Hola amigos, bienvenidos a otro antropotutorial.
Empezamos una serie de cómo vestirse en montaña.
Tenemos que saber que la elección adecuada de la vestimenta es seguridad.
Pensad que básicamente las dos características de nuestra vestimenta es confort y protección.
Pensad que nuestro cuerpo mantiene una temperatura más o menos constante.
Tiene que estar trabajando entre 36 grados y medio y 37 grados y medio.
Por debajo, hipotérmia y por encima, hipertérmia.
Y es con lo que tenemos que luchar a través de nuestra actividad física y nuestro metabolismo basal.
Cuanto estos no son suficientes para mantener esta temperatura, tenemos que usar una vestimenta adecuada.
Ya que no lo movemos en situaciones metrológicas extremas.
Por lo tanto, los principios en cómo se pierde y se gana calor o frío son cruciales para saber.
Y decidir una forma de vestirse inteligente, de qué forma se transmite el calor.
En principio, evaporación, respiración, radiación, conducción y convención.
¿Cómo llevamos esto a la transferencia de calor de nuestro cuerpo al exterior?
De la siguiente manera, la evaporación.
Nosotros, nuestro sistema termoregulador, cuanto siente calor,
empieza a ver un calor por encima de 87,5 grados para enfriar, empieza a producir sudor.
Esas gotitas de agua que se nos suelen quedar pegadas a la piel.
Ya simplemente esa situación acuosa de humedad ya enfriar de por sí.
Pero el gran enfriamiento se va a producir cuanto ese sudor se convierte en vapor.
Porque es ahí donde más calor requiere para esa conversión física.
Por lo tanto, si tenemos en cuenta este sistema para conseguir no perder precisamente calor,
no debe quedar nuestro sudor pegado al cuerpo.
Tenemos que tener algo altamente transpirable, que no se quede nunca pegar nuestro cuerpo.
Sobre todo, sí, el exterior es muy frío.
Por ejemplo, en el caso del invierno, nitaremos unos tejidos que transpiren rápidamente
o siempre que repelan la humedad de ese sudor a la parte de fuera.
Otra forma de perder calor es a través de la respiración.
Sobre todo, en sistemas fríos.
Cuando estamos en montaña, donde la temperatura de fuera es altamente fría,
nosotros, cuanto respiramos, cogemos aire frío.
Se calienta nuestro cuerpo, pierde calor nuestro cuerpo y lo expulsamos más caliente de lo que han trao.
En todas las respiraciones, perdemos calor corporal.
¿Cómo podemos regular esto?
Manteniendo frecuencias más cortas, porque no podemos dejar de respirar.
Como lo conseguiríamos claramente, llevando una intensidad de ejercicio más moderada.
Seguimos.
Otra forma de ganar o perder temperatura corporal.
En este caso, por radiación.
Esto ya son ondas electromagnéticas,
en la forma en que nosotros podemos radiar hacia fuera nuestro calor corporal
o recibir normalmente de los rayos solares, directamente,
ya sea por refracción de lo que tenemos alrededor.
En este caso, si tenemos en nuestro cuerpo colores oscuros,
son absorbedores de radiación.
Y si tenemos colores claros, tenemos reflejos.
Es decir, son reflectantes de esos rayos,
de esas ondas que nos vienen de los rayos solares
o de donde hay refracción alrededor de nuestro cuerpo.
Una observación sobre la radiación.
Tenemos un límite de absorción de esta radiación,
normalmente radiación solar.
Por lo tanto, es importante en lugares muy expuestos a esta radiación
que llevemos la mayor cantidad de nuestra piel protegida de ella.
Aunque sea verano, huiremos de todo lo que sean tirantes y las mangas,
aunque sean cortas, lo más largas posibles.
Y en el resto del cuerpo, siempre crema solar en la cabeza,
la gorra y, sobre todo, por donde se absorben muchísimas radiación solar,
es por los ojos, largafas.
Esto provocará problemas, muchas veces, de ya no solamente de quemaduras,
sino también de insolaciones y malestares
que no nos permitirán descansar adecuadamente.
Y esto es seguridad.
Otra forma de transmisión del calor, la conducción.
La conducción para que haya conducción siempre tiene que haber contacto directo
entre dos estados físicos sólidos.
Siempre va a perder el sistema que menos energía tenga.
En este caso, seremos siempre nosotros.
Puede ser que estemos tocando una roca altamente caliente
cuando estamos escalando, la roca nos transmite calor,
aumenta nuestra temperatura.
En el caso de andar o una actividad alpinística donde hace mucho frío,
puede ser simplemente por nuestro contacto con la nieve, el hielo,
o puede ser en un descanso donde nos sentamos sobre una roca que esté fría.
Por lo tanto, la forma de luchar contra este tipo de problemas de pérdida de calor
será siempre poniendo algo intermedio entre esa zona, fría o cálida, y nosotros,
para que nuestra regulación sea la correcta.
Puede ser utilizando guantes cuando cogemos, por ejemplo, un piolet
o poniendo una aislante cuando nos sentemos sobre algo frío.
Otra forma de perder temperatura corporal por convención.
En este caso, estamos hablando de materia fluida, es decir, aire o agua.
En el caso en que nos interesa perder calor, tenemos que aumentar la convención.
Es decir, en una situación estival donde haga mucho calor,
nos interesa refrigerar.
Por lo tanto, necesitamos prendas, en este caso, que permitan que pase el aire.
El aire siempre nos refrigerará.
Pero en el caso de que estemos en situaciones frías, es justamente lo contrario.
Necesitamos mantener esas capas de aire que estén estáticas.
Es decir, que no se muevan, por lo tanto, seremos capaces de calentarlas
y nos aislará del exterior.
Si aquí se movilizara el aire, estaríamos teniendo un problema de enfriamiento.
Lo mismo pasaría metidos en el agua cuando hacemos el descenso de barrancos.
Si el neopreno no permite mantener estática esa pequeña película de agua,
también tenemos problemas de enfriamiento corporal.
Y un último apunte sobre la termoregulación.
Cuando nuestro sistema termoregulador atiende al frío,
lo primero que hace es provocar una vasoconstricción vascular periférica.
Por lo tanto, deja de haber riego sanguíneo para que no haya peria de calor
en las partes, en las extremidades, en la superficie, al arrar de piel.
Por lo tanto, lo primero donde empezamos a sentir frío va a ser el hermanos
y los pies y también en la cabeza.
Por lo tanto, esta sensación de enfriamiento puede llevarnos a ser patosos
y a tener problemas hasta de coordinación del habla.
Lo que tendremos que hacer será, estratégicamente, trabajar o ponernos rápidamente,
o antes, poner un cacetín adecuado y, por supuesto,
ya pueda ser algo que nos tape o nos deje la menor cantidad de piel de la cara
y de la cabeza en contacto con el exterior.
Y con esto terminamos esta primera tutorial sobre vestimenta inteligente en la montaña.
Y recuerda, ayúdanos a hacer las montañas más seguras.
