Soy Felipe Sánchez, soy orgulloso de ser productor bananero, que me dio mucha satisfacción.
Levantamos las cinco y media, eso es normal. Levantamos, tomamos media hora de mate y de ahí ya, si hay que trabajar en el sector, el sector está arrancando.
Es muy sacrificado el producir bananas porque tener el sol de 40 grados y estar ahí con la sada en la mano y no tenemos horario.
La historia de papá es larga, es sufrida, mucha prueba y error. Nadie pensaría que una persona que empezó con una claridad de tierra hace unos 40 años atrás, hoy por hoy puedo decir tengo una producción, tengo cinco hijos, de esos cinco o cuatro hoy por hoy son profesionales.
Tengo hijos, he regresado a la facultad no siempre, y el último está conmigo todavía porque está cruzando acá la secundaria y ella ya tiene posibilidad de estudiar en su provincia porque sin el estudio hoy día no hay otro.
Quiero que me explique un poquito qué es lo que hiciste acá. Mi misterio de la producción ya se deba, están ayudando mucho en ese sentido porque hay técnicos que te orientan como hacer el trabajo.
Fertilizar, deshojar, deshijar, volteo de planta y después viene la cosecha.
Hace unos 10 años atrás lo que veíamos era, ¿quienes vendían en cajas de cartón en el mercado? Bueno, no es cuatoriana.
Esto hace cuatro años que empezamos con ese sueño de mandar cajas de cartón y competir un poco con la boliviana y la ecuatoriana.
Salió un camión térmico para el mercado de Buenos Aires con esa condición. Me dio tanto orgullo que hasta hoy día se me hace un nudo en la garganta porque era soñar y hoy día se cumplió.
Y esa caja ahí se pacoapona, producido en la provincia de Fremont. Inclusive ya estoy soñando otra vez de vuelta, hasta se puede exportarlo.
Practicamente nosotros hicimos de la nada y se nos dio. Si es por mí, nadie tendría que ir del campo. Acá nosotros respiramos aire puro, vivimos tranquilos.
Hay apoyo técnico, hay apoyo financiero. La cuestión es animarse.
Es muy linda nuestra zona. Es muy productiva. Estoy orgulloso de ser como sí.
