Mi nombre es Diego, soy de Montevideo Uruguay, tengo 35 años, llegué aquí a España un
28 de febrero, día de una nevada muy fuerte, de hecho fue la primera vez que vine a var en mi vida.
En el momento de llegar al aeropuerto todavía tenía dudas de que si Belén me iba a venir a
buscar porque el transito se había hecho muy pesado con la nieve y era muy difícil manejar.
Pero bueno cuando llegué a la puerta de salida me la encuentro sonriente y bueno ahí toda la
ilusión del mundo por volvernos a encontrar una vez más luego de tres meses separados. Hoy
ya son nueve meses los que llevo aquí en España y buscándome la vida como puedo. Soy asistente de
fotografía y bueno mi fin es encontrar trabajo, trabajo de lo que quiero y el único trabajo que
se hace en la fotografía. Se hace muy difícil cuando uno no tiene contactos, cuando no tenes a una
persona o un amigo o un conocido que te pueda dar una mano y ahí es cuando uno se ve de frente a la
vida, cuando uno piensa corre por tu vida porque estás lejos de tu hogar, lejos de lo que uno quiere,
lejos de lo que uno ama, pero también sintiendo el amor de mi novia, el apoyo incondicional de ella
que todos los días me ayuda a luchar, me ayuda a levantarme y soñar y a decir que yo puedo llegar,
que yo puedo luchar y que yo puedo salir adelante en este país. España me trata muy bien, yo vivo
actualmente en Segovia, una ciudad muy hermosa, una ciudad con mucho campo, donde muchas veces salgo
a caminar para reflexionar, para pensar y también para plantearme de cómo me está yendo, de si lo
estoy haciendo bien, si lo estoy haciendo mal, cómo lo estoy haciendo o cómo puedo mejorar en lo que
estoy haciendo. Siempre acompañado claro de emitar muy mi mate, una costumbre bien nuestra de Uruguay
que paradójicamente a mí me la inculcó mi abuelo, mi abuelo español que hace muchas años llegó
a Uruguay con una ilusión y bueno hoy me encuentro aquí en España también con una ilusión, la
ilusión de poder salir adelante, la ilusión de formar una familia con el amor de mi vida y
de crecer profesionalmente en mi carrera, de poder estar trabajando de lo que uno quiere y de lo que
uno quise en su país no lo puedo hacer. Hoy mi vida está aquí en España y por el momento no pienso
regresar a mi país. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad, ni por venir y ser feliz es mi color
de identidad.
