¡A la red! ¡Oso!
¡A la red! ¡Oso!
¡Lo tengo! ¡Págale! ¡Págale!
¿Estás bien?
Sí, sí, está bien.
¿Me quieres agua?
¿Una celosita?
Toma, que se seque.
Y cámbiate.
Nos regresamos a la playa.
Ya vengo.
Hola amor.
¿No te ves bien?
Estoy bien.
¿Terminaste por hoy?
No, solo venimos a dejar unas cosas y cargar gasolina.
Mucho caberte, sí.
No empieces, Rosa. Por favor.
Si estoy allá es por nosotros tres.
Solo dan algo de tiempo.
¡Está de Rosa!
Hola, Oso.
Deberías de ver a tu esposo, ¿eh?
Es el mejor uso del mundo.
Alfoso también estuviera orgulloso.
Oye, dito que me lleves como estaques de gasolina.
¿Qué?
¿Qué, problemas en casa?
Por las homergidas.
Pero yo espero que la cosa cambie cuando ya tenga mi propia lancha.
¿Y qué, sigues ahorrando?
Poco a poco.
O sea, anoche recibí una llamada acá.
Un amigo está ofreciendo 50 mil pesos por cuatro días de jale.
¿Haciendo?
Usando gente.
Máames, güey.
Litando ruteros, salimos mañana a la Romorosa.
¿Son 50 mil pesos para cada uno?
Pues ahí tus abrazos.
Pero si yo ya perdí tres años de mi vida por andar haciendo esas mamadas.
Me quiero que me atoren otra vez, güey.
Es de mala suerte cuando esta vez voy yo.
¿Quién es la chica?
Yo ya lo he hecho, compa.
¿Y dónde vas?
Tengo que comprar un regalo.
¿A quién?
Es mi aniversario mañana.
¿A tu vieja?
¿Que no acaba de cumplir años tu vieja, güey?
¿Qué es esto?
Una videocámara.
Le metes un cassette VHS, le oprimes el botón rojo y grabas cosas.
¿Como una película?
¿Qué vas a hacer la rosa con eso, güey?
No sé.
No tenemos ninguna foto nuestra.
Oiga, para hacerle...
Aquí.
¿Cómo ve 250?
No la puedo dejar en menos de 350.
¿Y a ti de qué te sirve eso, güey? Tú ni te le tienes.
¿Eso qué importa?
Bueno, yo te completo si necesitas.
No, tienes razón.
Ajor vamos por la gasolina.
Gracias, don.
Ahorita vengo.
Como te vi con frío, te traje un chocolate caliente.
Por favor, tío.
Ya sé.
Te portas bien con tu mamá.
Gracias.
Oye, qué pedo con la Marta.
¿Qué pasó con ella?
Pinché, vieja.
Se largó.
¿Sabes?
Una noche me siguió hasta Ensenada.
Y me encontró con otra mujer.
¿Qué pasó cuando te encontró, güey?
Mejor que iba a pasar cuando me encontró.
Llegó armada.
Quizá cuchillármela.
Salí corriendo por la ventana.
No te rías, pinche.
Estar soltero no es nada gracioso.
Pinchoso soltero y se está riendo.
Sé, güey, se ríe de todo, hombre.
Pero ¿y tú qué?
Te partes la madre todo el día trabajando
y cuando regresamos a la playa que te está chingue y chingue y joder,
¿por qué regresaste?
Pero eso pronto va a cambiar.
Olvídate, Héctor, olvídate.
¿Te quieres comprar una lancha y mantener una familia?
No, hombre.
Mírame a mí, apenas pude comprar esta lancha estando soltero
y no le tengo que rendir cuentas a nadie y mucho menos a una vieja, hombre.
Ay, aprendile esa chingadera, por favor.
¿Está listo?
Pero he hecho.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Espera, espera, espera, espera.
Espera, espera, espera.
Espera, espera, espera.
Espera, espera.
Espera.
Espera, espera.
Gracias.
Me hicieron una oferta.
50 mil pesos por cruzar gente.
¿Y?
Pues es bastante dinero.
Podría dejar de bucear y comprar mi lancha.
Hasta podríamos cambiarnos de casa.
¿Qué ya se te olvidó?
Sería la última vez.
Cada vez que te vas a almar, pienso que no vas a volver.
Pero por lo menos sé dónde estás.
En cambio, cuando cruces la frontera, no sé nada de ti.
Nada.
No tenía que ir todos los días cuando vivía solo.
Con dos o tres veces a la semana alarmaba.
Pues sí, pero ahora tienes una familia.
Ya no eres como tus amigos, Hector.
Te dije que hablaras con mi hermano.
No sé ni madres de carro, Rosa.
Pues aprende, Hector.
Yo te apoyo en lo que tú quieras.
Pa' qué voy a aprender si yo puedo hacer el doble
con mi propia lancha.
Yo he vivido toda mi vida en el mar.
No hay que cambiar ahora, Rosa.
Mira, lo voy a hacer.
En cuatro días acabo el jale y ya nos olvidamos de todo esto.
No, Hector, ya no.
No me digas lo que no puedo hacer.
Pues no te voy a dejar.
Eh...
Quítate, Rosa.
No te voy a dejar.
Quítate.
No te voy a dejar.
Mami...
Mami...
¿Qué estás haciendo?
No ayudas, dots mami.
pars
Mirá, Rosa.
Estoy grabando.
Haz algo.
¿A dónde fuiste?
¿Dónde chingados estabas? Pensé que te había ido.
Perdóname, Rosa.
Si no más llegaste a Tijuana y me regresé.
¿Qué? Te quiero.
A ver, ¿ya están listos?
Ya. Dile que no...
¿Ya están listos?
No, mejor deberíamos cambiarle la pijama.
Ah, espérate. Ya le voy a apretar a grabar.
No, espírate.
Está bien. A ver, Alfonso.
¡Corre, brinque, brinque!
Corre para allá, corre para allá.
¡Garante!
A ver, saluda a la cámara.
Ales, ales, ales.
¡Un tos, un tos, un tos, un tos!
Ales, y mira.
¡Vente, vente, vente!
¿Qué cante la canción?
Canta, bien, bien para que cantes.
Ándale.
Ándale.
Ah, sí, sabe.
Ah.
Espera, espera, espera.
Espérate, espérate.
Ay, está bien de ahí.
Ay, cariño.
¿Cuándo ves?
No, tú ves en la cámara.
Desmadraste la casa.
Pensé que te había sido.
No me voy a ningún lado.
Ya no quiero que busses más.
Ya sé.
Voy a hablar con tu hermano.
¿Y tu lancha?
Pues poco a poco.
¿Tú crees que algún día vayamos a ver la película?
Sí.
La vamos a ver.
Sí, la vamos a ver. Algún día.
Sí.
Subtítulos por la comunidad de Amara.org
