Y nos va a hablar de la mujer, la política y la mujer ciudadanía.
Nuce María, que ya se ha levantado.
Espera un momento que te presento.
Nuce María, dos segundos.
Te presento.
Voy a contarles quién eres.
Un minuto y enseguida sales.
Nos va a hablar de política.
Decía, ¿por qué?
Porque ella sabe de ello.
Nuce María ha hecho y hace política en México para mejorar la suerte y la vida de las mujeres
para que se conviertan en sujetos activos de la política en un asunto primordial.
Nuce María Saúry fue gobernadora del Estado de Yucatán, diputada en el Congreso de Yucatán
y presidenta del Partido Revolucionario Institucional, el PRI.
Ha sido también coordinadora de la Comisión Nacional de la Mujer y del Programa Nacional de la Mujer.
Actualmente es presidenta fundadora de la Comisión Especial para el seguimiento de las investigaciones de homicidios de mujeres en Ciudad Juárez.
Nuce María, ahora sí. Gracias por acompañarnos.
Pues para que vean lo que es comer ansias, ya iba yo a pasar antes de que salieran estas hermosas fotografías como las de las compañeras.
Bueno, yo voy a abrir con una pregunta. Me voy a referir a México, a mi país, porque creo y conveniente hacer un balance en función de cómo se ha avanzado,
donde hemos retrocedido, y el eje de ese balance es el poder.
La primera pregunta que me planteo es dónde están las mujeres con poder. Y las podemos encontrar en dos ámbitos.
El ámbito de lo político, y aquí quiero decirles que voy a tomar una definición restringida de lo político,
restringida a lo que es representación popular y política electoral, porque creo como muchas
otras que lo político va mucho más allá de las cámaras de diputados y de senadores,
y que va en toda acción colectiva dirigida a cambiar la sociedad.
Y el otro poder es el poder económico.
Vamos a ver dónde están las mujeres. Primero en la Cámara de Diputados de México.
Quiero decirles que de 500 diputados, 140 son mujeres. Pero tenemos una ley de cuotas que dice que no más del 60% de un mismo género.
Esto significaría que tendría que haber en esa cámara 200 mujeres.
¿Qué pasó con la 60 que no llegaron? Y aquí empiezo a registrar los retrocesos frente al avance de la cuota.
Primero lugar, sólo en las listas de representación proporcional.
México tiene un sistema mixto de mayoría relativa y representación proporcional.
En las 200 nombres de la lista de representación se aplica el 60-40.
Y en los 300 distritos uninominales, ¿qué creen ustedes que sucede?
Si un partido político convoca a elegir con un procedimiento de consulta abierta a su candidata o candidato, no aplica la cuota.
Esto quiere decir que puede salir el 15% de candidatas o menos.
Por eso tenemos ese problema, pero si no fuera poco, en 2009 se presentó otro fenómeno que nos debe de poner en alerta general a las mujeres en general.
Pero yo diría que los hombres también, porque es un problema de distorsión de prácticas democráticas.
Me refiero a aquellos partidos políticos que postulan mujeres propietarias con hombres suplentes con la abierta intención de que en cuanto rindan protesta y sean electas,
pidan licencia para que sean sustituidas por los hombres suplentes.
Y esos hombres, amigas, amigos, son esposos, hijos, jefes, bueno, tuvimos hasta un cuñado entre ellos.
Vamos a ver el Senado.
En Senado de 128 se aplicaría el 60-40 por primera vez, en honor a la verdad, hasta el 2012, cuando se eligió esta legislatura todavía era el 70-30.
Tenemos 99 hombres y tenemos 29 mujeres, apenas rebasando el 20%.
Pero el Poder Ejecutivo Federal, que en México, que es un sistema de tres poderes, el Poder Ejecutivo está depositado en una sola persona.
¿Qué es su nombre?
Ese hombre nombra a su gabinete, a sus secretarias y secretarios, y en este momento hay tres mujeres y 17 hombres.
