El mar es lo más rico que hay en toda la corte. Aquí, en todas partes. Al mar hay que respetarlo.
Subiendo el cerro, el frío se ha dueño de mi actitud y mi gesto.
Cruzando mis brazos contra el pecho en la noche como un niño enfermo.
Despeinaba el viento tu salud y nos ladraba un perro y todos los barcos con su luz alumbraban tu pelo.
Yo solo quiero que recuerdes eso, que fui un pasajero.
Hay entre tus sueños que fui un pasajero.
Porque hablar de ti es desterrarse a los paisajes que me acuerdo.
Como intentar hallar la llave de tu voz en los dominios de un secreto.
Me está dando pena esta canción que solo era un recuerdo.
De todas maneras me gustó rondar al cementerio.
Te hablo de eso, te hablo de aquello, te hablo por eso.
Que fui un pasajero. Hay entre tus sueños.
Te hablo de eso, te hablo por eso.
Te hablo de eso, te hablo por eso.
Es mal el viento, es mi vida, es mi toco.
Te hablo de eso.
