Mi padre me trajo un proyecto de cines de juguete, claro, a mi me hubiera gustado jugar
con el que mi padre tenía SuperOcio, que es donde él proyectaba las películas, porque
esto fue antes de que existieran los vídeos, VHS, Beta, 2000. Entonces, como mi padre tenía
un proyecto de SuperOcio, él ponía las películas, él tenía unos cuantos de películas a comprar
y arquilar otras películas. Sobre todo, cuando era pequeño, era cuando a mí el asma me
atacaba más fuerte. Entonces, cuando me daba algún ataque astmático y tal, más en deblito
de pequeño, mi padre iba siempre que me ponía mal y me arquilaba una película. Sobre todo,
era de gosila o de monstruos o de lo que fuera. Entonces, pues eso lo típico, él corgaba la
sábana blanca de la pared y allí veía yo a gosila o a los monstruos que fueran. Allí en
la pared, así, grande. Y claro, yo a lo mejor estaba aficiado tomándome las medicinas o lo
que sea. Estaba allí malito, pero estaba a gusto en casa. Y lo que era el proyecto SuperOcio,
el ruido que hacía, el proyecto, el carrete, la bobina, el olor que desprendía todo. O sea,
para mí aquello era mágico, ¿sabes? Yo estaba al lado del proyecto, miraba la lucesita, ¿sabes?
Y veía la pared ahí con mis monstruos gigantes y aquello me apasionaba. Y claro, fueron pasando
los años. Y claro, luego ya llegó el VHS, ¿no? Entonces, claro, allí era mucho más fácil y iba
al videoclub y decía, esta, esta, esta y la otra, la otra, la otra. Pelicula de superhéroes,
de monstruos y tal. Y entonces, yo estaba encantadísimo. Desde entonces, ya me gustaba el cine. Hay algunos
de directores que lo dicen así, de claro, que se dedicaron al cine de terror porque les parecía
un buen negocio, como es Stuart Gordon, el director de Reanimator, que fue profesor mío,
a quien le tengo mucho cariño, porque además me ayudó bastante con el guión de Tilde Duaspar,
que aunque sea un corto, no quiere decir que no tenga su faena. Pero en mi caso, por ejemplo,
pues no lo sé, supongo que porque era mi inquietud. Cuando era pequeño, ya te digo que si mi padre
me arquilaba en Superhoyo, películas de Godzilla, películas de monstruos, y en mí me apasionaba.
Luego, cuando llegó la época del vídeo, pues las películas de superhéroes, películas de zombie,
yo vi mi primera película de zombie, creo que tenía seis o siete años, ya en VHS, y la verdad
que me acojoné. Y eso que luego la vi de mayo y la película era una mierda, no voy a decir título,
porque claro, cuando tiene seis o siete años, te da miedo. Yo pensaba que los zombies iban a salir
del armario de una noche a otra. Yo decía, hoy salen, hoy salen, menos más, nunca salieron. Ahora
es lo que yo le digo a los niños, que es mentira, no te creas nada. Entonces sí, pues me gustó. Ya
te digo, cuando pasé ese periodo de pruebas de acojonarme, ya empecé a gustarme. Ya zombies,
hombres lobos, vampiros, todo. O sea, la de un hombre lobo americano en Londres, la vi también
cuando era pequeñito. Pero nada. Las películas de zombie eran siempre mi devoción, o sea,
me fascinaban. Y ya, pues claro, me inmunicé y seguí viendo películas de zombie hasta el día de hoy,
ahora las hago yo, fíjate. Hombre, yo diría, mi mayor reto podría ser dos. Dos. La primera vez
que me decidí hacer Evil Night, mi primer corto, sin tener digamos ninguna experiencia profesional,
ni de ningún tipo, ni conocer a nadie, simplemente tienes una idea. Cuando te llega a la hora,
¿vale? Porque ya te digo que yo quería ser director de cine y hace películas desde los
cinco años, pero te deja llevar por la vida. Es como que, esto no es para mí, esto es imposible,
esto es un sueño. Mejor ir cine que trata de hacer películas. Cuando vas creciendo, van pasando los
años y va pasando la vida, poquito a poco, de pronto te dice, hostia, o hago lo que yo quiero,
o no lo voy a hacer nunca. Ahora es el momento. Y claro, yo tenía 26 años cuando dice Evil Night,
pero a veces pienso que hubiera pasado si lo hubiera hecho con 16, en vez de con 26. Otro gallo
cantaría, pero bueno, vale, la culpa es mía por no haberme decidido antes. El caso es que cuando
ya me decidí, pues, le tienes que echar muchos cojones, porque cuando tú no vienes de una familia,
de gente de cine, porque así hay mucho, oye, que ojalá mi padre hubiera sido director de cine,
que yo no le quito meritoral que vienes de una familia de gente de cine, o sea,
como técnico o artista, pero claro, es más complicado si viven Sevilla, vienes de una
familia de merde, encima no conoces a nadie el cine, pues cuando tú dices, perdona,
que separe el mundo, que me voy a bajar, ¿vale? Y entonces ese fue un momento, ese fue un momento
crucial de un gran reto que tú dices, hostia, ¿qué voy a hacer? ¿Cómo lo voy a hacer?
