En las situaciones que lanzó la semana pasada, el mediadista Pedro Banjo Agor nos documentos
presentados por el ministro se contratan para los presentados por el mediadista,
dándose a entender que pudieran ser falsos.
En el fallecalgado del caso, va abierto una investigación para poder determinar la veracidad
de los documentos abordados por ambas partes, mientras, desde el gobierno central,
recibe las acusaciones.
El mierda será difícil saber qué es pero no la diga.
Me parece que te ha demostrado que gran parte de sus acercaciones son falsas.
¿Cómo lo ven ustedes? ¿Y qué creen que está intentando conseguir Pedro Cabo?
No, yo sigo sin creer que Pedro Cabo se lo ha alimentado todo, que es un periodista reconocido
por una edad perfección.
Pero, de repente, por eso, demasiado, o...
No me veida, por esas tías en los metros.
Pero, como presentado en los metros, sobre el resumto, tras un recorriente en un programa,
como al de su viento, y por la remacia, desde que puede firmarse con una acción directa,
eso no es la verdad.
Vale, vale, vale. ¿Para remaciar la reputación?
Pero, sin ocente...
Al día siguiente, después de todo el hecho, cantar una programa y eso presentado,
la despedieron al cine a Padillo, un beso pesado en su cadena,
que sería el día en el que él dice, muy artículo.
Los echaron por falsates.
Pero, a lo mejor, le querían jugar con mi vida por todo lo que fuese,
sin importarme si quedan las familias de las que ha calenciado.
Así es como un profesional, como dices que es.
Vale, con el periodista reconocido.
Ilegra.
xi
xi
xi
xi
xi
xi
xi
xi
xi
xi
Sí.
Sí. Saber que le estamos vigilando, de eso no hay duda.
Bueno, porque él no habla por teléfono, no sale en la calle.
Y cuando viene a la paridista, se van a un sitio donde no las pueda seguir.
Son muy listos, la guirre. Yo lo avise.
Pero bueno, si quiere... Me da igual.
Haz algo. Pero qué quiere que haga.
¿Quién es Vialidro para hacer lo que quieras? ¡Pero hazlo ya!
¿Presidente quiere que...?
María.
A ver, María. ¡Perdioso, por favor! ¡Fuera!
¿De verdad crees que es buena idea quedar con ellos ahora, tal como están las cosas?
Piensa que ya han empezado a destaparse en los casos,
como un alcalde de Burgos, los concejales de Aviles...
Sólo no se destapará.
Y menos estando el presidente de Prometi.
Hola, Pedro Campomor.
¿Vosotros sois?
Por fin nos conocemos. Bueno, en persona.
¿Eso? Hemos revolucionado a medio país sin conocernos.
Bueno, no perdamos tiempo. Tenemos muchos papeles que revisar.
Si habéis escuchado las noticias, han citado a declarar a dos alcaldes más.
Aquí no. Cualquiera podría vernos.
Bueno, mi familia tiene un apartamento en las afueras.
Ahora no hay nadie y ahí estaremos seguros.
¿No seguís?
Así lo desea.
Así lo dice en una entrevista a FN, el primer secretario Manuel Bravo,
quien contemplado esta posibilidad de la vida.
Así que trabajabas para un gobierno.
Era uno de los informáticos del Ministerio de Sanidad en Madrid.
Me encargué de renovar los equipos de presidencia
y mientras traspasaba archivos encontré algunos cifrados
que me llamaron la atención.
O sea, que de arreglar a los ordenadores,
pasaste a robar documentos.
Bueno, meses antes de descubrir los documentos
viniste a mi universidad a dar una charla.
Sí, lo recuerdo. No vino nadie.
Pues a mí me encantó. Hablaste que en el periodismo no hay que ocultar los hechos,
que cuando un periodista llega a una información
que afecta a los demás ciudadanos debe hacerla pública sí o sí.
Moralmente está obligado a ir.
La cuestión es que, bueno, mi indición me dijo que era de los pocos,
que creían lo que estaba diciendo.
¿Y por qué no la dabas tú la información?
Que me iba a creer.
Tú eres un periodista importante, tienes solvencia delante del público.
Además, estábamos muertas de miedo.
No esperábamos tanta repercusión.
No os preocupéis. Nosotros estamos igual.
Nos están siguiendo, nos perdió el trabajo
y no sabemos hasta dónde puede llegar todo esto.
