El sector lateo es el relato de un error continuo en el que la derecha gasca pone por delante
de todo a la industria. Y claro, esta industria nunca ha pagado los precios que correspondían
al precio de la leche y el mensaje continuo que llega a la gente es, tenéis que aumentar
la producción, tenéis que aumentar, aumentar, aumentar continuamente y así se ha producido
un proceso de intensificación. El problema es que el 40% de las explotaciones han desaparecido
y de un 90% de las que quedan no tienen relevo. ¿Por qué el sector lateo se encuentra en
esa situación? ¿Cómo ha habido una alianza entre las empresas privadas y las instituciones
públicas para ir dejando al margen pequeñas iniciativas o otras alternativas a ese modelo
de producción que se fomenta desde la institución pública o que se fomenta desde las empresas?
El objetivo de la industria es bajar el precio de la leche continuamente y sin embargo la
necesidad del base RITARRA es tener por lo menos un precio que cubra costes de producción.
Y en la reivindicación que hacemos después de una reflexión histórica es que por lo
menos el 50% del precio del producto final en el mercado debería ir en buena lógica
dirigido hacia los productores y lo que está ocurriendo es justo lo contrario. Incluso
en producción ecológica se está reduciendo el porcentaje del precio que va hacia los
productores. Cuando el gran pretexto de la política agrícola común para abordar estos
caminos era que los consumidores serían los grandes beneficios de esta política y eso
se ha demostrado que es totalmente falso. Los grandes beneficios son la distribución
y la agroindustria. Yo creo que históricamente se ha producido
esa lejanía. La parte consumidora hemos desconectado totalmente de cómo se producen los alimentos
dejando que sea un poco la industria alimentaria la que tome todas las decisiones. Y esto ha
hecho que nunca sepamos qué tipo de alimentación ni cómo se está produciendo, si es perjudicial
para el medio ambiente, si es perjudicial para nuestra salud y mucho menos tener en
cuenta derechos laborales y situaciones o vidas de aquellas personas que las están
produciendo. El modelo está caduco, tiene que cambiar,
hay que dar extensividad, el ganado tiene que estar en lo extensivo, no en intensivo,
no metido aquí en el pabellón las 24 horas del día sin poder salir como estarían en
la cárcel.
No se lleva también años trabajando un poco para el cambio en la gestión de los bienes
naturales comunes. Por un lado están los bienes más ligados al monte comunal, que
ahí es un poco la asociación de ganaderos y ganaderas Vedarvide, la que empieza con
este trabajo. En realidad la asociación se crea para que cambie la gestión un poco
del monte público y que sea el propio sector el que comienza a gestionar ese monte público
para también un poco cambiar los usos, para potenciar la multifuncionalidad un poco del
monte, que no solamente sea forestal, porque se entiende que el sector ganadero y su estensificación
y su cambiación proceso agroecológico pasa porque tenga más acceso a ese monte público.
En las explotaciones ganaderas de orduña, pues el número de explotaciones de las que
las titulares son mujeres es bastante elevado. Con el grupo de la hierba y con las actividades
un poquito más de promoción y de desarrollo de la agroecología han ido ganando un poquito
de protagonismo y se ha visto que estas explotaciones son explotaciones ganaderas al igual que las
otras. Es más, estas son las explotaciones que un poco han dado el paso hacia la transición
agroecológica, antes que otras explotaciones ganaderas en las que las titulares sean hombres.
Tenemos unas 30 hectáreas en propiedad y luego en alquiler llevamos pero muy poquito.
Hicimos una asociación entre los de orduña y los de la Junta Ruzaval y fenomenal porque
se están consiguiendo cosas estupendas, extraordinarias, se está trabajando mucho, hemos hecho siembra
directa con máquinas, no nos ha salido algo bien, nos ha salido un poco regular, estamos
en proyecto de traer otra máquina, de conseguir más cosas, pues nosotros mismos con los cursos
que hicimos con Alina vamos, vamos, ahí intentando las fincas mejorarlas, pues no sé todo ese
tipo de proyectos que no se nos hubiesen pasado ni por la imaginación.
El dedicarse a la ganadería requiere de mucha tierra y es un poco complicado, si uno no
tiene de partida una explotación en marcha. Es cierto también que hay ganaderos y ganaderas
jóvenes que son un poco el relevo generacional de una serie de explotaciones que ya están
en marcha y esos son los jóvenes que se instalan en la ganadería, los que ya tienen ya parten
un poco de unas condiciones mínimas.
Estamos en un momento histórico en el que van a coincidir tres o cuatro cosas, en este
proceso de reforma de la política de Arricola Común que va del 2013 al 2020, tenemos una
media edad de 55 o 56 años, lo que quiere decir que al final de esta reforma estaremos
la inmensa mayoría júbilaos y no hay perspectivas de integración de jóvenes. Eso quiere decir
que tenemos que hacer una reflexión de cómo damos una salida a la gente que está, que
las tierras pasen a un fondo público y que los jóvenes ocupen esas tierras a través
de nuevos proyectos.
