A Andalucía é tan grande, pero toda ella me cabe en el corazón, como se io fuese de todos os rincones.
Aunque o que se dice nacer, só lo pude nacer en uno, casare.
Todavía me veo como cualquier niño agarrado de la mano de mi abuelo, paseando por sus calles empinadas.
Luego me llevaron a Archidona, al internado de los escolapios.
Como ya me dolían las desigualdades, durante las vacaciones colaboraba en la alfabetización de los jornaleros.
E luego agranada, donde me licencien derecho e filosofía,
e donde lo máis importante, descobri a Ándalo e su cultura.
Estudio mocho, tanto que, además, aquelha oposiciones anotarios,
aunque lo hice tan joven que tuve que esperar un año a que me concedieran mi plaza en Cantillana.
Aqui viví trece intensos años, e conocía buenos amigos que me abrieron los ojos sobre el problema del campo,
la acumulación de tierras en mano de unos pocos que ni siquiera la trabajan.
Así que poco despues presenté mi primera ponencia en público,
e hablé de Andalucía como a tierra máis fértil de España, e de que ya era hora de acabar con los privilegios.
Aquella ponencia sí que otra en el Ateneo de Sevilla, que será el German de mi primer libro.
Cada vez ando máis comprometido con Andalucía.
Tiene entonces lugar la Assemblea de Ronda, en la que presentamos los símbolos Andalucés,
la bandera, el escudo e el tema. Por aquella época Angustia e yo ya éramos novios.
Que hubiese hecho yo sin el apoyo de ella?
Ya casado nos venimos a vivir a Sevilla, donde fundo la editorial Lavante,
e sigo trabajando cada vez con maior entusiasmo.
Motamid, religión e moral, la dictadura pedagógica,
pero llegó la dictadura de primo de Rivera e las ilusiones se oscurecieron.
Por temora los míos permuté mi notaría de Cantillana por la de Ila Cristina.
Junto ao mar parece má cerca na libertad.
Aunque mi vida pública prácticamente desapareció,
fue un período de profunda reflexión e de mucha escritura.
Viaje a Marrueco e quedé fascinado por cómoras raíces de nuestra cultura
atraviesan el mar e se hunden en suelo africano.
Como las raíces del Flamenco.
1931 volve a ser un año feliz.
Acaba a dictadura e consigo destino en Corea del Río,
donde levantamos la casa de la alegría.
Me ofrezco a los jornaleros como asesor e abogado laboral,
sin cobrarles claro, que menos puedo hacer.
E de nuevo a pasión política se apodera de mí.
Fundamos un partido e nos presentamos a la constituyente del 31,
las primeras elecciones democráticas en la república.
Ah, entonces chegou o dicioso complot de tablada,
donde se nos acusou de pretender una revolución violenta
e outros despropósitos de los que ya hable en mi libro.
En fin, el caso es que a pesar de todo nos salió tan mal,
nuestra candidatura obtuvo el segundo puesto.
El concepto de un estado autonómico para Andalucía
no deja de rondarme la cabeza
e sobre él expongo mis definiciones en mi carta andalucista.
El año 36 empieza bien para los andalucistas.
La bandera Andalucía ondea por primera vez en muchos ayuntamientos,
el estatuto de autonomía está a punto de hacerse realidad.
Por fin, nuestra región comienza a salir del letarro,
pero en apenas 4 días todo se viene bajo.
De lo que pasa después non puedo hablar o, me hicieron callar.
Só lo diré que intentei contribuir en la reparación
del pasado cultural de Andalucía
que trabaje como pude por la justicia social de nuestra gente
y que ame profundamente a esta tierra.
