Por fin la búsqueda ha terminado, tantos años de tu vida dedicado a un cuerpo y alma, una sola cosa y cuando llega el momento,
eres incapaz de creértelo.
Si tienes que alargar la mano y tocar todo lo que haya tu alrededor para asegurarte de que lo que está pasando es real,
que lo vivido hasta ahora no ha sido un mal sueño, como se suele decir, todo sacrificio tiene su recompensa.
Aunque de reconocer que esta vez no ha sido nada fácil.
¿Sí? ¿Estás seguro? Vale, sí, sí, voy para allá.
¡Suscríbete! ¿Sabes donde esta persona está?
¿Suscríbete? ¿Suscríbete?
¡Merci beaucoup!
Cada día apareció una pista nueva a la que seguí el rastro y siempre resultaba ser un callejón sin salida.
Hubo veces que tenía la sensación de estar persiguiendo a un fantasma.
No les voy a engañar. He hecho muchas cosas de las que no me enorgullesco.
¿Me vas a decir dónde está o te lo tengo que volver a preguntar?
Aunque siendo sincero, a medida que pasa el tiempo uno se va volviendo insensible en ciertos aspectos.
Por favor, por favor, no me mates. Tengo mujer ahí, por Dios, no me mates.
Si me das el tiempo suficiente, te juro que te tengo su cabeza en una bandeja, pero por Dios, no me mates.
No te voy a matar, está bien, porque creo que no es culpa tuya. Yo creo que has ido malentendido, ¿verdad?
Sí, sí, sí, gracias, gracias.
Aquí es un golpe muy bajo.
¿El qué?
Pues el que te mienta así a la puta cara.
¡Mierda!
¡Hola! Mira, te voy a dar un café con leche, ponmelo.
No, espérame un minuto.
Con un hielo, come solo un hielo, ¿vale?
No me avergüenza decirlo, en más de una ocasión me he visto tocar fondo.
Puestos a sincerarme, les diré que nunca he sabido relacionarme con las personas, no soy un hombre de muchas palabras, sólo he tenido un amigo de verdad en toda mi vida.
Y me dejo hace mucho tiempo.
Dicen que la soledad es de las peores sensaciones que puede llegar a experimentar el ser humano. Sin embargo, para mí se ha convertido en mi fiel compañera.
Es la única que siempre ha estado a mi lado, aunque me reconozco que todo el mundo necesita compañía de vez en cuando.
¿Cómo te llamas?
Soledad.
Bonita nombre.
Perdón. ¿Conoces tu persona?
Sí, viene por aquí todos los días a tomarse el café. No creo que tarde mucho en verdad, ¿por qué lo preguntan?
Todos los días.
Gracias.
Tantos años buscando y ahora sólo quiero salir corriendo.
Después de tanto tiempo.
Mi nombre es Marco y por fin he encontrado a mi madre.
Mi nombre es Marco y por fin he encontrado a mi madre.
Tantos años.