A ver, vamos a prepararnos.
Tu Víctor no puede salir en los medios.
Pero si él fue quien lo descubrió todo.
Pero la información es perfecta.
Pero lo que él hizo es sí legal.
Hay que cubrirlo.
Cierto.
Vos dos encargaros de separar los documentos relevantes
y describir los artículos.
Yo me encargaré de difundirlos, ¿de acuerdo?
A ver, en este reportaje hay que ser más directos.
Aguirre sigue sin estar imputado, siendo él el principal culpable.
Hay que explicar las cosas mejor, en profundidad y con documentos.
Hay que sacar la luz a los que se beneficieron de la firma de los contratos.
Y sobre todo, ¿quién los firmó?
¿Cuándo?
¿Y a cambio de qué?
Fue verdellosa.
¿Y el firma de los contratos?
Este no se borró.
Él se encargó de todo.
Está claro.
Hay que hacer algo lo suficientemente gordo,
con verdellosa para que todo el país quiera saber más.
Todo lo que hagamos será poco.
Dime. ¿Tienes algo?
Una mierda, es lo que tengo.
He cogido a Yoki, pero este tío no sabe nada.
¿Entonces por qué le he donado el dinero?
Por pena, quizá.
Vete a saber. Es incapaz de articular palabras.
Dudo mucho que este tío no se ayude.
Déjate de contarme historias.
Esto no me sirve de nada.
Acaba con esto ya.
Bien.
Ahora se va a venir a buscar a verdellosa.
Hoy vas a ser su choker.
Ok. Entendido.
Estamos trabajando muy duro.
Es un trabajo delicado.
Prequiere tiempo.
Por lo que les requiero prudencia.
Prudencia y cautela
antes de acusar injustamente
a cualquiera de los presuntos implicados.
Bueno.
Al menos la mayoría de periódicos digitales
se han hecho eco de los documentos.
Y si, en Twitter no paran.
Y en el partido se están planteando
destituir a verdellosa.
Claro que sí. Que lo echen.
Dar a más que la gente,
que lo echen.
Dar a más credibilidad a lo que estamos diciendo.
Y será más fácil para los jueces
condenarlo y meterlo en prisión.
Bueno, esto no ha hecho nada más que empezar.
Aún queda lo mejor.
Claro, no creí que fuera pasa esto.
Te preocupes.
Estamos tomando medidas al respecto.
Tranquilo.
Para llegar a justo de cuentas.
¿Nos vamos? Sí, vamos.
¿En mi coche? No.
Mientras no me despiden, iremos en el coche.
Vamos, Carlos. Espera abajo.
Vamos.
Interrumpimos la programación
para informarles que el director general
del Ministerio de Sanidad,
Arán Verdellosa,
ha sido víctima de un atentado con coche bomba
hace escasos 10 minutos.
El atentado se ha producido
a pocos metros de la sede ministerial
en Madrid
y ha estado muertos tanto Verdellosa
como su chofer.
Todavía no se conoce el móvil del atentado
y ningún grupo terrorista
ha reclamado su autoría.
Arán Verdellosa es conocido
por su presunta implicación
en una trama de malversación.
Benit, tenéis que escuchar las noticias.
Corred, corred. Es importante.
¿Qué ha pasado?
Espera que ponga el canal 24 horas
para que el director general
del Ministerio de Sanidad
ha sido víctima mortal
de un atentado en coche bomba
en la avenida...
¿Qué?
Se nos ha ido de las manos.
¿Pero quién?
Nuestra necesidad de hacernos los héroes.
Ya ha costado una vida.
Esto no debería haber pasado.
Víctor, relájate. No te pongas así.
Eso, relájate.
Queríamos algo que llamara la atención
pero, por Dios, Silvia,
¿qué estamos haciendo?
¿Qué estamos provocando?
¿Qué te pasa?
A mí no me pasa nada.
¿Es este tu método?
Queremos justicia, pero no de esta manera.
Reconoce que nos viene bien.
La gente nos va a creer.
¿Nos va a creer qué?
Mira, no cuentes conmigo.
Yo quiero meterles en la cárcel
y no matarlos.
Que no cuente contigo, pero ¿tú de qué vas?
Si te vas a mi programa, soltas una bomba como esta.
Y ahora que las cosas nos van bien,
quieres dejarnos tirarlas. Ah, no, no, no.
