Bueno, decir de mi proceso creativo, yo creo que empieza mucho antes de lo que es disparar una cámara.
Y es el momento en el que tú decides ir por ahí, llevar tu cámara en el bolsillo, tus cámaras en la mareta y tener esa intención y disposición a ir así por donde vayas.
Y que tu camino sea siempre compartido con una cámara y hacer que todas tus experiencias puedan ser compartidas.
Es donde empieza y hasta que llega a un laboratorio o a un papel donde nace esa imagen.
En ese sentido no estoy innovando ni haciendo, supongo que no estoy haciendo nada que no se haya hecho, siempre se había hecho así.
Con una serie de velocidades y de trabajar con los contactos, con esa pequeña mancha de imagen que obtienes por sorpresa y por hacer.
Y después el proceso en el laboratorio en el que también entra ahí todos los mágicos que tiene este oficio.
Trabajar haciendo tus propios contactos y con un ritmo muy sosegado que necesita mucha escucha.
Si quieres también contar algo de narrar, algo que quieres compartir desde tu interior, el proceso se llena de momento de silencio y de escucha y de mucha soledad.
La gente que quiera entrar en ellas que suene con lo que en algún momento vi o rescate del tiempo y que puedan compartir una experiencia similar.
Trabajar con película es lo que sucede es que estás trabajando un poco con la promesa de una imagen.
Hasta que consigues ver esa imagen pasa todo un tiempo en el que quizás estamos hablando de la imagen, la tiente.
Está dentro de la cámara y la imagen de la tiente que está detrás de ti se cura y habla un poco de la paciencia y de iniciar esa aventura personal.
En mi obra las imágenes, las fotografías y la palabra parece que caminan por la misma senda y toman los mismos despíos.
Y en este sentido, después de todos estos años haciendo ese desarrollando ese lenguaje común entre palabra y imagen, siento que ambos son reveladores de sentido.
En realidad creo que el único secreto es seguir y pensar que la foto buena está que viene.
Una vez me preguntaron cuál es tu mejor fotografía y yo dije pues la que está a por hacer.
El camino y la meta, si tuviera una meta clara que llegara a ella te miedo, mejor no tenerlo claro y seguir.
