Hola señores, acabamos de aparcar en Zurich. Veníamos buscando a buscar la piscina para darnos una ducha, pero antes de nada os voy a enseñar el sitio donde hemos aparcado.
Voy a explicar que es domingo y es gratis y da gracias, porque si no hay que pagar por donde me he metido, ahí vamos.
Puede parecer un sitio normal, pero no, tiene un escalón de medio metro. Aquí está y es un sitio marcado, claramente...
Es un sitio marcado para que aparques, tío, flipa.
Y somos a Fortunas, estamos aparcados en la puerta de donde están las duchas.
Pat, tú cuáles?
Zurich.
Pues nada, estamos en Zurich, no nos queda mucho tiempo de grabar y nos quedan dos días, así que vamos a hacer un planito rápido.
¿Cuánto me quedo ya?
¿De qué?
¿De esto?
¿De batería?
¿De batería o de memoria?
No sé. Es muy bonito, lo podréis ver en fotos. Meteros en Google, poner Zurich y listo.
Zurich es muy bonito y como muy moderno, así.
Sí.
A mí era con tonería.
Nada antiguo.
Nada antiguo, pero está muy bien.
Sí.
Adiós.
Ya está.
Querida audiencia, en mi mañana en directo son las 7 de la mañana desde un pueblo llamado Alvis o algo así.
Acabamos de recoger los pártulos, estamos intentando ver cómo recoger la tienda y nada, como veis el clima no es el más adecuado para este tipo de cosas.
Así que...
¿No sabemos qué vamos a hacer con la tienda?
Os iremos contando a medida que pase el día.
¿No?
Y allí, en el negro, está Zurich.
Oh, no, no.
¿Qué onda, chaval?
Mucha caca.
¿Qué le sobra a tu bebé?
¿Qué le sobra a tu bebé?
Joder, hermano.
¿Qué pasa?
¿Qué?
Todo con la roja.
Hola.
Hola.
Esta vez estaba la policía ahora mismo.
Sí, todo porque hemos parado el coste porque estábamos durmiendonos, hemos parado a dormir.
No para desayunar y luego la vamos a pedir a dormir.
Sí, porque no se encontraba bien.
Hemos dormido un poco, 10 minutos, y al cabo de otros días teníamos 3 furgos desde la policía siguiendo.
Sí.
Y es que resulta que un coche de paisano nos ha visto dormir y, bueno, antes de salir a octoparba.
Sí.
Ya vamos en octoparba.
Nos ha puesto otra vez la luz en larga, que por lo visto significa para.
Luego ha encendido la luz de soy policía, ha parado.
Nos ha pedido la documentación, nos ha revisado todo el coche.
Ha estado preguntando muchas cosas.
Yo me he hecho la tonta para no tener que responder.
¿Has sentido especial atracción por el colacao español que eran polvos?
Suerte, suerte que llevaba el precinta de garantía.
Le he hecho que lo podía abrir, pero no ha querido.
Y nada, ha revisado los papeles del coche.
Ha tenido que pensar que éramos unas cerdas.
Pero bueno, al final estamos aquí.
No hay frejas, así que tan malas no somos.
Y estamos en otro jodido atasco de esto mismo.
Querida España, como no podía ser de otra manera,
después del control rutinario de esta mañana,
nos hemos encontrado otra multa.
¡Clastificada!
¡Clastificada!
De momento debemos 80 francos, es decir, 70 euros.
Lo cual nos da margen a que nos pongan una tercera multa
para equiparar lo que sería una multa en España.
Con lo cual, vamos tranquilas.
Vamos a esperar a que llegue la notificación a España.
Vamos a fingir que estos papeles se los ha llevado un mamarracho
y no las vamos a pagar, más que nada, porque van en alemán
y no tenemos ni pajolera idea de alemán.
Con lo cual, ni sabemos cómo hay que pagarlas,
ni dónde, ni cuándo, ni por qué, ni...
No, porque sí.
Bueno, porque sí, ni nada.
¡Carma, tío! ¡Carma!
¡Joder, hermana!
¡Alerta! Código rojo. Código rojo.
Tenemos los días de miedo en el coche.
Código rojo. ¡Alerta!
¡Qué lida España! ¡Mirad qué cositas!
No, eso no es lo que la vemos.
No, quedan 30 minutos.
Hemos dejado el coche aparcado, no le hemos puesto nada,
le hemos dejado las guardias impuestas, está allí
y vamos a estar pendientes hasta de los patos que se hacen a él.
Aquí nunca se sabe.
Bueno, y ahora que todo el suelo...
Cuidado, cuidado.
Uy, sí.
Me estoy acercando mucho al borde.
El plano que todos estaban haciendo.
¡Qué bonito!
Estamos en Brunen, en el lago de los cuatro cantones.
Enseguida partiremos dirección Lucerna,
así que abrochense los cinturones.
Aquí hace un frío de la leche.
¡Vámonos! ¡Adiós, querido España!
¿Qué es obligatorio tenerlo para poder aparcar y no pagar?
¡Furcapar!