Si te vas,
me voy a encargar personalmente
que te comas toda la mierda del escándalo
que tú decidiste destapar.
Yo te creí.
Lo dejé todo por ti.
Te apoyé cuando nadie lo hacía.
Me sigo apoyándote en esto ahora.
No te quedaba otra.
Pero ¿tú qué te has pensado?
Cuando me cancelaba el programa
la misma.
Fuiste tú el que desamascaras
de esa gente.
Yo solo presentaba.
Silvia.
¿Qué?
No, solo que tengo los de la radio.
¿Has entrado en la antena, pero tú estás loca?
Solo que quieren hacernos una entrevista
otro día.
¿Qué radio es?
Es una local.
Un conocido mío trabaja ahí
y quiere hacernos una entrevista
para luego distribuirlas en mis horas.
Para por aquí, por favor.
Aquí mismo.
No, no, era contigo.
Era contigo.
Ajá.
Vale.
Perfecto. Gracias.
Ahora vuelvo.
No voy a hacer declaraciones.
¿Tiene usted algún dato?
No tenemos información al respecto.
Entonces no se sabe quién es el autor.
¿No es evidente?
¿Y si no usted que los que han destapado
la trama de corrupción están detrás del atentado?
Miren.
No sé si se dan cuenta.
Pedro Campamor y su equipo,
si es que de verdad hay un equipo detrás de él,
son los que han causado todo este malestar,
sacando a luz falsos testimonios y documentos
que no demuestran nada.
¿Y el atentado?
Aún no sé si de forma directa o indirecta,
pero la publicación de esta noticia
es la que ha desencaudado el atentado.
Sinceramente,
aún no me lo acabo de creer.
Verdellosa era mi mano derecha
en el ministerio.
Su muerte me parece profundamente injusta.
Sí.
Creo que Campamor estaba detrás de todo esto.
Pero yo todavía creo en la presunción de inocencia.
No como miles y miles de ciudadanos
que piensan que todos los que trabajamos en política
somos unos corruptos.
Es por esto que desde aquí
insto a Pedro Campamor
a que cesen sus empeños de intentar convencer a la ciudadanía
de algo que no se puede demostrar.
Y ahora si me permiten,
tengo muchas temas que sí.
Jesús.
Buenas tardes.
Tengo que verte.
Necesito saber tu postura
referente a todo lo que está pasando.
Jesús...
¿Qué va a pensar la gente cuando sepan que
el juez encargado de investigar
la mayor trama de corrupción
jamás descubierta en este país?
Hablan privado con los acusados.
Todos sabemos cómo funciona esto, ¿no?
Espero que sepas cómo llevar todo este asunto
y cojas a estos dos ya.
Lo sé.
Solo tengo que encontrarlos.
Silvia Panilla.
Está en una radio grabando una entrevista.
Párada.
Hecho.
Natalia, tú también has venido.
Sí, pero bueno, yo no voy a hablar.
Va a hablar Silvia, que es la que sabe.
Me parece bien.
Muchas gracias por venir.
Mi nombre es Nacho, yo llevo esta radio
y no sé si te ha contado un poco Natalia como...
Bueno, te cuento.
La entrevista va a ser grabada,
así que no va a ser en directo.
Y bueno, mi intención es
luego
presentársela a todas las radios del país
sin exclusividad.
Claro, así cobrarás de más sitios, ¿no?
Bueno, no nos vamos a engañar.
La verdad es que todos van a querer esta entrevista.
Y mi intención es venderla,
hacersela a todos y a ver si alguno se acuerda de mi nombre.
¿Te parece si vamos ya?
¿Cómo quieras? Vamos.
Adelante.
¿Tú no entras?
Y de fuera, que está Víctor, esperándome.
¿Cómo quieras?
Hey.
¿Qué tal? Bien.
Vamos.
Vamos.
Vamos.
Buenas tardes.
Soy Enrique Moreno,
agente de la Brigada Especial.
Señorita, si es tan amable de acompañarnos.
¿Qué harás que decir por qué?
No me tuté.
Se la acusa de estar implicada en una trama de falsificación de documentos.
Tiene el asesinato de Arán Verdellosa.
Eso es ridículo, yo no tengo nada que ver con eso.
Y no voy a ir a ningún sitio.
Tiene derecho a permanecer en silencio.
