Las hormigas forman parte de una de las sociedades más organizadas dentro del mundo animal.
Durante décadas se ha analizado el comportamiento y éxito considerable por el cual estos organismos
han sido capaces de adaptarse a múltiples ambientes. Aquí se debe tal éxito cuyo linaje se
ha extendido en casi todas las zonas terrestres del planeta desde hace más de 60 millones de años.
Su organización está basada en la especialidad y goza en una buena comunicación entre individuos,
capacidad de defensa y aprovechamiento de sus recursos. Una de las principales labores de la
clase orera es cuidar de las crías y la reina. Las hormigas son insectos holometábolos,
es decir que se desarrollan por metamorfosis completa desde el huevo larga upa hasta transformarse
en mago o adulto. Estos huevos crecen de un huevo maravilloso y casi inexplicable antes del nacimiento
de las largas. Las sobregas agrupan los huevos en paquetes y los lamen sin cizarra. Este fenómeno
es llamado endosmosis, la absorción externa de la sustancia nutritiva que es proporcionada por
las sobregas, la cual sería en la causa del crecimiento de los huevos. Al cabo de unos 14 días,
luego de múltiples traslados a pisos superiores o inferiores, llegan el nacimiento de las largas.
No existen nodrizas más atentas y abnegadas como estas. Otra labor que realizan es la recolección
del alimento que luego será almacenado en el hormiguero, donde muchas situaciones componen
la larga travesía dentro de este pequeño mundo. En otros casos, el alimento es el producto de la
comunicación y relación con otros individuos, lo que se conoce como motorismo, como un resultado
inevitable de la adaptación ebobitera. Como es el caso con las cochinillas y pulgones,
en donde las hormigas ofrecen protección a estos depredadores y en retorno se benefician
con mielada. Una sustancia viscosa rica en carbohidratos, la que captan con sus antenas.
Incluso las hormigas mueven a los pulgones aja frescas cuando estas se secan. Si llueve,
las hormigas corren para les guardarlos, poniéndolos debajo de las hojas. Sin duda,
una relación de eterno amor, un manifiesto de vida.
