Otro poder nace en 2006 de la necesidad de la Asamblea de la Facultad de Políticas y Sociología de la Complutense
de acumular fuerzas e inercias que año tras año se veía, porque no soy miembro fundador,
se veía que se perdían año tras año en la Asamblea.
Es decir, cada vez que empezaba un curso nuevo parecía que había que volver a empezar
y había gente nueva, gente que tal.
Entonces veíamos que era necesario constituir un colectivo dentro de la facultad
que ayudase a que esas experiencias y esas inercias no se perdiesen, sino que se transmitiesen a los nuevos militantes.
Entonces nace en 2006 con una acción en la cafetería que sin pedir permisos,
digamos, se pinta un mural en el que se expone defender la alegría, organizar la rabia
y, digamos, leer un comunicado de presentación y digamos que a partir de ahí,
pues ha habido, pues son 2006 a 2010, son bastante tiempo y ha habido un cambio de generacional, digamos,
que los miembros fundadores ya no están, solo queda uno que, digamos, ya es profesor de ese investigador
y entonces no, como en nuestro proyecto, pues digamos, funcionamos de manera asambleoria
y pretendemos funcionar de altavoz de los movimientos sociales a la par
que, digamos, colectivo militante en la universidad tratando los temas que afectan a los estudiantes.
Se puede mezclar, digamos, desde 2001 y las movilizaciones antiguas mezclan dos ciclos
que no saben muy bien cómo separarse, pero digamos que actualmente el movimiento estudiantil
se puede decidir en existentes, es decir, el movimiento estudiantil ya es casi que una pequeña coordinación
entre diferentes centros activos en algunas facultades y las asambleas ya no existen,
entonces, digamos que estar en una época de reflujo y que poco a poco, pues parece que las asociaciones,
las que hay en cada facultad, se han crecido, yo creo, desde antes del movimiento
por gente que se ha formado en las asambleas, pero que ve que las asambleas no tienen
esa capacidad de acumular fuerzas como lo tienen los colectivos
y, digamos, que ahora, digamos, está paralizado el movimiento estudiantil
y es nuestro trabajo volver a retomarlo.
El siguiente ciclo de luchas pasa por entender el conocimiento como una producción
que genera plusvalores en nuestra sociedad y que las medidas que el proceso Polonia
y, digamos, su continuación con la estrategia 2015 pretende restringir el acceso a ese conocimiento
y, de alguna manera, mercantilizarlo, mercantilizar una producción que se genera
en sus universidades para, digamos, extraerle esos plusvalores que puede generar nuestra sociedad.
Pasa también por coordinar una serie de exigencias y necesidades de los estudiantes,
como pueden ser la exigencia de rentas, la exigencia de no pagar tasas,
la exigencia de poder acceder a la universidad sin que existan filtros
que te restringan ese acceso y no sé, pues ahí está.