No me leas los derechos, los conozco perfectamente.
Es un desgraciado.
Nos has vendido, hijo de puta.
Lo vas a pagarte, lo juro.
Aunque sea lo último que haga,
voy a hacer que no trabajes en ningún medio de este país.
Tú suéltame.
Quiero todas las grabaciones que tengas con Silvia Padilla.
No te busques más problemas.
Como alguien se entere de que está aquí.
Te cierro chiringuito.
No se preocupe,
pasa por control y le doy las grabaciones.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
Ya estás en una comisaría.
Y vas a colaborar.
Por supuesto, pero no hemos hecho nada malo.
Has querido llegar demasiado lejos
y te has metido donde nadie te llamaba.
¿Qué quieres saber?
Debe ser por aquí.
En principio, 500 metros a la derecha.
Quiero saberlo todo.
Empezando por saber de dónde han salido esos documentos.
No sé dónde han salido.
¡No me pongas a prueba!
Nos los han hecho llegar y no sé ni de dónde
ni cómo los han conseguido.
Mira los estallados.
¿Cuál es el próximo paso?
Otro reportaje, más documentos, ¿qué dicen?
¿Y eso qué importa?
¡Las preguntas las hago yo aquí!
Tú límítate a responder.
Otro reportaje.
Más documentos, sí.
Más detalles.
¿De quién habla? ¿Qué dice?
¿Quién lo firma?
Habla de varios ministros
que han recibido sobornos de distintas empresas.
Habla de leyes hechas para beneficiarlos.
¿Qué más?
El monopolio de...
de precios desorbitados en servicios públicos.
Lo que supongo que usted ya sabe.
¿Dónde está Campomor?
Vamos en dirección contraria por la calle de la reina.
Les cortaremos el paso.
Más detalles.
Más detalles.
Más detalles.
Más detalles.
Queríamos sacarlo el pasado mañana.
¡No tengas la estúpida!
¡Respóndame!
¿Dónde está Campomor?
No sé dónde está.
¡No me mientas!
¿Dónde está?
¡Bien!
¡Lieto!
¡No te muevas contra el coche!
¡Venga!
¡No me ganas de verte!
¿Para te vas a enterar?
En un apartamento.
El pasaje de la samapola.
Detective, ha llegado una visita importante.
Quiero hablar con usted.
¡Ahora!
Hemos oído las indicaciones de los jueves olivares y sus investigaciones que lo señalan como un principal instigador del atentado que acabó con la vida de Arán Verdellosa y su chofer.
Además, tengo que añadir que también se le imputarán cargos de calumnias, injurias y falsificación de documentos,
puesto que sabemos que había intentado implicar a diversos políticos en tramas de corrupción.
Después del reportaje que todos ustedes han podido visionar, poco me queda por decirles.
Por primera vez desde que presento el descubierto, me he involucrado personalmente en la realización de un reportaje de investigación de semejante calibre.
Yo misma conviví con Pedro Campoamor cuando maquinaba cómo hacerse un nombre imborrable en el mundo del periodismo,
a costa de la reputación de políticos inocentes y de la vida de Arán Verdellosa.
Desde aquí quiero dar las gracias a la cadena que me ha permitido explicar el motivo de la cancelación del programa,
maniobra del todo necesaria para que yo pudiera formar parte de su plan y así desenmascarar la verdadera cara de Pedro Campoamor.
También quiero dar las gracias a mis compañeros de profesión que se preocuparon por mí.
Y por último, quisiera dar mi más sentido pésame tanto a la familia de Arán Verdellosa como la de su chofer Javier Gómez.
Quiero aclarar que ni yo ni el equipo pensamos en ningún momento que los pocos escrúpulos de Pedro Campoamor pudiesen llegar tan lejos.
Es por eso que ese hecho tan atroz supuso el punto final del reportaje,
que culminó con la detención de Pedro Campoamor y con la condena de 28 años de prisión.
Y sin nada más que añadir, les esperamos la semana que viene con más verdades. Hasta aquí nuestro reportaje, La realidad oculta.
Vale, estamos fuera, muy bien Silvia, salió perfecto.
¡Felices!
¿Qué quieres?
¿Qué quieres? Ha salido todo perfecto.
¿Qué quieres?
¿Qué quieres?
¿Qué quieres?
¿Qué quieres?
¿Qué quieres?