Y yo no tenía ni puta idea de cómo lo iba a hacer, solo sabía que quería hacerlo,
y que lo iba a hacer, porque se me había metido los cojones, que ya era ahora, y lo hice. Claro,
busco una cámara, buscar todo, porque lo único que tenía era la gana y mis cojones lo voy a hacer,
entonces buscate a todo el mundo, que hipotécnico, artístico, y ponte a investigar, ¿entiendes?
Y a mí que no me gustaba la informática para nada, ¿me entiendes? A mí no me gustaba nada la
informática, pero cuando te pones a investigar, tú dices, hostia, era el montaje, ¿vale? Todo,
es que es todo, me compré mi primer ordenado, y antes de saber nociones básicas de informática,
ya estaba estudiando cómo funcionaba el Adobe Premiere, que fue mi primer programa de montaje,
o sea que, luego, lógicamente ya es aprendido con el paso de los años, pero al principio,
antes, cuando tuve el ordenado antes de saber cómo era informática en el Premiere, hostia,
pues imagínate, entonces eso fue un gran reto, y luego otro reto fue, digamos así, en, fué
a él cuando en 2010 decidí irme a Los Ángeles, porque después de ocho años aquí, que ya había
hecho dos películas, había hecho tres cortometrajes, había hecho un documental, videoclip, había hecho
un poco de todo, un expo publicitario también, tenía algún cuatro premio, había tenido mucha
selección en festivales, pero yo notaba que me faltaba algo, y entonces en este momento fue
cuando yo dije, digo, coño, digo, y fíjate que estuve a punto de, era una mosca, estuve a
punto de hacer una web serie en 2000, a principio de 2010, y la tenía ya planteada, incluso reunía
parte del equipo, pero de pronto se me encendí una bombilla y yo dije, qué va, esto no, esto no es lo mío, y mira
que algunas series web han funcionado bastante bien, pero antes de empezar incluso, y la idea era
bastante buena, era de Fombi con un poquito de cachondeo, un poco en mi línea, pero qué va,
qué va, me lleve para atrás a tiempo y yo dije que no, digo, no, no voy a hacer una web serie, digo,
yo lo que tengo que hacer es irme de aquí, especializarme, y ya, y convertirme ya en un profesional.
¿Por qué no tienes que irme de aquí?
¿Cómo?
¿Cómo?
¿Cómo?
¿Cómo?
¿Cómo?
¿Cómo?
¿Cómo?
En general, la situación en que en España está muy mal, si algún día quitan las subvenciones,
no parece que va a camino de desaparecer este tema, bueno, pues nada, pues a ver, a ver,
a ver, ¿a qué hace película sin subvenciones o qué pasa?