Las tres mujeres son la Secretaría de Relaciones Exteriores, que tiene el difícil papel de ser parte del gabinete presidencial.
Desde 2006 ha resistido, es uno de los tres que ha resistido, junto con los representantes de las Fuerzas Armadas.
Y tenemos a la Secretaría de Turismo, y muy recientemente fue nombrada por primera vez una mujer en la Procuraduría General de la República,
que es un cargo de enorme complejidad y riesgo para mi país con los problemas de inseguridad y violencia que está enfrentando.
Ahora vamos a ver el Poder Judicial de la Federación, que es también un órgano colegiado.
Yo sostengo que es más fácil lograr la participación de las mujeres en los órganos colegiados del Estado,
porque cuando se trata de una representación unipersonal como el Ejecutivo, ahí las cosas se ponen más difíciles.
Bueno, pues aún en este órgano colegiado, tenemos que de los 11 ministros, dos son mujeres.
Pero aquí también quiero contarles otra cosa.
Recientemente, concluyó su encargo un ministro, y de acuerdo a la Constitución Mexicana,
el presidente de la República tenía que presentar una terna consideración del Senado, y el Senado tenía que elegir a quien habría de sustituirlos.
Diversos grupos de mujeres en el país hicimos presión para que el Ejecutivo Federal presentara una terna de tres mujeres,
de tal manera que no pudiera hacerse ni un lado ni a otro, tenía que salir una mujer para tener tres.
¿Qué creen que pasó?
En el Senado de la República no se pusieron de acuerdo a los grupos parlamentarios,
no fue posible construir la mayoría calificada, le devolvieron la terna al presidente.
Pasaron los días, las semanas, y llegó una nueva terna.
Una terna de tres hombres, y fue un hombre, el nuevo ministro.
Gobernadores de los estados y del distrito federal, 32 entidades en México, los gobernadores se eligen popularmente, porque es una República Federal.
Bueno, hay 31 hombres y una mujer de mi estado, Yucatán.
Fíjense, desde 1917, cuando fue aprobada la Constitución de la República hasta la fecha,
sólo seis mujeres hemos gobernado nuestra entidad.
Aquí traje las fotografías.
No más, desde que la primera Griselda Álvares Ponce de León lo hizo en 1979 en el estado de Colima.
Y en este momento sólo hay una gobernadora en Yucatán.
Los órganos constitucionales autónomos.
Aquí empezamos a rozar el poder político y el poder económico, el Banco de México.
Cinco integrantes de su consejo, cuatro vicegobernadores y un gobernador,
que por cierto se cambió recientemente también a dos vicegobernadores.
Cero, cero mujeres, no hay mujeres.
El Instituto Federal Electoral, que en México es fundamental porque es el órgano responsabilizado de organizar el proceso electoral,
que por cierto comienza ahora, el Instituto Federal Electoral debería de tener nueve miembros, en este momento sólo tiene seis,
pero de esos seis sólo hay una mujer.
Estamos luchando para que los partidos políticos que tienen que elegir a los nuevos consejeros en la Cámara de Diputados
elijan a tres consejeras, sería de elemental justicia que así fuera.
Pero les traje este que es muy bonito, no es órgano constitucional autónomo,
es un órgano encargado de facilitar el acceso a la información pública gubernamental,
muy importante para el proceso democrático de México,
y es de afortunadamente, yo creo que por un accidente político,
de cinco miembros, cuatro son mujeres.
Pero es la excepción, y como estamos registrando avances y retrocesos, este es un avance.
Aquí les traje ya el asunto del poder económico.
Fíjense, esta cabeza no pude traer en la portada que es muy bonita,
que habla de las cincuenta mujeres más poderosas de México, poderosas en lo económico,
y viene un listado en este reportaje que se abre con una empresaria muy destacada,
asunción a Aramburosa Bala, y va enumerando en ese del uno al cincuenta a todas aquellas mujeres poderosas,
que hay varias que son altas ejecutivas, responsabilizadas de transnacionales muy importantes,
de instituciones bancarias en México, etcétera.
