Bueno, hace 10 años, ATAC lanzaba la consigna de parar la dictatura de los mercados y la
gente nos miraba raro, ¿no? ¿Qué significa esto? Bueno, ahora sabemos qué significa.
Sabemos que para garantizar a las grandes empresas internacionales las ganancias que
tenían en los años 80 y 90 y que se vieron mano a mano disminuyendo con el tiempo, las grandes
corporaciones a través de sus gobiernos y de la institución financiera internacionales
están intentando de toda forma cancelar la democracia. Deciden por nuestra cuenta a través
de instituciones no democráticas y no elegidas. Y un aspecto de esa lucha de clase entre la
grande financia internacional, la gran descubración multinacionales y la población de todo el mundo
es el control de los servicios públicos. Para eso la lucha para que el agua sea reconocida
un bien común, sea gestionada de forma pública para el bien de las comunidades es una lucha
central como toda la lucha para defensa de los servicios públicos en Europa y fuera
de Europa. ¿Qué proponemos como ataque? No lo creemos que para parar esa ola de privatizaciones
que se están llevando con todos los servicios públicos en el mundo y en Europa y en España
en particular, se necesitan tres cosas. La primera se tiene que volver a una gestión
de los servicios públicos básicos que sea 100% pública, sin ninguna concesión a la
priorización de ningún tipo. Y eso por tres razones. La primera, porque solo una gestión
100% público garantiza que esos servicios sean gestionados en beneficio de la comunidad.
Y como estamos hablando del agua, de la salud, de la educación, se trata de bienes indispensables
a la vida al bienestar de la gente y no pueden ser gestionados por el beneficio individual
de las empresas. La segunda cosa que proponemos es mecanismo de democracia, de gestión democrática
y de gestión comunitaria de los servicios, democrática donde sea oportuno, comunitaria
donde sea posible. Lo que significa en práctica que, por poner un ejemplo de la situación
española, la empresa pública, Canal de Isabel Segunda en Madrid, contra cuya privatización
ATAC, junto a muchas otras organizaciones está luchando, no es un modelo ideal de gestión.
Es una empresa que tiene una dimensión multinacional que ha contribuido como empresa pública a
través de sus filiales en Sudamérica a la privatización de los servicios de agua en
Venezuela, en Ecuador, en República Dominicana, ha creado muchos daños y mucho prejuicio
a la gente, a los usuarios del servicio de agua. Eso no puede pasar. Y la forma para
que eso no pase es garantizar que la gestión de los servicios públicos tenga un control
por la ciudadanía, que pueda garantizar que se hagan los intereses no solo de los usuarios,
sino que toda la gestión empresarial sea consistente con la misión del servicio público.
Y la tercera cosa que se quiere se atañe particularmente a la naturaleza de ATAC como
organización internacional que lucha contra la financiariedad de la economía. En ese
momento hay un gran peligro sobre el agua, sobre todos los servicios públicos, sobre
todos los bien comunes, que es la financiarización. ¿Qué significa esto? Que existen productos
financieros que están gestionando, que están apareciendo en los mercados financieros internacionales,
que se basan sobre recursos naturales como el agua, o sobre la gestión de las empresas.
Hay fondos que apuestan a que empresas pasen de mano pública privada. Hay fondos de inversiones
que están garantizados sobre la producción de agua de certos acuíferos o de certes
manantiales. Y eso significa que la gestión de los servicios públicos y el precio de
recursos de agua no dependerá en el futuro de la necesidad social sin ni de la demanda
de la oferta en la economía clásica, sino dependerá de manoro especulativas como ya
ha pasado y está pasando con los alimentos, como ha pasado y está pasando con las materias
primas de energía. Y cuando hablamos de eso hablamos en concreto que entre 2008 y 2009
lo precio de los alimentos en el mundo ha aumentado de 150%. Eso ha significado ambruna
para millones de personas y muerte adicionales por fame. Y todo eso sinciamente, y eso lo
reconoce en todos los organismos internacionales y naciones unidas, sobre todo por la especulación
internacional. Y eso puede pasar con el agua también y con la gestión de las empresas
de agua. Y eso se tiene que absolutamente que luchar y ese es un ámbito en el que,
por supuesto, ataque está particularmente interesado.
¿Cómo podemos parar todo eso? Bueno, la única forma de parar ese movimiento es con
las movilizaciones populares, movilizaciones a nivel local para parar el proceso de priorizaciones
y la movilización a nivel internacional para que el agua sea en todo el mundo lo que naciones
unidas ha dicho que tiene que ser un recurso básico, un derecho humano para toda la población.
Y para eso, ATAC desde el principio, desde el primer momento en España y a nivel internacional
ha participado activamente a la Organización del Foro Mundial Alternativo del Agua, porque
ahí es el lugar donde vamos a decir alto y claro a todo el mundo que el agua es un bien
común y no es un recurso para las empresas.
La contribución que ATAC da en España, en particular a ese proceso, es como nosotros
somos una organización pequeña que podemos movilizar solo directamente, un número relativamente
pequeño de personas, pero nuestro objetivo es ser de alguna forma formadores de formadores
o formadores de militantes.
Nosotros tenemos muy claro desde mucho tiempo los procesos que a nivel económico y financiero
internacional están detrás de los procesos de privatización que pasan en todo el mundo.
La operación de la privación del Canal de Isabel II en España, en Madrid, por ejemplo,
es una operación detrás de la Cuasa, están los intereses de una empresa muy concreta que
la empresa Suez, que controla también agua de Barcelona, que parece que está interesada
de acudir la mayoría de las acciones de la futura sociedad anónima.
Hay un contexto internacional, un contexto que ATAC estudia y analiza por su naturaleza
de organización internacional que vigila también el comportamiento de las empresas
transnacionales.
Entonces, nuestra participación, por ejemplo, en las Asambleas Populares del Movimiento
15M en todo lugar en España, es intentar verter, volcar esos conocimientos, ese análisis
que más o menos todo el mundo no reconoce, el rigor de ese análisis en esos movimientos
populares.
Porque, claro, es muy importante, es fundamental, es crítico y crucial que la gente se opone
a nivel local a los procesos de privatización y, al mismo tiempo, es muy importante que la
gente se entere que lo que está pasando en Madrid, por ejemplo, lo que está pasando
en Barcelona, no es sencillamente el capricho de una comunidad autónoma, de una presidenta
de comunidad autónoma, o de una persona como el Inácio González, que es el presidente
del canal de Isabel II, que busca su salida al mundo empresarial después de haber pasado
a la política.
Estas cosas son importantes, existen, pero existe un proceso internacional y entonces el
enemigo al que se tiene que combatir, junto con Esperanza Irre en Madrid, es los directivos
de las empresas Suez, que son los que podrían en el futuro ser los que controlan el agua
en Madrid y que hoy en día son los que controlan el agua en Barcelona y que deciden cuánto
cuesta el agua en Barcelona, cómo se presta el servicio y todo eso.
Esa dimensión es muy importante para identificar quién es el verdadero enemigo contra el cual
nosotros tenemos que luchar y para eso vamos al fame, vamos al formundial, vamos a hablar
con los otros compañeros, contando lo que pasa aquí, escuchando sus experiencias, esperemos
desde aquí mantener ese nivel de una lucha que o sea internacional o riesga de no lograr
la lucha occidental.