Porque el cine siempre ha sido, ha sido una industria, o por lo menos en Estados Unidos,
aquí siempre ha sido arte, que sí, que es cierto, pero el arte no quita el negocio,
porque al fin y al cabo todo el mundo quiere que su película haga dinero, bueno, perdón,
algunos no, algunos no, no les interesa estrenarla, pero bueno, yo no me voy a meter en camisa
11 bar, a eso lo digo, que la cosa está muy mal, pero que es verdad que la cosa está
muy mal por culpa de unos cuantos, vale, porque había muchos abusos, entonces la cosa podría
estar mejor si la cosa se hubiera controlado bien, si los que han hecho uso de esos servicios
públicos lo hubieran hecho, sabe, con con conciencia, con, en fin, no voy a dar más
detalles del asunto, porque es un poco escabroso, en Estados Unidos pues no es que no haya crisis,
pero bueno, allí como siempre se ha entendido que el cine es un negocio y que si yo voy
a hacer una película es para que dé dinero, pues entonces allí hay otra mentalidad,
porque claro, allí la situación es distinta y claro, la película puede ser un drama,
puede ser una comedia, puede ser ficción en plan, terror, fantasía, ciencia ficción
o lo que sea, pero siempre encaminó a que dé dinero, porque para eso la gente pone
su dinero, para eso la gente invierte, para que luego haya una recaudación, porque habría
que hacer película que la gente quiere ver, vale, está bien que un director y yo me meto
en el saco, como también guionista y escribo, está bien que tú quieras hacer una historia
que te llame, porque yo lo reconozco, yo no me voy a meter a rodar un corto ni una película
si la historia no me llama, ¿me entiendes? Si la historia a mí no me apasiona, yo no
voy a invertir el tiempo y el esfuerzo y el dinero o como me sacaron aquel título en
el país, una carrera base de sangre, sudor y lágrimas, y es verdad, yo no me voy a meter
en un proyecto si de verdad no me llama, pero ojo, hay que tener siempre una, como te digo,
hay que tener siempre un poco de vista en lo que es negocio, a mí me gusta, le gustará
a la gente, porque hay que ser muy egoísta para tu ser guionista, director, para decir
no, es que esta es la película que yo quiero hacer, pero la va a querer ver a alguien o
tú y tu madre, o tú y tu familia, sí, entonces págatela tú, ¿no? Porque pase una película
que no va a entender nadie, o pase una película con dos planos secuencias de una hora de
una persona así deprimida, la butaca, es que es cine social, no me joda, el cine social
está bien, pero cuando vemos que va a tener un provecho, un beneficio, ¿entiendes? Que
está muy bien que hagamos cine social en España, pero cine social no quiere decir
que sea una película, que a ti se está metiendo en los cojones de hacer y que no quiere ver
nadie, y que luego da pie a que políticos hagan comentarios que no deberían hacer,
porque en España se hace mucho cine de calidad, pero si haces una película lenta, larga y
aburrida, que nadie quiere ver, eso está perjudicando al cine español, y más, como
está la situación hoy en día, y ya no tiene esto nada que ver con el gobierno ni la crisis
ni nada, es que parece que hay hasta crisis de ideas, pero bueno, el que quiera empezar
hoy en día no tiene más remedio que creer en sí mismo y llevar a cabo su idea, cueste
lo que cueste, siempre hay, afortunadamente, gente dispuesta a ayudar, a colaborar y ya
llevar a cabo un proyecto, es muy bueno salir de España porque te da otra visión, pero
de todo, de la vida, en general, yo he crecido como persona, he crecido como cineasta, he
crecido como lo que sea, te ayuda a ver el mundo en general desde otra perspectiva, claro,
si lo trasladamos al plano físico, te vas a la otra punta del mundo, lo vas a ver de
otras perspectivas por cojones, entonces, integrarte en otra sociedad que no es la tuya, aunque
tú creas que la conoces, porque claro, Los Ángeles es un sitio en el que todo, de alguna
forma, aunque sea cinematográficamente hablando, estamos relacionados desde pequeño, porque
en muchísimas películas se ruedan en Los Ángeles o se ambientan en Los Ángeles, aunque
no se rueden allí, pero tú crees que conoces esa ciudad, o te encanta esa ciudad, o te
enamora esa ciudad, porque la vez desde pequeño en la tele, en el cine, llegas allí y no
tienes nada que ver, ni aunque hayas ido de vacaciones o por determinadas circunstancias,
yo empecé ahí a Los Ángeles en 2005, la primera vez, iba todos los años, coincidía
con el que un festival tenía reuniones y tal, aprovechaba mi viaje al máximo, pero una
vez que llegas allí y te quedas a vivir, tú dices, ostia, no veas, y eso que estamos
hablando de Estados Unidos, que tampoco es Japón, que es otro mundo, mucho más distinto
que Estados Unidos, pero claro, todo eso te ayuda a crecer, a avanzar como persona,
y claro, laboralmente también, como si en esta tu avanza, y sobre todo, es lo que tiene
que ver con, a nivel técnico, artístico, estrictamente laboral, en todos los sentidos,
tú dices, ostia, exactamente van años luz de nosotros, entonces yo creo que a mí me
