¡Hola! Oye, mira, es que te llamaba porque quería preguntarte una cosa.
Dime, a ver si me podíais echar una mano esta tarde con la loña.
¿Con qué?
Es que queremos que rebaje el precio de la consumición.
Eso no te lo crees ni tú, tía.
Mujer, no me subes timés.
Cada mía que la digas te suelta el perro, todo ese que tiene a cero.
Bueno, el perro a mí, a animales. Si yo les hago comer en mi palma de las manos.
Oye, mira, así que acompañarte, se te acompaña, ¿vale? Pero vamos, con la loña esa.
Es una borde de mierda.
Oye, esta noche está la feira de Charo y Luisa. ¿Vas a ir?
Ah, sí, además, espero pasármelo bien esta noche.
Probablemente esté la chica que a mí me interesa.
Me interesa una chica, me recuando.
Qué curioso una eres, ¿no? Imagina quién podrías, ¿eh?
Fue yo que sé, viendo el tipo de viva que te gustas.
¿Aluna ex de las futuras esposas?
Ehh, a ver, es que han tenido unas cuantas, no sé qué...
La verdad es que sí unas cuantas han tenido.
Castaño clarito, media melena.
Tiene unas motos por casualidad.
Tía, pero cómo te gusta la pava, esa bárbara, que es una jolipolla.
Esa tía va algo de yo que sé de qué va.
La tía más guay de la chueca.
Pues tú no has hecho mucho rito activismo a la más radical y la más comprometida y te gusta bárbara.
Y eso lo tienes que ver, la carne es débil.
¿Y entonces bárbara va a ir a la despedida?
Supongo que sí.
Pues te voy a hacer una repuesta.
Buenas tardes, Salonia.
Te hemos venido a traerte este escrito firmado.
Me importa un bledo, lo que hayas traído te dije la semana pasada, que no me interesaba vuestra chorrada escrito.
Es razonable, llevas 10 años en la plaza de Chueca y cada año subes el precio de la terraza.
Y después el resto de los empresarios te copian.
Solamente queremos pedirte que te replantes, rebajar el precio de las consumiciones antes de las 12.
Vamos a ver Mono Sandia.
Llevo 10 años en Chueca aguantando paridas de gente como tú.
Dejándome la piel y mi dinero en mi negocio.
¿Tú qué te crees que a mí me sale la pasta como el piz del meado?
Bueno, Alonia, a ver, tienes que entender que las jovencitas que acaban de salir del armario, pues no se pueden permitir pagar 4,5€ por una Coca-Cola.
Entonces pues, ¿qué pasa? ¿Que terminan haciendo botellón ahí en la plaza de Bázquetemella con el consavidor riesgo?
A ver, pedazo de coñazo de tía, que le manguen la pasta a sus padres de detrás del forro el sofá de su abuela, me importa a un pito.
A ver, escucha un momento, mira, nosotros, el grupo universitario de lesbianas, gays y transexuales.
Y los bissexuales.
Mira, coñazo de tía, llévate a tu petarda bissexual y os vais en este mismísimo, pero que mismísimo momento de mi local. Leñé.
Mira, no deberías tener un garito en Chueca, pues si está claro que tienes homofobia interiorizada, solo estamos hablando contigo.
¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
Yo no tengo por qué aguantar esto.
Eres una pedazo macarra, no eres nadie sin tú.
¡No puedo ganar la muflata!
Mira niña tapiza, horrofera que me tienes sarta.
¡Pírate!
Vamos a tranquilizarnos, ¿vale?
Mira, a mi Carla también me raya mogollón, ¿sabes? Pero es muy buena gente.
Más nos encanta tu local, solo que hemos estado aquí de buen rollo.
Y esta noche la despeía de Luis y de Charo, pues el humor que no falte.
Yo voy a hablar con Carla y lo voy a tranquilizar, ¿vale?
Anda, vete. Vete ya.
Bueno, con esos piezojos que tienes azules, cuando con esa cara está muy fea.
