimiento
debe de reflexionar cuál es, a dónde están viendo la utopía de su hacer político, ¿verdad?
Si es a través de una utopía única del hecho de pensar que las mujeres seamos libres
y demás, sino que la utopía en sí, porque la acotamos tanto a un marco regulatorio,
¿verdad? Y que ahí y depende, pero vos sabes que quienes están en el estado, quienes hacen
las políticas y las deshacen, en su mayoría son hombres. O así, ¿verdad?, como el sistema
es tan sexista que la mayoría de los que están en tomada de decisiones son hombres,
o si no, el sexismo está tan interiorizado que igual se ve, o sea, se ve. Entonces yo creo
que es importante reflexionar qué hacemos el movimiento, ¿verdad?, ¿a dónde están
nuestras apuestas políticas? ¿A dónde las queremos llevar? ¿Cuáles quieren ser o queremos
verlos en los procesos transformadores? Yo más creo que debe de ser como un proceso de
transformación cultural, es decir, cómo ir permeando en las mujeres y en otros, ¿verdad?,
el retomar y empoderarse estos cuerpos, ¿verdad?, estos cuerpos que son los que cotidianamente
están siendo vulnerados y, como dice su campaña, están pactados, ¿verdad?, por hombres. Entonces
yo creo que es importante reflexionar de qué es lo que queremos hacer, ¿verdad?, y sobre
todo, cómo reflexionar y también el ver las dinámicas de otros países, por ejemplo,
en El Salvador hemos vivido y vivimos siempre en crisis, ¿verdad?, y sobre todo en una resistencia
constante ante ese tipo de penalizaciones y retrocesos que comentaba anteriormente.
Entonces hemos tenido que generar algunas resistencias y desafíos, ¿verdad?, que cada
vez nos vamos poniendo para ir transformando baratinamente. Entonces yo creo que es como
seguir siempre con la cuestión de la creatividad, de las complicidades entre nosotras, el hecho
de reconocernos entre nosotras y con las otras también. Yo creo que es importante revisar
en el mismo movimiento los índices o grados de misoginia que tenemos incluso entre nosotras
misma para relacionarnos y hacer una fuerza política mucho más consciente. No digo que
la cuestión de los marcos legales no sea importante porque lo es, ¿verdad?, estamos
acá, tenemos estudio y demás ahora en nosotras, por esos avances, pero también como no dejar
el lado del tejido social. O sea, donde hacemos esa fuerza, esa complicidad, esas energías
que nos motivan a resistir, nos a poner alto a los que nos están maltratando o denunciar,
¿verdad?, el hecho de que quieren retroceder, sino como poner una resistencia y decir, o
sea, no estamos de acuerdo, queremos que la garantía siga, ¿verdad?, entonces yo creo
que es importante reflexionar la utopía, ¿verdad?, yo creo que ha llegado el momento de decirnos
porque igual pasa en el Salvador. Hoy con el cambio de gobierno de las localidades teníamos
avances en materia de las municipalidades, verdad, que ya había política, de la acoso
sexual, de ley de género, presupuesto, llega a un partido de derecho y se cae todo el trabajo
de 10 años. Entonces nosotros decimos, ¿cuál debe ser la estrategia? Y llegamos a la conclusión
que debe ser el empoderamiento de las mujeres y sobre todo es reivindicar la ciudadanía
plena, ¿verdad?, de nosotras. Y sobre todo esa ciudadanía plena que va en función
de un ejercicio feminista ya que queremos llegar más, o sea, que yo creo que mucho más alcance,
pero sobre todo eso, el generar este tejido social y que sea la fuerza de estos cuerpos
que hagan nuestra formación y que la vayamos haciendo con otras también, ¿verdad? Entonces
y no solo quedarnos en las cuestiones de las leyes, de los convenios tratados y no oír
más, ¿verdad?
