Hoy en Europa la austeridad parece ser la única respuesta a la crisis económica, empobreciendo cada día más los pueblos.
La automatización industrial y la acumulación de riquezas por la finanza modifican nuestra relación al trabajo.
Nosotros producimos cada día más con menos personal.
El desempleo monta en flecha y el empleo salariado no está garantizado para todos.
Pero entonces bien que esta riqueza colectiva ha sido el resultado del trabajo de muchas generaciones, esta es distribuida desigualmente entre los ciudadanos.
Nosotros, ciudadanos europeos, proponemos una alternativa.
Esta no es una idea nueva, pero es el momento de concretizarla.
Se trata de la renta básica incondicional. ¿Has escuchado hablar de ella?
El artículo 25 de la declaración universal de los derechos humanos estipula. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure así como a su familia, la salud y el bienestar,
y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios, tiene a sí mismo derecho a los seguros en caso de desempleo.
Así la renta básica es universal, individual, incondicional y suficiente para asegurar a cada uno una vida digna y su participación en la sociedad.
Este nuevo derecho fundamental para la humanidad erradicaría no solamente la extrema pobreza sino también motivaría las actividades no comerciales, artísticas, familiares y voluntarias.
También es una medida económica. Una renta básica para todos y todas significa una solvabilidad para nuestras empresas locales. Así nos permitirá ejercer plenamente en nuestra ciudadanía.
¿Cómo hacer para financiarla? Tenemos varias posibilidades. La taxación de las transacciones financiarias y el impuesto de los altos dividendos, el IVA sobre los productos de lujo contaminantes,
pero principalmente, vía la simplificación de largas listas de ayudas ya existentes y las economías de gestión administrativa que serán obsoletas.
Lo que proponemos es mucho más simple, equitable, transparente. Cada uno recibirá una renta básica sin necesidad de hacer la solicitud.
Claro, libre a cada uno de trabajar en complemento. Nosotros, ciudadanos europeos, hemos lanzado este año una petición oficial, una iniciativa ciudadana europea para que las instituciones examinen nuestro manifiesto.
¿Cómo esto puede suceder? Primero tenemos que superar un límite mínimo de firmas en al menos 7 países. 15 países están desde ya movilizados en esta campaña y están listos para colectarlas.
Otros se sumarán en el camino. La Comisión Europea considerará nuestra proposición una vez hayamos colectado un millón de firmas.
Si ésta las valida, el estudio de diferentes modelos y montos de la renta básica podrán comenzar.
Movidicémonos, organizemos eventos, creemos grupos locales y hagamos crecer alrededor nuestro esta idea en Europa.
Gracias por visitar Basikincom 2013.eu y firma la iniciativa.