vino muy bien estar allí y respirar ese ambiente en todo momento, Hollywood como tal es una
idea, es algo, es un sueño, como bien dice, es algo intangible, porque tú puedes vivir
en el mismísimo Hollywood, como hago yo, y allí ves mucha miseria, hay muchísimos
homeless por metro cuadrado en Hollywood, y tú dices, ostia, esto no es lo que te venden,
ni siquiera yo cuando iba de vacaciones allí, o iba a algún festival, o iba a lo que sea,
me daba cuenta, porque claro, siempre vas en tu coche, alquilado, para arriba pago una
cita, un evento o lo que sea, pero cuando tú vives allí, cuando tú vas andando en
los sitios, te das cuenta de la miseria que hay allí, porque claro, cuando yo me fui
a vivir allí, me fui directamente a estudiar, y me fui a un sitio donde vivía muy cerca
de la universidad, iban dando, y tú dices, ostia, esto no me había dado yo cuenta,
y llevaba cinco años viniendo aquí, tú crees que conoces algo, pero hasta que no te vas
a vivir, no te das cuenta de lo que es, claro que existe el sueño, porque claro, existe,
allí hay muchos profesionales, allí el negocio y la industria funciona, pues a unos niveles
que ni nos imaginamos, pero claro, también está el factor suerte, que eso desgraciadamente
te llega o no te llega, porque tú puedes ser el mejor del mundo, pero si no tienes suerte,
te comes una mierda, y puedes ser el más malo que si tienes suerte, porque en chuse,
porque tal y nada, y estás en un puesto que a lo mejor se merece alguien mejor que tú,
pero por eso se llama suerte, porque es así, es algo intangible que, pero lógicamente,
si tú te lo vas currando, me entiendes, pues vas a llegar quizás a una posición en la
que vas a tener más posibilidad de suerte que otro, cuanto más te lo ocurres, es como
si más cupones compras, pues más probabilidades tienes de que te toques, no quiere decir que
te toques, pero siempre está la suerte de que comprar el cupón una balaño y coño le
toca, joder, ¿sabes? pues esto de la industria, sí, el sueño americano, claro que existe,
está ahí, lo que pasa es que en América te premian cuando eres alguien, si no es como,
sigue, sigue, sigue currándolos, entiendes, es bonito porque ya te digo, es como la lautería,
se puede tocar, no, pero desde luego es algo bonito a lo que, a tenerse en un momento dado,
yo siempre fui y sigo siendo bastante realista, o sea, ¿por qué no? pero, pero desde luego,
cuando tienes éxito, o sea, el sueño americano, no, es porque tú las curras, eso es así,
vamos, yo te digo, en el caso de la mayoría de los artistas, de los famosos, de la celebrity,
se la han currado, o sea, que están ahí y ahora la gente los admira y los adora y tal,
se la han currado, han sufrido mucho, porque Los Angeles es una ciudad muy dura.
Hombre, internet es un arma de doble filo, la verdad, porque es muy útil para algunas
cosas y es muy dañina para otras. Hay algunos directores de cine que les gusta que da bien
con todo el mundo y no voy a dar nombre porque algunos de ellos son colegas, pero la verdad
es que el pirateo hace mucho daño y que conste que mis películas, yo tengo dos largos solamente
aparte de mis cortos y tal, no sean estrenacines, entonces tampoco supone para mí un perjuicio
económico, pero es cierto que sí, que se venden mis películas, por lo menos se venden
en DWD, todas las NAC, el corte inglés, al mediamar y las tiene y sé que es de alguna
gente que se la baja o pirata y algunos incluso me lo dicen, claro, yo tampoco es que viva
de las ventas de DWD de mis películas, pero reconozco que al cine en general, al cine
español le hace daño, porque si ya ahora con esto de que han subido el IVA, que creen
que van a arrecado más, pero resulta que la gente va menos al cine, por lo tanto,
entonces al final lo comió por los servicios, la gente que hace, si ya había piratería,
pero no hay cojones de cortar la piratería por los sanos, que pasa, parece que estás
alimentando más la piratería y todo eso viene por internet, ya te digo, a mí no me
afecta directamente, pero me da pena el hecho de que se siga haciendo esta práctica con
imponidad, en plan, vamos aquí al pirateo, me entiendo, no está bien, pero como tampoco
hay alguien que tenga dos cojones para decir, esto se acabó, como hacen en otros países,
pues de momento internet sigue siendo una herramienta que tiene sus los buenos y sus
los malos, que me parece una buena idea, igual que la fundación ABA y otras organizaciones
y entidades que se dedican aquí a, digamos, poner en contacto a gente que se dedica a
esto del cine, que está bien, es bonito que estemos en contacto, que nos conozcamos
unos a otros, que sepa lo que hacen los demás, pues claro, a mí me conocen en mi casa,
mis padres, que me produjeron al final del año 74, ellos hicieron un batido así, y tal,
claro, mis padres saben quién soy y algunas personas más, que dicen que coño es Julián
Lara, pero un director de cine que trata de abrirse paso en el mundo este, en el complicado
mundo del cine y tal, y en fin, entonces claro, pues a través de la rec.es, pues me van a
reconocer mucha más gente, entonces amigos de la rec.es, Julián Lara, un toco.
