Esta es la librarianía que pide su realidad.
ocide. endes porque%.
Y aquí lo escribo solo.
¡Buena, para, para!
¡Fuera, amigos!
Vamos a ir a Cales.
El ego que nos muta en vestido, ¿está?
Es como mucho más directo.
Que muta, que se transforma, tú puedes meter a las bestias.
Es un poema, lo tienes que explicar.
Parece una contradicción, pero es que la policía es muchísima contradicción.
una contradicción, una contradicción, es decir, tenéis que llevar una libreta, viajemos con una libreta, vayámonos con una libreta por rellenar siempre,
porque no sabemos dónde y cuándo saldrá el próximo rayo, no lo sabemos nunca.
El dulce poeta es el poder compartir algo con alguien y que el otro se vea conmovido.
Lo magnífico que tiene la poesía es que es un arte que no hace falta que nadie te enseñe.
La gente tiene la capacidad de en data de escribir, me gusta pensar que el poeta es el que pronuncia el verdadero nombre de las cosas.
Si yo siento algo y no sé cómo explicarlo, quizás encuentre solución en un poema.
Hay cosas que no se pueden decir con palabras, cierto, pero la poesía como concepto no es solo un montón de palabras,
la poesía es música, la poesía es boxeo, la poesía es tener que trabajar, llevar dinero a casa y poder seguir haciendo todas esas cosas.
La poesía es un arte que no hace falta que nadie te enseñe.
La poesía es un arte que no hace falta que nadie te enseñe.
La poesía es un arte que no hace falta que nadie te enseñe.
Se tiene que buscar algo en el mundo, tienes que tener la mirada despierta para ver en un charco ese día que llueve.
Hay un charco, te ves, los reflejos te dicen, ostia, me estoy viendo las manos y me gusta.
Cómo surge este reflejo, te tienes que quedar con eso, entonces el día malo ya no es tan malo.
Y si consigues ya escribirlo ya en la leche, ya por lo menos a mí me alegro al día.
Hay veces que viene un poema y estás así como, tengo que sacarlo, lo tengo ahí, lo intento y cuando sales como la liberación.
Es más bonito intentar alcanzar la felicidad que la felicidad.
El poeta nunca va a ser perfecto, el poema nunca va a ser perfecto.
De hecho si consigues un poema perfecto dejarías de escribirlo y es esa búsqueda.
Esa búsqueda en la que sabes que nunca ganarás, tienes que sacrificar algo de ti para hacer algo, para conmover, para hacer sentir al otro algo.
El poema cae encima de ti.
La estructura regional en sí no existe, de hecho la polsía está bastante alejada, no puedo entender por qué hago esto, pero lo hago.
No sé qué nota va aquí, pero esta suena, que la polsía sea verdadera.
La polsía me libera de los estados de ánimo quizás y el boxeo, que también es muy poético, me libera de todo el atreo de la sociedad.
La gente que lo ha pasado mal tiene una cierta sensibilidad.
Con esa sensibilidad quizás se puede ir a buscar el poema al otro lado, al mundo de la belleza y quizás se puede traer a este mundo.
Al nacer, un pequeño demonio azul vino a verme.
Me ofreció un puñado de palabras, decía, aviote y mar, valen tres dientes, música, te costará el resto del pelo, libertad, dos pendientes o medio oreja,
árbol, tatuarte mi nombre cinco veces, ciudad gris y nostalgia, son gratis, para tener amor, deberás sangrar siempre.
Le dije, odio las palabras, odio y debilidad, en cambio me gustan sensibilidad, lucha, vida, alma, madre, tierra, luna, sueño y presente.
Respondió, a mí me gustan tus piernas.
Los límites están en la cabeza, hay gente que dice, no puedes boxear, no me lo creo, no puedes escribir, no me lo creo.
No puedes tocar, no me lo creo, hazlo, solo tienes que hacerlo, no le importa, todo está aquí, no importa.
