m
usa
más que nervioso ansioso
que llegue ese, ese gran día que tanto hemos esperado con, con Mía.
Siempre soñábamos juntos, aunque llegas a este, este momento y ya estamos cercanos.
Me siento en realidad muy feliz, emocionada para que llegue ese día y pienso que ese día va a ser maravilloso, perfecto.
Me siento en realidad muy feliz, emocionada para que llegue ese día y pienso que ese día va a ser maravilloso, perfecto.
Me siento en realidad muy feliz, emocionada para que llegue ese día y pienso que ese día va a ser maravilloso, perfecto.
Yo creo que ese día, esperando a Mía, a mi misma iglesia, voy a estar sumamente feliz de verla entrar y saber que, que logramos ese ansiado deseo de unirnos en matrimonio, ¿no?
No voy a saber cómo explicar ese momento, pero yo creo que va a ser un momento sumamente emocionante.
Yo, David, te recibo a ti, María Emilia, como esposa, y me entrego a ti, prometo serte fiel en la prosperidad, en la universidad, en la salud y en la enfermedad.
Y amarte, respetarte con los días de mi vida.
David es una persona muy tranquila, mi complemento en todo lo veo realmente como el compañero de toda mi vida.
Dios no puede tener mejor elección para mí que venderme a David como el varón que me acompañe toda mi vida.
Yo, María Emilia, te recibo a ti, David, como esposo, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la universidad, en la salud y en la enfermedad.
Y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.
Mía es una persona muy alegre, mi resuena, yo creo que es la mujer con la que algún día también soñé, es la mujer con la que espero tener una familia, unos hijos,
y donde yo creo que ella va a poder ser ese gran apoyo y soporte para mí y para nuestra familia, esa familia que Dios ha creído que formemos juntos.
Estoy muy feliz de que ya habíamos podido cumplir ese sueño juntos, hemos llegado ya a este día esperado, siempre de la mano de Dios.
Te amo mucho, un poquito bonita.
David, amor, sabes que te amo mucho de que hemos pasado por momentos tan especiales, tan hermosos, para también momentos también difíciles que superar,
pero nuestro amor es más grande, porque como siempre decimos, el amor nunca pasa, siempre será amor.
El corazón que llegue ya es nuestro 20 de abril y realmente estoy ansiosa porque en el altar el Señor nos declara marido y mujer. Te amo.
