El segmento que está creciendo más rápido es el segmento hispano de negocios.
Queríamos ayudar a estos empresarios latinos a crecer.
Y nosotros pensamos que podemos realmente cambiar el mundo.
La verdad es que Kenny y yo tenemos al emprendedor en nuestras venas.
No solamente porque nosotros mismos somos emprendedores, pero nuestra madre también fue.
Durante su carrera de 25 años, abrió más de 30 restaurantes mexicanas.
Desgraciadamente, mi mamá tuvo que cerrar su negocio.
Por falta de recursos, acceso a gente que le podría ayudar
y a parte capital para poder fondear el crecimiento de una forma sostenible.
La percepción de riesgos de latinos y afroamericanos en Estados Unidos
desgraciadamente es de un crédito de alto riesgo.
Y son por la falta de confianza en este mercado.
Si un empresario quiere obtener un préstamo de un banco, es sumamente difícil y costoso en cuanto a su tiempo y recursos.
Requiere los últimos dos años de estado de cuenta y documentos legales.
El banco además va a ocupar colateral, que hay muchos buenos negocios que no tienen activos o colateral.
Simplemente el sistema no está hecho para nosotros.
Para nosotros siempre con el propósito de enfrente y nuestra historia en la alma,
queríamos ayudar a estos empresarios latinos.
Lo que estamos haciendo diferente en Camino Fanecho es derecho.
Nosotros estamos aprendiendo usando capital de alto riesgo.
Para hacer inversiones dentro de nuestra comunidad, dado nuestra confianza y convicción en este mercado,
podemos dar precios más bajos comparado a otros instituciones financieras.
Hemos firmado un papel de los Small Business Power Bill of Rights,
que dice que todos nuestros documentos estamos completamente transparentes en representar los costos de los préstamos.
Y tomamos eso con mucho, mucho responsabilidad.
Ver a mi madre trabajar creo que a nosotros nos ha inspirado mucho
y siempre cuando contamos lo que ella hizo con muy poquito.
Es una cosa que me hace levantarme a las seis de la mañana todos los días y trabajarle.
