Yo me enamoré Pamela en la casa de una comadre mía.
Fui a ver un partido de fútbol, de colocólogos, la U.
Nos miramos y me ofreció un trago, yo no bebía.
Iba hacia la cocina cuando ella me estaba mirando y yo me enamoré de su sonrisa divina y le ofrecí un trago a ella.
Y se lo recibí y me encantó, me encantó, es como me ofreció el trago, como me miró, me encantó todo.
Y ahí me afrechamos.
Después empezamos a salir de nuevo y de repente nos juntábamos al morzar y así fuimos conociéndonos.
Hasta que un día él me invitó a Valparaíso.
Vamos a Valparaíso, ella me dijo que no podía por los niños, cuando en eso yo me vine solo.
Llegué a Valparaíso y se trataba de que tenía que hacer cuando me llama por teléfono.
Me dice, sabes que a los niños se los llevó el papá porque ella estaba separada.
Le conté y me dijo, vente, el tiro para acá.
Y ese fin de semana salimos, conocí a su familia porteña, después fuimos a bailar a la piedra feliz, bailamos toda la noche.
Y esa noche fue cuando empezamos a pololear en Valparaíso.
Bueno, y de ahí no nos hemos separado más y hemos estado siempre juntos.
Y la verdad es que no me he dado ni cuenta cómo ha pasado el tiempo.
Ah, y ha sido un cuento, ha sido maravilloso, ha sido todo tan lindo, ha sido de verdad como de un sueño.
Ocho años han pasado y en realidad lo hemos pasado divino, yo por lo menos estoy muy feliz.
En realidad esta segunda oportunidad que nos dimos ambos, que el universo nos regaló,
fue ha sido lo más lindo, ha sido vivir en constante felicidad, en constante felicidad.
Cada día el universo nos regala nuevas oportunidades de ser felices y cada día más sorpresas, más sorpresas.
Y nos paramos de ser felices y eso nos tiene tan contento.
Y en realidad la misión mía es hacerla feliz.
Yo pasé un tiempo muy mal, ella me quitó toda la tristeza que yo traía y además me quitó la soledad.
O sea, le estar acompañado de un agrado, realmente con ella voy hasta el fin del mundo.
Y creo que vamos a ser muy felices.
Es un hombre maravilloso, un hombre muy fondadoso, muy caballero, muy preocupado de su entorno,
de los que quiere, de todo en realidad, siempre está preocupado de servir,
tratar de facilitarle la vida a todo el mundo.
Y en consecuencia se facilita la vida el mismo.
Entonces eso hace que todo en su entorno giren armonía.
Ella es una mujer completa, buena madre, buena hija.
Lo que más me gusta de ella es que es mi partner.
Me acompaña en mi locura, yo la acompaño a ella.
Hoy día lo que estamos haciendo es concretar un compromiso que tenemos de estar juntos.
Pero yo estoy convencido que, con o sin el matrimonio, esto funciona igual.
Y seguir disfrutando, porque a eso nos hemos dedicado a disfrutar la vida
y compartir con todos los que queremos.
Para nosotros la vida es un constante disfrutar y una constante fiesta.
Y eso es lo que queremos seguir haciendo.
Famelita, yo me enamoré de ti, creo que voy a llegar hasta el fin de mi vida contigo
y deseo que seamos muy felices, que controlamos juntos nuestro futuro
y logremos muchas cosas más de las que hemos logrado.
Te deseo lo mejor del mundo y quiero siempre estar contigo pleno.
No me canso decirte que te amo,
que te amo profundamente, que me enamoraste con tu mirada,
me enamoraste con tus detalles, me enamoraste con tu preocupación.
Me enamoraste día a día y me sigues enamorando y yo te amo,
pero inmensamente y lo único que quiero es seguir siendo feliz contigo,
hacerte feliz como tú quieras, como nosotros queramos
y sigamos disfrutando de la vida.
Pensaría en un cuento que no tiene fin, oh baby, te amaré.
Para la eternidad yo te amaré, será pura lealtad yo te amaré
y nunca negaré que te amaré.
Amigos y amigas, a toda nuestra familia, especialmente a nuestros hijos,
queremos agradecerles que estén compartiendo el día con nosotros.
Gracias a todos los que nos acompañan por compartir tantos momentos lindos
y especialmente hoy compartir este momento donde oficializamos nuestro compromiso.
Y ahora que siga la fiesta.
My love, my love.