Yo dije, qué felicidad, cincuenta y poderosas, y cada una con las razones por las cuales estaba incluida en la relación.
26 de septiembre, miren, los 100 empresarios más importantes de México,
ni una mujer hasta el lugar número treinta, la misma que ocupó el primer lugar entre las cincuenta mujeres más poderosas.
Este es el tamaño del poder, y estos son los límites que tenemos en México las mujeres para el ejercicio
de la toma de decisiones sobre asuntos de interés colectivo en lo político y en lo económico.
Y aquí quiero aventurar algunas cuestiones también en franco acto de provocación.
Hay diferencia entre hombres y mujeres cuando ejercen el poder o cuando toman decisiones.
Yo diría, gobierran distinto las mujeres, aquí es donde tenemos que considerar
las percepciones sociales y los estereotipos que hay en nuestra cultura,
en la cultura mexicana para ser más precisos, en cuanto al ejercicio de poder por parte de las mujeres.
Parto de que toda mujer que tiene un cargo de toma de decisión, así sea en el ámbito político, en el ámbito empresarial,
es una especie de transgresora de ese orden patriarcal arraigado profundamente todavía al interior
de mujeres y hombres que compartimos una colectividad.
Es preguntarse qué hace ella acá cuando debería estar haciendo otra cosa en otro lugar
que generalmente es la casa y el ámbito privado.
Vamos a ver algunos estereotipos sobre las mujeres gobernantes.
Y aquí me refiero esencialmente a las titulares de ejecutivos estatales
y otro nivel que no traje aquí para anotar, pero que es igualmente muy importante,
que son las mujeres presidentas municipales.
Son débiles, solo son de estados pequeños y tranquilos.
En contrapartida son más honestas que los hombres, sin lugar a dudas.
Nadie se pone a pensar que parte de esa cualidad atribuida tiene que ver a las pocas oportunidades
que hemos tenido para demostrar lo contrario.
Las mujeres son buscadoras a fuerza del consenso.
Sobre cualquier cosa no queremos problemas hay que encontrar acuerdos y vámonos.
Este, el referente masculino.
Yo no sé en otras partes, pero en México cuando una mujer ejerce un cargo de responsabilidad
se empieza a buscar en su entorno dónde está el hombre que le dice qué hacer.
Si es casada el marido si no lo es el amante, el papá, el hijo, alguien, alguien.
Pero tiene que haber un hombre que le diga qué hacer.
Y que gobiernan el estado como una casa.
Yo diría si deberas gobernar el estado como una casa bien llevada
que bien nos iría a todos las y los ciudadanos.
Y la imagen. Aquí es interesante.
¿Por qué la imagen?
Aquí se les voy a conversar en torno a los atributos masculinos
que son positivos y femeninos que son negativos.
Para una candidatura están luchando y el hombre es perseverante.
Hace las gestiones, las negociaciones, busca obtener la lista.
La mujer es ambiciosa.
Esta quiere.
¿Quién sabe por qué?
En la imagen.
El hombre que viste cuidadosamente está muy bien presentado.
La mujer es frívola.
Gasta demasiado dinero en su ropa.
Con la familia.
El hombre integra su familia, su propaganda política,
da la imagen de seriedad si va acompañado de la esposa y los hijos.
La mujer tiene que mantener a su familia en la sombra.
Especialmente a los miembros del sexo masculino de la familia.
Aquí también hay estrategias femeninas
que se las voy a presentar estereotipadas.
La primera de ellas es de las renegadas.
Yo llegué a ser senadora, diputada, gobernadora o lo que sea,
porque soy muy buena.
Y nada más por eso.
No tiene nada que ver las cuotas,
no tiene nada que ver la lucha de las mujeres de antes,
ni la lucha que estás obteniendo otras.
Estoy aquí por mis méritos.
Además tengo que ejercer de poder como hombre,
porque si no me expulsan del paraíso terrenal.
