En esta nueva etapa que afrontáis, la felicidad no es difícil, solo es necesario no tomarse
nada muy en serio, no ser demasiado exigente, amar mucho sin condiciones y pensar que nada
será imposible si lo hacéis entre los dos. Por eso os deseo que estéis unidos en los
buenos y en los malos momentos. Sandra, Alberto, compartís algo maravilloso, habéis
vivido momentos importantes, conocéis de memoria todo lo que os gusta y también todo
aquello que preferís dejar de lado. Lo que os une es para siempre y resistirá cualquier
tormento. Os deseo que el sol nunca deje de brillar en vuestra vida, para que compartáis
los momentos más radiantes. Con este anillo, te confirmo mi promesa de
dedicar todos los días de mi vida al amor y respeto hacia ti, hacerte fiel y hacer honesto
contigo, a darte ánimo, fuerza y confianza, estar contigo en los tiempos de alegría y
tristeza. Me comprometo a ser tu marido y a quererte toda mi vida.
Con este anillo, te confirmo mi promesa de dedicar todos los días de mi vida al amor
y respeto hacia ti, hacerte fiel y hacer honesto contigo, a darte ánimo, fuerza y confianza,
estar contigo en tiempos de alegría y tristeza. Si hay alguna conclusión a la que he llegado
sobre mi amigo, después de tantos años, es que es de esa clase de personas que allá
por donde pasa no deja indiferente a nadie y quiero destacar el grandísimo corazón
que tiene. Es lo que se suele decir un gran amigo de sus amigos. Con él he vivido innumerable
en momento de todo tipo y he aprendido muchísimo. Hoy tengo clarísimo que existen muchos tipos
de coches teledirigidos, de aviones teledirigidos e incluso de barquitos teledirigidos. En cuanto
a Sandra, recuerdo como si fuera ayer cuando la conocí, aunque han pasado ya muchos años
y entonces todos éramos unos fríos. Y después de todo este tiempo quiero destacar en ella
además de su evidente belleza, su senciller, su lealtad y compresión en todo momento
con mi amigo y con nosotros, sus drugos. Alberto y Sandra, habéis querido compartir este momento
y estas promesas con vuestra familia y amigos, con los anillos como símbolos de vuestro
amor y de vuestra promesa de amaros profundamente. Así que en la medida a la que os habéis comprometido
y habéis sellado vuestro amor con esta promesa, me complace pronunciar que ya sois
marido y mujer.
