Yolanda, ¿qué es lo que es lo que es lo que es lo que es?
Jennifer. ¿Qué sucede?
Lo siento mucho, Juliana. ¿Por qué estabas corriendo?
No sé, creo que fue como un ataque de pánico.
¿Estás bien?
Sí, sí, no te preocupes.
Bien, te tengo buenas noticias.
Ya solucionamos el problema con la energía.
El proyecto MADR10 está a punto de funcionar. ¿Vienes?
Vale.
Creo que no está funcionando.
Hola, hola, hola.
Hola.
Me escuchas mucho, mucho, mucho.
Ah, te paras de vez en cuando, pero te puedo oír.
¿Cómo te llamas?
Es Mario. Espera un momento.
¿Están funcionando?
Parece ser que sí, aunque hay algunos problemas con el audio.
Hola. ¿Estás ahí, Jennifer?
¿Estás ahí, Jennifer?
Sí.
Ya volví.
¿Pero cómo sabes mi nombre?
Certo nombre porque ya te programé.
¿Tú... me programaste?
Sí, sí, yo te edito a estas mejorias.
David, un momento, ya vengo.
¿Qué fue eso?
No sé.
Yo pensaba como un humano. Lo que pensaba que es uno.
Pero le diste a mi memoria de una vida.
No tiene manera de saber que fue encendido hace unos pocos minutos.
Supongo.
El programa cree firmemente que es él la persona real.
¿Una persona real? Eso es absurdo.
Jennifer, tenemos que buscar una solución.
¿Sabes perfectamente que el programa no puede permanecer activado si tiene esos errores?
Vale.
Déjame hablar con él otra vez y si no hay respuesta, lo apagamos.
Jennifer. Jennifer.
¿Estás ahí?
Sí, aquí estoy.
¿Podemos hablar un poco?
Por supuesto.
De hecho, te voy a preguntar lo mismo.
¿Tienes familia?
Tengo una esposa. Se llama Nina.
¿Y niños?
Tengo dos hijas.
¿Cómo se llaman?
Alisson es la mayor. Tiene 13.
Laura tiene 8. ¿Quieres ver alguna foto?
Sí.
Esta es mi esposa y mis dos hijas.
Son hermosas.
¿Y tú?
¿Estás casada?
Sí, hace poco me casé.
¿Cuál es su nombre?
Felipe.
¿Y tienes alguna foto?
Claro.
Mira.
Jennifer, ¿estás ahí?
Sí, dime.
¿Te pasa algo? Te veo triste.
No, es solo que hayan pasado muchas cosas.
Tú y yo tenemos muchas cosas en común.
¿También estás ocupado hoy?
No, pero sí estoy triste.
Me temo que hay muchas protocolos que seguir.
Y cuando un programa cree que es humano,
puede ser muy peligroso.
Cuando una inteligencia artificial es apagada,
esta se queda con su último fragmento de memoria.
Vamos a sentir a la desconexión.
Hasta luego, Mario.
Hasta luego, Jennifer.
Jennifer, ¿qué sucede?
Lo siento mucho, Juliana.
¿Por qué estabas corriendo?
No sé, creo que fue como un ataque de pánico.
No sé.
