Que en el fondo, a todas las mujeres le gustan que le digan un piloto, que dicen que no, que me ofrecen, no les creo nada, no puedo nada más lindo que te digan que lindas son, por más que te acompañe una grosería así, que te digan que lindo culo que tenés, pero está todo bien.
Me sorprende lo que dice, no comparto la idea de el pirófo así tan usado, pero me extraña el jefe de gobierno.
Esto lo pinta tal cual es una bestia. Si realmente él cree que las mujeres nos ponemos contenta cuando nos dicen groserías, bueno.
La respuesta que vio antes en la entrevista, es parte de la cosificación de la mujer.
La verdad que a veces es un poco de miedo, también salí a la calle, salí con un vestido y ya te dicen de todo.
Pero bueno.
¡Panpa! Que no la vio, le encontré, ¡mendo! ¡Hujero, le pantalones! Y dígame a torranta, digo, señorita.
No sé, te digan que lindo culo que tenés, pero está todo bien.
El perfil de Franco Macri nunca se ajustó a la imagen del empresario tradicional de Argentina, que tiene varias generaciones de propietarios y se relaciona con las familias patricias.
Nació en un hogar de clase media de Roma, llegó al país a los 18 años siguiendo a su papá que había migrado Buenos Aires unos años antes.
Comenzó a trabajar, pobre en empresas de construcción y no terminó la carrera universitaria que le quitaba el sueño.
Ingeniería, claro.
Su vida empresarial se inició como subcontratista de otras firmas constructoras más importantes.
Poco después, mientras construí una planta para Loma Negra cerca de Tandil, Macri se casó con Alicia Blanco Villegas, integrante de una tradicional familia terrateniente de la zona.
Mauricio, el primer hijo de la pareja, nació en 1958.
Aquella empresa de Macri, de Maco, tuvo su primer gran hito en el 64, cuando se asoció con la multinacional Fiat para formar la constructora Impresit Sideco.
Desde entonces, participó en importantes proyectos de infraestructura, como la edificación de las centrales nucleares de Atucha y Inbalse, impulsadas por Onganía.
Durante la década del 70, a medida que la situación macroeconómica empeoraba, el grupo impulsó una fuerte diversificación,
incursó en los negocios inmobiliarios, producción petrolera y servicios públicos.
En los tres casos que hoy analizamos, miren, son calcados de cómo funciona el régimen de saqueo en el país.
¿Qué tipo de negocios?
Negocios entre contratistas privados o entre empresarios privados, con negocios con el Estado o con defraudación por evasión impositiva, contrabando, etcétera.
Este puede llamar Macri-Meller, que en realidad son los dos nombres más asociados, a determinadas vinculaciones con el ex-overno, pero podrían llamarse otros.
Más difícil es el caso Macri, donde evidentemente estamos en un caso de Tontrabani.
Pero el principal punto de inflexión llegaría en 1982, cuando la automotriz Fiat decidió abandonar Argentina y el grupo Macri se hizo cargo de la producción de sus autos y los de la marca francesa Peugeot.
Franco pudo adquirir el control de Sebel con las facilidades que le dio la transnacional italiana, preocupada por los costos económicos y políticos,
que implicaría un eventual cierre de fábricas y concesionarios, como ya había pasado, con la retirada de General Motors unos años antes.
Sebel Berazategui estaba acá en el Parque Pereira Ola, en la Ruta 2, y mi cargo era operario de chapistería.
En el año 99, la empresa cierra, dejando a más de 3.500 compañeros en la calle.
La explicación que se nos dio era que no convenía seguir produciendo en Argentina, porque la mano de obra era cara y eso necesitaban bajar los costos.
Al no poder devaluar, lo que tenemos que hacer es bajar los costos. Bajar los costos y los salarios son un costo más. Bajar los costos y los salarios son un costo más.
Me duele que Mauricio Macri, como vicepresidente de Sebel, hoy hable y quiera ser candidato a presidente, porque nosotros lo vivimos carne propia como trabajadores.
Nosotros tenemos que encontrar un encuadramiento ético en el cual cada uno esté dispuesto a cobrar lo mínimo que le corresponde por lo que hace.
De cambio, no tiene nada. Su política fue hacer dinero con los trabajadores.
Durante los años 80, Sebel, ajuste de plantilla laboral y estatización de la deuda mediante, pasaría a ser el emblema del grupo y una de las principales industriales más importantes del país.
El pragmatismo de Macri también operó en el terreno político. Durante la dictadura incorporó al grupo, a varios ex dirigentes de la juventud peronista, Carlos Grosso y Octavio Bordón, entre otros,
convencido de que los militares caerían en algún momento y el peronismo volvería al poder.
A pesar del triunfo de Alfonsin, Macri continuaría apoyando a estos dirigentes que encabezarían la renovación peronista y que a finales de los 80 llegarían a puestos clave durante el menemato.
