Este es un chikzá, un chicle orgánico.
Este es el mismo chicle masticado formado por elementos biodegradables y naturales.
Los ingredientes que conforman esta tableta son
jugo de caña, látex de chicosapote, jarabe de agaves, tracto de hierbabuena
y el ingrediente colectivo, que como su nombre lo indica, está formado por muchos componentes.
En este paquete también hay un hombre, una gorra roja, un par de botas,
una cuerda, un machete y la selva.
De los chicosapotes que crecen en la selva maya,
es malelextra de chicle natural de manera sustentable.
Se siente de maravilla porque tú estás arriba,
se siente el aire fresco, el aire fresco, el aire fresco.
Ah, bonito, más de 100.
¿Cuánto machetada le puestas de sacote?
Pues como unos mil machetazos.
Como unos mil machetazos.
Cuando cocinan en chicle, estos hombres les suman unas cuantas frisas tropicales al paquete de chikzá.
Huele muy rico cuando está cocinando.
¿Está poniendo bueno el chicle?
Se dieron las marquetas,
milis y mis seres para que se vea de quién es.
Este es Tres Garantías, un pueblo en Quintana Roo.
Aquí las familias de los chicleros se encargan de agregar su toque al ingrediente colectivo.
Mi esposo se dedica a un chicleal.
Puede uno comer hasta un poquito más bien.
Pueden comprar sus motos, sus bailas.
Apenas hicimos nuestra casa.
Y ahora estamos unidos todos.
Es una bendición, lo del chico.
Aparte de todo esto, los paquetes de chikzá contienen
bicicletas, fiestas, pasteles, llamadas de teléfono, partidos de fuertes,
viajas a la playa y tres discos de rap.
Este es la planta de producción de chikzá.
El único lugar del mundo donde desde 2009
se elaboran paquetes de chicle natural
utilizando productos orgánicos certificados.
Cuando los chicles están listos para partir,
Manuel Aldrete se encarga de contactar distribuidores en todo el mundo
que se van sumando al ingrediente colectivo.
Una vez exhibidos los paquetes de chikzá, esperan el último ingrediente.
Cuando Bruno compra chikzá, sus monedas entran en una cadena de comercio justo.
El dinero llega al consorcio chiquilero
y se reparte entre las 46 cooperativas de Campeche Quintana Roo
que cuentan con seguridad social y becas.
Los chiquileros reciben un pago equitativo por su trabajo
y los ingresos sirven para mantener a sus familias
que viven empoblados de la selva maya como tres garantías
en donde algunos se pondrán felices
de formar parte del último eslabón de la cadena.
El ingrediente colectivo se completa
con lo que pone cada una de las personas que mastica chikzá.
Si quieres entrar al paquete y formar parte de todo esto,
el ingrediente que le falta a chikzá eres tú.
