Comilfó, buenas tardes. ¿Cómo te va?
Mi nombre es Alicia Muñiz, yo tengo una compañía que se llama Comilfó, de zapatos de mujer.
Son zapatos que yo diseño. Empecé a hacer zapatos de tango porque bailó tango.
Y cuando yo empecé, los zapatos que había de tango no me gustaban.
Como viajaba mucho, empecé a comprar zapatos de diseñadores.
Lo que pasa es que el zapato de diseñador tiene problemas para poder usarlos para bailar.
Entonces, un día dije yo voy a ir a aprender a hacer zapatos para hacerme mis zapatos.
Y ahí empezó todo. El nombre tiene un doble significado.
Por un lado, es una frase en francés que significa como debe ser.
Y por otro lado, porque es el título de un tango muy famoso,
que es un tango escrito por Eduardo Arolas.
El hecho de ponerle Comilfó a la marca también nos aseguraba
que toda persona que tuviera algo que ver con el tango sabía que Comilfó tenía algo relacionado con el tango.
La cuestión es que el zapato que había antiguamente de tango era, por lo general, un zapato cerrado.
Yo rompí con esa estética, con ese paradigma y empecé a hacer para bailar un zapato totalmente abierto.
Yo empecé a trabajar con terciopelo, con raso, con puntillas, con encaje, con leopardo.
O sea, incorporé materiales, colores, rayas, estampados, cosas que nadie había usado antes.
Tuvo éxito porque fue un nuevo paradigma, una nueva estética dentro del tango.
Yo nunca pensaba que iba a ser un diseñar zapatos.
Yo soy licenciada en psicología, nada que ver con zapatos.
El primer paso es pensar el zapato, tener una idea de cómo tiene que ser el zapato.
A veces lo dibujo, como por ejemplo este. Después de hacer el dibujo, se hace un molde, un pattern.
Bueno, aquí es donde sigue el proceso de elaboración del zapato.
Acá los muchachos, yo les entrego los materiales y ellos lo cortan para completar el zapato
la parte de la puntera, la parte de una tira que se coloca alrededor de la plantilla.
Cuando el zapato llega acá, cuando las partes estas llegan acá cocidas,
entonces lo primero que se hace, esta es la parte de atrás del zapato, el talón.
Acá se le da frío calor y entonces el talón sale ya formado.
Entonces ahora el armador lo pone sobre la orma para poder clavarlo.
Acá los zapatos llegan así para ponerle, aplicarles la suela.
Eso es una máquina que le da calor o lo envuelve al zapato y entonces queda delida a la suela.
Esta máquina por supuesto tiene pie derecho y pie izquierdo.
El zapato se saca de orma, se pega el taco con pegamento,
se coloca en la máquina para clavarle los clavos y el tornillo que le hacen falta.
Aquí ya está el zapato terminado, o sea, puesto en caja y limpio y el zapato está terminado.
Estamos muy felices con ellos.
