No hay más bosque para titíes en Atlántico y Norte de Bolívar, sino estos dos parches.
Y cuando hablo de bosque para titíes, me refiero a que haya bosques que tenga todos los componentes que el tití necesita para sobrevivir, para alimentarse, para reproducirse.
Mucha gente no sabe que el animal es endémico de la costa, es decir, es exclusivo de esta región de Colombia y solamente le encontramos allí.
Y mucha gente desconoce también que el animal está en peligro crítico de desaparecer, es decir, que quedan muy pocos animales en el medio silvestre.
Cuando miramos desde el punto de vista del tití, su mayor amenaza es la pérdida de hábitat relacionada con ganadería, agricultura, producción de carbón vegetal y comercialización de madera.
Y su segunda amenaza es la casa para el comercio legal de estesis silvestres como mascotas.
Y cuando una persona compra un tití, no solamente está comprando ese tití, sino que está comprando, generalmente, la muerte de toda su familia.
Porque para poder extraer ese animal, quitárselo de la madre, tienen que matar todos los animales para poder sacar el crib o el bebecito.
En esa época era montaña virgen cuando nosotros llegamos por aquí. Había árboles que eran maderables metidos entre los bosques, no los sacaban para nada.
Todos los bosques estaban, digamos, bien, empezaron las motosierras y todavía esa es la que acaba la montaña.
En Colombia solamente queda el 1% del bosque seco tropical original. Es decir, el tití prácticamente está quedándose sin caso.
Las comunidades rurales o que viven cerca algún espacio de conservación, áreas protegidas, reservas naturales, son fundamentales en cualquier proceso que uno quiera adelantar para llegar a conservar un espacio, una especie o un ecosistema.
Para poder lograr que el tití cabecí blanco se mantenga, hay que mantener el bosque seco tropical.
El objetivo de nosotros es para que esas comunidades no intervengan directamente dentro del bosque.
Entonces la manera para que esas comunidades no intervengan en el bosque es buscar alternativas productivas, sostenibles, que sean de ellos mismos, que sean liderados por ellos mismos, de tal manera que se apropie de las actividades y que esas actividades van a ayudar directamente a la conservación del hábitat del mono tití cabecí blanco.
La Fundación Proyecto Titi tiene varios proyectos comunitarios, entre los que se cuentan las ecomochilas, los peluches, los bindes, las briquetas, los títipos, entre otros.
Para mí la ecomochila es un proyecto muy bueno e importante que llegó acá a la comunidad, ya que gracias a él ha mejorado la calidad de vida acá en los límites.
Una ecomochila para mí significa el sosten de mi familia, el mío, el de mis hijos y es por lo menos una forma de proteger el tití, el medio ambiente y de conseguir también una forma de vida de trabajo para nosotros.
Nosotros trabajamos en los peluches para proteger el tití, que no lo cojan, lo maten o lo encierren o lo tengan como más cota en la casa, entonces es mejor comprar un peluche, así se protege el animalito de que lo tengan por eso.
O sea, antes de hacer los peluches, únicamente con el sustento de lo que trabajaba el esposo, nada más, pero ahora con la fundación y fabricando estos peluches, yo también tengo una fuente de entrada que aporta más a la casa.
Para que estos proyectos continúen, lo principal es que haya interés comunitario, si las comunidades se apropian de estos proyectos, podremos lograr que sean autosostenibles, lo que necesitamos en estos tipos de proyectos es iniciarlos, entregarlos llave en mano para que la comunidad se apropie de ellos y lo siga manejando de forma continua.
Seriamente yo cocinaba con otras clases de vinde, ahí gastaba mucha leña, entonces cuando llegó el proyecto de los vinde, ahí ya era para economizar la leña.
Cuando se cocinábamos sabrosos, rico que se cocinaba ahí porque no ponía su alimento ahí arriba de ese vinde, con poquita leña y quedaba la comida rica.
Las principales ventajas de los vinde es para economizar la leña y para proteger los árboles que se han cortado del bosque, que es ahí donde habitan los animales.
Por decir, títitos, esos animalitos viven en el bosque, entonces nosotros no podemos cortar los árboles del bosque porque no tienen ellos donde vivir.
Las briquetas es una estrategia que estamos implementando, que consiste en aprovechar todos los desechos orgánicos secos de cosechas o que se generen en las zonas rurales
y compactarlos de tal manera que sirvan de combustible y reemplazen la leña, que es el combustible que normalmente utilizan aquí las comunidades para la preparación de sus alimentos.
El proyecto de postes, que le llamamos títipos, consiste en aprovechar todos los plásticos que se desechan, que contaminan y volverlos postes de cerca, con el fin de evitar la deforestación del bosque seco, que es el que hay en esta zona del país.
A largo plazo lo que buscamos es educar, formar conservacionistas, personas más conscientes y personas que sepan más la situación del títi y de su hábitat y sean capaces de realizar acciones de conservación a favor de su protección, eso es lo que queremos en un futuro.
Nosotros intentamos educar comunidades en edad escolar, en primaria también adolescentes y también a adultos.
Estamos intentando también educar a adultos de las comunidades, sobre todo aquellos que están vinculados a nuestros programas comunitarios de como Chila, Vindes y Ecopriquetas.
La cartitilla es una estrategia, es un manual de educación ambiental, se puede decir o resumir así.
Hay varias unidades que nos hablan de los títis, de su ambiente, de cómo se relacionan con los demás animales. Lo importante es que son ellos para el medio ambiente como otros animales.
Nosotros podemos sacar adelante todos estos proyectos comunitarios y estamos cubriendo un vacío que el gobierno nacional no ha podido llenar y es generar empleo en esta zona.
Si nosotros nos vamos, se pierde todo ese esfuerzo, se pierde todo ese esfuerzo y eso puede ser un impacto muy negativo para las comunidades.
Si pudiera decir algo al títil, le daría la gracia por este proyecto que tenemos hoy en día, porque anteriormente mi casa era de Vareky y hoy en día ya la estoy construyendo en mi material.
El hecho de que podamos salvar el poco bosque que queda, conectarlo y protegerlo legalmente con el apoyo de nuestro gobierno significa que la gente puede seguir haciendo ganadería, que la gente puede seguir desarrollando sus actividades que le van a generar ingresos, pero que también puede haber bosque y puede haber naturaleza y puede haber títis y puede haber biodiversidad en nuestro país.
Si se acaba el títicabes y blanco, perder una especie es para siempre y las consecuencias entonces la van a tener son nuestros hijos o nuestros nietos.
Si hay alguna persona, alguien quiere vincularse con el proyecto TT y colaborarnos, ayudarnos. Hay varias formas. Una de esas formas es adquirir los productos de los proyectos comunitarios de la fundación.
Las personas en dinero o en especies para el proyecto son supremamente apreciadas y bien recibidas y con eso estamos conservando el hábitat del TT por supuesto al títicabes y blanco.
