Trabaja
Me pregunto si es una madre y que mi mano sea
Trabaja tenemos que hablar con la agrencia
Oye, este programa, no se debería llamar para gozar
Se debería llamar como...
Narice
Enaccion
La Megaleta
¿No lo hicieron por eso que creo?
Si no se para
Vamos a partir nuestra primera temporada con algo muy especial.
Muy especial, un lugar donde todos los chilenos deberíamos venir, todos los entallinos, taxekil para todos, cerca de todo...
Patrimonio nacional. Patrimonio nacional, cultural.
Algo que todos tenemos que estar orgullosos y especialmente ustedes, tener menos influencia transgera y más nacional.
Exactamente, vamos por la influencia nacional, ¿no?
Sin contar nada, eso es pesa, va.
Oye, si no me encuentro, me tiene que ir a comprar, ¿eh?
Al tiro, pero inmediatamente.
Estoy haciendo sofritos para el chupé de guaditas.
Entonces, cebollito, ajito, no, ella no tiene luz con mi venta, nada se veía ya.
Está bien pegada esta. Vamos a echar un poco de caldo de guastas y obviamente con las guatitas.
Acá viene nada más que lo amigo, nada más porque tú sabes que es mi casa y yo...
Hacimos una fiesta como el santo de la doña casa.
Es así como se relaciona la fiesta el primer domingo de cada mes.
Entrada, palta reina, tenemos cuatro platos, que es asado a la cacerola, pollo al horno, guaditas, chupé de guaditas y termel con papas cocidas.
Eso va acompañado con media botella de vino y ensalada azúcar.
De eso se compone el menú de hoy y a cada barroquiano le cuesta 8500 pesos, que es baratísimo, porque van a ver los platos.
No son nada los platitos de restaurante, amigos.
Es decir, los platos de la casa y la cueca, porque este es una tertula de familia,
donde se reúnen todos los amigos y una vez al menos.
Pero aquí el plato pique es asado a la cacerola, que eso es el plato, no sé, que es la que la lleva,
porque además que una carne blandita, de repente hay gente que le gusta todo blandito a esta altura de la vida,
porque vienen muchos amigos que, mira, mis amigas son de 60 para arriba.
Está ahí cuando me pongo antiguo, cuando empiezo a mirar y me da la impresión de que estoy en una casa de reposto.
Después del sofrito, te acuerdas que estaba Moneso, se le echa mantequilla y después las guatitas picadas y el caldito.
Es mi padre de niño, tenían que tú por la música, por saber, quería tocar algún instrumento
y le gustaba mucho el acordeón, y como artista dejó tanto.
La que es un clásico ya, es Adiós Santiago Querido.
Adiós Santiago Querido, ay, ay, adiós, parque forestal, si, ay, ay, ay, ay, ay, adiós, parque forestal, si, ay, ay, ay.
Es bien difícil cantar a cabela y sobre todo a esta hora.
¿Cómo se porta un pepe pero la dura?
¿El pepe fuerte?
Sí.
No, el pepe... ¿Sabes cómo se porta el pepe?
Está.
Es manejado.
¿Es manejado?
Sí.
Macabello como todos nosotros.
Sí.
El pepe se porta mal hasta que yo lo vermita.
Se manda calzón todo el rato.
Sí. De repente se porta como a las pelotas, pero como yo, sí.
Pero es recomendado a donde?
Entonces yo por ser de repente, y yo así como.
Acotarse.
¿Y para acotarse?
Hay que guardarlo, hay que guardarlo.
Quiere que lo muestre, ya, se lo muestre un pratito, ya.
Va a estar, se curó, chao, lo guardo.
Y me decía, oye, me llamaba por teléfono,
¡tamos a una cuadra!
Casi menos una cuadra, porque...
Me llamaba por teléfono, salud.
Gracias.
Dijo.
Con chagazo, porque con vavas muy fuleros.
Con vavas fuleros, vos.
Esta es la casa de ellos.
La pieza de mayala, la maristela, yala del pepe.
Corren las camas, corren las mesas.
Y es un lugar muy rico para venir.
Esperando un pernil, me necesitan unas carnetitas al pudo.
Es un barrocito rico.
Ya salú.
La palta...
Tercero.
Oye, es que este pebre...
Mira, por favor, che por lo que es este pebre.
Es impresionante.
Por suerte, nosotros somos como hermanitos.
Sí, así.
Pero te digo, el gozar de nosotros es estar con un grupo de buenos amigos,
pero que siempre que sea jóvenes y viejos,
para compartir ambas experiencias,
con un buen asado, un buen vino,
y, por supuesto, con la nueve.
Con ocha cueca.
Yo creo que ese es el goce más grande que podamos tener.
Ya iríamos por...
Estamos esperando que partáis.
Sí.
Vamos a acordarnos un poquito de...
¿Ha probado?
Tronadores.
Esto más rato nos estamos bailándose
a acordar todos de mí porque...
Oye.
Este hombre tiene como algo que un hablar de la digestión
que estamos comiendo.
Una cosa así como...
Es que este es el inicio, pero ya termina, po'.
¡Ah, ya!
Otra vez, otra vez.
Y en copa para rillera.
Oye, tacar esta quesita.
¿Lo vas a aclarar?
¿Lo vas a aclarar?
¿Lo vas a aclarar?
¿Lo vas a aclarar?
¿Lo vas a aclarar?
¿Lo vas a aclarar?
Bienvenido.
El empezo mueve la patita.
¡Ya, ya!
Como que no quiere la cosa, me empieza a pasar.
Y luego porque él nos le escucha.
Tal otro lado de la mesa, pero igual es exquiso.
Se perdió la llave del bárbara que gano el copete.
A mí jamás se me ha perdido este llave.
Mira.
¿Sabe por qué?
Mira, jamás.
El día del **** se me ha perdido.
¡Ya, ya!
Yo voy a estar viva hasta que Dios quiera.
Y voy a enchar las pelotas hasta que Dios quiera.
Y yo arriba en el escenario soy la mujer más feliz.
Mira, Sahil, lo único que no me agrada es cocinar.
No.
No me agrada, pero para nada.
¿Sabes tú por qué lo hago?
Porque un día me puse a cocinar y la gente le gustó.
Y me da pena decirles que no.
A mí lo más que odio es cocinar.
Sahil, lo más que me agrada a mí.
Yo estoy afónica.
Estoy también con Ipachi que ya no pueda más.
Me suele salar y se me olvida.
Mi vida es ahí.
Hace poco en marzo cumplí 65 años.
Y que me entristece.
Que me emociona.
Cómo me hubiese gustado.
Que mi padre y mi hermano estuviesen.
Ellos, mi papá que amaba la cueca.
Que de repente estaba muy triste
de ver que la gente no...
no calaba profundo con la cueca.
Fue insistente.
Luchador eterno de nuestro baile.
Y eso me da pena.
Que no estuvieran y vieran esto.
Que por fin le digo a mi papito y mi hermano
que nos famos, ganamos, la llevamos.
Para gustar solo.
Y no respetar.
Venga.
Para gustar.
Para mí el dueño 2.
Para ganar.
Venga.
Venga.
Venga.
Venga.
Venga.
Venga.
Para gustar.
Para ti.
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