Macri formó parte de los empresarios de peso que apoyaron con entusiasmo las reformas neoliberales. Sin embargo, terminó afectado por la apertura comercial y la llegada de los gigantes multinacionales.
Los primeros años tuvieron un sabor agridulce. Gracias a su capacidad de lobby, logró la sanción de un régimen especial para el sector automotriz que le permitió sortear exitosamente la apertura y beneficiarse del repunte en el consumo.
Pero su participación en las privatizaciones fue decepcionante.
Si bien ganó la concesión de algunas rutas y participaciones en empresas menores, perdió su principal apuesta, la privatización de obras sanitarias de la nación.
La recompensa vendría unos años más tarde en uno de los momentos más controversiales de la era menemista, la privatización del correo. Esta victoria derivó en un desastre empresarial.
Por suerte, un continuo crecimiento y una continua diversificación.
Yo guardo recuerdos muy importantes, muy agradables, y normalmente no se termina recordando los insabores o los malos momentos. Por suerte debe ser una autudecencia de ser humano. En mi caso, los borro totalmente.
El golpe más duro vino durante la segunda mitad de los 90 con la decisión de Fiat y Peugeot de regresar al país y fabricar sus propios autos.
Mauricio había sido nombrado presidente de Sebel en el 94, que encabezó las negociaciones con la automotriz italiana para renovar la licencia.
El fracaso y las disputas con Franco, que quería retener el control del imperio, provocaron su renuncia en el 95 y se alejó del grupo para dedicarse a la política en Boca Junios.
Estamos a meses que un robot te reciba como médico clínico en un hospital y te diagnostica y te deriva un especialista, porque va a tener toda la información que un ser humano no puede tener.
Esto está pasando en el mundo hoy, es impresionante, esto está pasando.
Cuando el modelo de convertibilidad empezó a crujir, Franco fue uno de los pocos empresarios que alertaron sobre los efectos y reclamaron compensaciones.
Este es un país antiindustrial y la lucha con las multinacionales no nos permite mantenernos, declaró el 19 de octubre del 99.
Para sortear la crisis, intentó hacer pie en el sector agroalimentario y aceleró el desembarco en Brasil, con pobres resultados.
Los cofundamos a la gente con un mal concepto de la palabra deuda, porque todos queremos endeudarnos, pero después decimos que está mal que el país es endeuda.
Cuando crees hay crédito porque hay alguna endeuda, es bueno.
La deuda es buena, todos queremos darle crédito, todos hablamos que hay que darle crédito a la población, que está surgiendo el crédito hipotecario, es bueno endeudarse, no es mal endeudarse.
La crisis de la convertibilidad encontró al grupo sin la mayor parte de sus empresas, Manliva también había caído en desgracia y con sus nuevas apuestas, en serios problemas.
El único flanco que se sostenía era el de los orígenes, la construcción.
La gestión de macro en el correo argentino fue barranca abajo y terminó relativamente pronto.
En el 2000 dejó de pagar el canon estipulado por la privatización, en el 2001 entró en concurso a creedores, en el 2003 el gobierno de Néstor Kirchner le rescindió el contrato.
A partir de ahí el corazón del grupo pasó a ser Sideco Americana, el holding que nucleaba a las principales empresas constructoras como IEXA, dedicada a la obra pública y crean Urban, especializada en desarrollos inmobiliarios de lujo.
Sideco aprovechó bien el auge de la construcción privada de la posconvertibilidad y dificó buena parte de las torres de Puerto Madero, Madero Plaza, Mulieris Puerto Madero y Art María.
Entonces le vamos a decir a todos los arinos, a todos los andafesinos, a todos los argentinos que llegó la hora del cambio y que este cambio viene a dar que este cambio no va a quitar nada
y que este cambio va a crear oportunidad de crecimiento para todos los argentinos.
¡Vamos, Argentina! ¡Vamos, Argentina! ¡Vamos, todos! ¡Vamos, todos arriba! ¡Vamos!
En defensa de nuestro instituto, no al traspaso de nuestra caja alancés, ninguna armonización, ninguna reforma de la ley 611, no al aumento de la edad jubilatoria. ¡Aten!
¡Vamos, Argentina! ¡Vamos!
De voluntades rebeldes, de reafirmar en la calle y también en las aulas que la escuela es el lugar en el que habita lo posible,
34 años escribiendo nuestra forma de caminar y de latir sobre las falto y los pizarrones con los zapatos de Isauro Arancivia,
con las tizas de Carlos Fuente Alba,
34 años que llegan al patio en la bicicleta de Silvia, años hechos de victorias y de lágrimas,
34 años hechos con la misma materialidad con la que está hecha la historia, 34 años de Aten,
el sindicato de las trabajadoras y los trabajadores de la educación,
el sindicato de los que caminamos y latimos cuando enseñamos y cuando luchamos. Aten Capital.
