En el 25 de septiembre de 2012,
10.000 personas de la Tierra de España
se reunieron en el Congreso Nacional
para demandar la resignación del gobierno.
Digamos que las instituciones de la democracia representativa
están completamente vaciadas de poder, el poder está afuera.
La atmósfera fue caracterizada
por un público que ha salido de pacientes
y que ha salido de opciones.
Después de cuatro años de crisis económicas,
el público español ha tenido suficiente.
Es que hay cinco millones de parados,
eso creo que es bastante elemental,
que cada vez yo, por ejemplo, soy estudiante
y porque me dan beca, pero si no, yo no podría estudiar.
Después la sanidad, te están dejando sin sanidad a los ancianos,
cada vez es que creo que son tantos motivos tantísimos
que no los podíamos ni decir, pero yo creo que lo básico,
lo básico es el empleo y la política de esta del miedo
que hace que nos salgamos en la calle.
Están recortando de todo, no hay derecho, de colegios, becas,
todo lo que es educación, lo están recortando.
¡A, anti, anti-capitalistas! ¡A, anti!
Porque creo y pienso que es una oportunidad que tenemos,
la gente normal y corriente de decirle a los políticos,
a los banqueros, al sistema financiero en general
y al sistema capitalista que estamos altos.
No puede ser que todo el peso de esa crisis que se han inventado
recaiga sobre el pueblo y los trabajadores.
El día terminó en clases entre policías y protestas.
El policía avanzó con botón de charles
y le envió a los bulletines de robos a la rueda.
La rueda respondió defiantemente
y hizo intentos para los demonstradores del free detalle.
Algunos de ellos volvieron a los atacos,
tomaron la rueda en un restaurante local,
donde los autores estuvo en la puerta
para physicalmente bloquear el policía de la entrada.
¡Puedo! ¡Puedo!
Los otros volvieron a las estrellas de abajo y a la estación de los trenes.
¡Puedo! ¡Puedo! ¡Puedo!
Al final del 25 de julio,
al menos 38 personas fueron arrestadas y 64 fueron tomadas.
Cuando el poder, en este caso, pensamos en el gobierno español,
tiene que acudir sistemáticamente a la coerción, al uso de la policía.
Para enfrentarse a las demandas ciudadanas,
estamos ante un gobierno sin hegemonía,
estamos ante un gobierno en crisis.
Si no es una forma de lanzar un mensaje a la población
al que está detrás de la televisión y se le ocurre salir a la calle,
no es una forma de decirles ni se te ocurra.
Te va a caer todo encima.
La contrajoicidión es el otro mensaje.
Vengan aquí, inviertan que sus beneficios se están asegurados,
que aquí nadie, nadie va a hacer nada.
Las imágenes de la libertad policial fueron viral
y las acciones se enviaron a través de España y de Europa.
El siguiente día,
mil personas flotaron las estrellas a través de España
para demandar la resignación del gobierno,
denunciar la libertad policial
y lograr el reto de esos en la acusación.
Esa represión desmedida, desencadenada por el gobierno,
no es una muestra de su fortaleza, sino todo lo contrario,
de su legitimidad,
porque necesitan gobernar desde la coerción.
Toda esta represión policial va unida también
porque nos tienen miedo.
Si no nos tuvieran miedo, no reprimirían.
Nos tienen miedo y nos quieren pararnos,
pero no lo van a conseguir.
En septiembre 27,
como el avión continuó en las estrellas de España,
el gobierno español anunció una otra ronda de austeridad,
con 40.000.000 euros en los cortes,
los aumentos de la jubilación,
de la edad de jubilación a los 67 años.
Son todo medidas sociales extremadamente violentas
contra la mayor parte de la población,
que rara vez se le aplican a aquellos
que están tomando esas decisiones.
Un sistema basado, articulado,
en poner toda la riqueza común y toda la riqueza pública
en venir a la ciudad de España.
Es un sistema basado, articulado,
en poner toda la riqueza común y toda la riqueza pública
en venir a la ciudad de España.
Y toda la riqueza pública en beneficio privado.
En septiembre 29,
existían actividades coordinadas en 30 ciudades
en España, y protestas en Portugal,
Brasil, Italia, Belgrin,
los Netherlandes, la Unión Europea,
Alemania y Polonia.
En Madrid,
un estimado de 60.000 personas
regruptas fuera del Congreso.
Todo el mundo, sin miedo,
podría ser visto en banners y placards.
Creo que hay un sentimiento, digamos,
de colectividad muy fuerte.
También creo que hay un sentimiento de decir
no tenemos miedo,
porque durante mucho tiempo el miedo ha sido un elemento
que ha evitado que la gente saliese
y eso se ha roto.
Bueno, yo creo que el sentimiento general
de la gente que está aquí
es de fuerza colectiva.
Realmente se sienten más fuertes
después de esta movilización
del 25 de septiembre
y de la respuesta que están encontrando
en la población, más indignados
y con más voluntad de seguir adelante
hasta conseguir, por lo menos,
la caída de este gobierno
y abrir un nuevo proceso
en que ojalá sea un proceso constituyente,
pero en todo caso,
significa parar radicalmente
los recortes a derechos sociales fundamentales
y a libertades políticas
que se están practicando.
El pequeño grupo responde
a la asalto de la policía
con el que se sienta caliente
por las defensas en frente al Congreso.
Otros han construido pequeños barricades
para proteger la policía
desde el pequeño río
alrededor del Congreso.
Los escupos continuan a la noche.
Durante la situación económica en España
está creciendo más y más bleca.
Los movimientos sociales del país
parecen obtener un nuevo momento.
Las medidas de austeridad
han promedido que haya una situación
más imposible, más o menos,
para que muchos tengan problemas
de la que se encuentran.
Como el gasto entre los intereses
y las necesidades de los gobiernos
en los eventos del 25 de septiembre
ha llevado nueva vida y esperanza
a las calles de Europa.
Creo que estamos viendo
cómo esa legitimidad del gobierno
sigue siendo cuestionada
y cómo hay mucha gente
que está participando
en esta nueva fase de la mobilización.
Aparentemente, ahora mismo,
estamos poco coordinados.
Pero pienso y estimo que llegará
un momento en que todos nos demos cuenta
que la lucha es la misma.
No es una cuestión laboral,
no es una cuestión social,
no es una cuestión económica.
Es la supervivencia del planeta
y del ser humano lo que está en juego.
Nos daremos cuenta
y lo que necesitamos es un día
y una hora que todo el planeta
se convierta.