El otro tipo son las Amazonas.
Son las mujeres que para ejercer su cargo
consideran que solo pueden rodearse de mujeres,
como una especie de escudo protector
contra todo lo malo que pueda suceder.
Luego tenemos a las violetas africanas.
Son aquellas que al menor ataque político,
al menor cuestionamiento del ejercicio de su cargo,
se dicen atacadas por ser mujer,
y si es posible sueltan unas cuantas lágrimas
que ilustren la magnitud de sus osobras.
Y la beja reina.
Esta especie de beja reina en la actividad política,
y creo no equivocarme cuando me atrevo a generalizar,
está presente.
Es una especie muy resistente y muy difícil.
Si ya estoy yo en el cargo,
si yo ya soy gobernadora, si yo ya soy ministra,
o si ya soy algo,
¿ya están las mujeres representadas?
¿Para qué necesitamos más si me tienen a mí?
Quiero decirles que estos estereotipos
no se presentan en estado puro,
porque las renegadas y las abejas reinas
se llevan muy bien,
y las violetas africanas pueden también
llevarse en el broche por parte de las renegadas.
Pero déjenme también decirles
que las Amazonas, ellas son mucho más,
vamos a decir, verticales en cuanto a sus actitudes.
Los niveles del techo de cristal.
Déjenme hablarles,
que creo que hay distintos niveles de techo de cristal.
Les voy a referir a dos en cuanto al ejecutivo en México.
El primero de ellos es la presidencia de la República.
En México, y a mí me da mucha envidia,
cuando veo que en Chile pueden elegir
a una presidenta de la República,
que concluye su gestión y está al frente de dono mujeres.
Me siento envidiosa también cuando veo
que en Argentina están las mujeres
ejerciendo el cargo de presidenta de la República,
que por cierto, ella, el referente masculino,
lo tuvo presente, muy presente,
hasta que la desgracia hizo que lo perdiera.
No sé qué les puedo decir de Brasil,
con una presidenta,
y si vemos a otras mujeres en toda Latinoamérica
que tienen el cargo de la presidenta de Costa Rica,
Nicaragua que ha tenido presidenta,
Panamá que ha tenido presidenta, etcétera.
Yo me pregunto, como mexicana,
¿y nosotras? ¿Por qué no?
Y la respuesta, porque no es primera vez
en alguna entrevista me dicen,
¿está México preparado para ser gobernado por una mujer?
Y no sé por qué me acuerdo de aquella pregunta
que le hicieron al dictador Porfirio Díaz en 1908,
un periodista norteamericano de apellido Crilmal,
que le dijo, está preparado México para la democracia,
y Porfirio Díaz contestó, sí, sí, está preparado,
pero se volvió a re-legir, vino la Revolución en 1910.
Bueno, México sí está preparado para votar por una mujer.
Los que no están preparados son los partidos políticos
que tienen competitividad electoral en México.
Hemos tenido cuatro mujeres candidatas
a la presencia de la República desde 1988,
todas ellas mujeres de gran valía que hicieron un gran esfuerzo.
Pero los tres grandes partidos de mi país,
el PRI, partido que presidí,
el Partido de Acción Nacional, partido en el gobierno
y el Partido de la Revolución Democrática,
que es el Partido de izquierda,
esos partidos políticos son los que, a mi juicio,
todavía se resisten a la posibilidad
de construir una candidatura de mujer.
En este momento, el único partido con posibilidad
es Acción Nacional, que es el del gobierno
que tiene a una mujer con serias posibilidades
de ganar la candidatura presencial.
Y el otro elemento es del techo de cristal,
es que a una mujer la sustituye a otra mujer,
que si una mujer es gobernadora,
puede ser sustituida por otra gobernadora
y nadie diga nada como a los hombres lo sustituyen los hombres.
Ese es mi sueño, mi ilusión y el esfuerzo
al que dedico mi energía y mi entusiasmo.
Muchas gracias.
