Siempre cometí errores que podrías solucionar con palabras, por eso es que me alejé tanto y desapareci.
Solucionar las cosas nunca tuvo un sentido real para mí.
Las cosas son cosas que me han dado mucho.
Y desapareci. Solucionar las cosas nunca tuvo un sentido real para mí. Las cosas son como son porque así lo quiso Dios.
Yo solo soy un humano, nada puedo hacer.
Por un hombre entró el pecado al mundo y por ese pecado es que hoy yo pago.
Lo hago porque Dios es cruel, siempre lo ha sido.
Porque Dios te llevó a mis brazos y me dejó solo aquí. Ya no sé qué hacer ni cómo reaccionar.
Al ver que ya no podía cambiar mi destino, me sumergí en una profunda oscuridad y en una gran soledad.
Y morir no fue una buena ni una mala decisión, más bien era la única opción.
Daría lo que fuera para evitar este silencio.
Sin embargo, aunque estaba así de guitemeroso, el calor de tu llanto me hizo despertar.
Me aferraba tu último suspiro de vida mientras mi cuerpo sentía lentamente como te alejabas de mí.
Quisiera que retrocediera y yo estar feliz junto a ti.
Seríamos felices juntos, aunque Dios no lo quiera.
Quisiera que retrocediera y yo estar feliz junto a ti.
Seríamos felices juntos, aunque Dios no lo quiera.
Seríamos felices juntos, aunque Dios no lo quiera.
