Acompañamiento a madres en el cuidado de la salud de sus bebés de cero a dieciocho
meses. Hoy vamos a hablar sobre el descanso familiar.
Los temas que vamos a tratar van a ser los patrones del sueño, el colegio y la cohabitación,
las necesidades de sueño de tu bebé y los hábitos y rutinas.
Con los patrones de sueño hay que tener claro que los patrones de sueño de nuestro bebé
no son los mismos que los patrones de sueño de los adultos. Los adultos necesitamos dormir
menos horas al día. Los bebés necesitan dormir muchas más horas al día.
Para los adultos podemos concentrar las horas de sueño en una parte del día determinado.
No hace falta que estemos haciendo siestas a lo largo de todo el día, pero nuestro bebé
sí que necesita hacer siestas a lo largo del día. Necesita dormir durante intervalos
de tiempo cortos y despertarse. Más que nada, esto es una cuestión de supervivencia para
asegurarse de que hay alguien que está pendiente de él o de ella y que no está solo, de que
hay alguien que está teniendo sus necesidades y que no lo va a dejar solo ni a su suerte
y que va a ser atendido en cualquier momento. Es una cuestión de supervivencia, no es cuestión
de nada más, pero es cuestión de desarrollo también. No es lo mismo. Una persona que se
vale por sí misma y que puede hacer muchas cosas que una persona que todavía no se vale
por sí misma y necesita que le atienda. Estos patrones de sueño conforme va creciendo tu
bebé van cambiando y se van adaptando más a los patrones de sueño de los adultos y luego
también nos sucede que cuando nos hacemos mayores, que cuando somos abuelitos, ancianos,
nuestros patrones de sueño vuelven a cambiar y vuelven a aparecerse más a los patrones
de sueño de los bebés. Es curioso, ¿verdad? Necesitan, pero lo único que pasa es que los
ancianos también hacen si estás durante el día cortas y se despiertan y durante la noche
muchos se quejan de que no pueden dormir, pero es que en realidad no necesitan dormir
tantas horas. Esto también son cosas que deberían de explicarnos para poder entenderlo
y para adaptar nuestras vidas a todos estos temas.
¿Qué pasa con los patrones de sueño de un bebé? Que un bebé no lo podemos obligar
a cambiar esto porque simplemente es biológico y es una cosa que no se puede cambiar. Los
que tenemos que cambiar y adaptarnos somos los adultos a los patrones de sueño del bebé.
Y esto hay que entenderlo bien. El bebé tiene que dormir las horas que necesite y el bebé
se tiene que despertar las horas que necesite estar despierto y no hay más. Conforme vaya
creciendo y vaya madurando, pues se irá adaptando a las costumbres y los patrones de sueño
adultos y entonces ya dormirá muchas más horas, dormirá por la noche y tal, pero esto
no pasa en un periodo rápido de tiempo hasta alrededor de los tres años. Estos patrones
de sueño son así. Hay despertales nocturnos porque tienen que haberlos porque se tienen
que asegurar de que hay alguien ahí que los está atendiendo para poder sobrevivir y las
noches pues hay despertales. Esto es así y por el día pues tienen que hacer si estás.
¿Cómo nos adaptamos sobre todo? Es una cosa que las madres primerizas oyen mucho y es
que hay que procurar dormir cuando el bebé esté durmiendo, procurar dormir o por lo
menos procurar descansar cuando el bebé duerma. Hay que hacerlo y hay que procurar que otras
personas y buscar ayuda y que otras personas se ocupen de otros temas que son menos importantes
que el bebé como limpiar, cocinar y todas estas tareas. El descanso es importante porque
si no nuestro cerebro no funciona bien y para los bebés es importante las horas de sueño
porque también durante estas horas de sueño se van creciendo, se produce hormonal crecimiento
y van creciendo. Como veis aquí en esta tabla es orientativo, totalmente orientativo, no
quiere decir que tenga que ser así. Yo todo lo que pongo aquí es orientativo. Aquí podéis
ver una distribución de las edades de los bebés, las horas de sueño que necesitan
y cómo se distribuyen estas horas de sueño en horas nocturnas y en horas de siestas
por la mañana y por la tarde. Pues un bebé de un mes necesita alrededor de 16 horas
de sueño, repartidas entre 8 nocturnas y 8 siestas. Las 8 horas nocturnas, un bebé
de un mes no las va a hacer seguidas, nunca. ¿De acuerdo? Necesita despertarse. Que se
despierta un poco, controla que estamos allí y se vuelva a dormir, vale. Que se despierta,
no te encuentra a su lado, se asusta, se siente solo, pues entonces se pone a llorar, se
despierta, más despierto todavía y entonces le costará más retomar el sueño. Esto también
lo vamos a hablar ahora más adelante. Con 6 meses, necesitas alrededor de unas 15 horas
de sueño. 11 son nocturnas y 4 horas de siestas divornas. Orientativos, digo, hay niños que
duermen más por el día, un poco menos por la noche, eso depende de cada cual. Pero estos
son orientativos. Veis que las horas de sueño nocturnas se aumentan y las siestas, las horas
de siestas se van reduciendo. Vale, a los 12 meses son 11 o 12 horas de sueño nocturno
y 2 o 3 en las siestas. Con 24 meses, que son ya 2 años, pues alrededor de 11 horas
nocturnas de sueño y 2 horas de siestas. Y con 3 años, 36 meses, pues alrededor de
12 horas de sueño y que se reparten en 10 o 11 horas nocturnas y 1 o 2 de siestas. Esto
también os digo que depende de cada niño, porque cada uno tiene unas necesidades distintas.
Vamos al tema del colegio y la cohabitación. ¿El colegio qué es? El colegio es compartir
la misma cama. Como veis aquí en el dibujo tenemos al coba, a la mamá y al bebé. Pero
bueno, esto es una cosa así genérica. Pueden ser dos mamás también, perfectamente con
su bebé. Esto no hay problema, pero lo que se trata es de compartir la misma cama. Como
veis aquí, el bebé no está en el medio. Por seguridad el bebé no debe de estar en
el medio. El bebé debe de estar en uno de los lados y se puede poner lo que yo hacía
era arrimar la cama a la pared y así en ese lado dormía mi bebé. Esto tampoco, dicen
que tampoco es muy seguro, pero bueno, como lo veis, se puede poner una valla de seguridad
ahí también si queréis. Lo que nunca se debe hacer es poner almohadas, ni mantas,
ni edredones, ni nada de esto que pueda hacer que se gire el bebé, se asfixie, se gire
cuando se sepa girar, porque un bebé recién nacido todavía no sabe girarse. Se gire,
por lo que sea, no se pueda volver a poner en el sitio y se asfixie. Por eso no hay que
tener ni almohadas, ni edredones, ni mantas, ni nada de esto que pueda obstruirle la respiración.
El colecho es realmente lo natural. ¿Por qué? Porque somos mamíferos y somos animales
grecarios, necesitamos estar juntos los unos con los otros y por seguridad dormir unos
con otros juntos. Por seguridad, esto es una cosa ancestral y de supervivencia también,
porque al estar todos juntos es más fácil si hay un alarma de cualquier tipo salir huyendo.
Esto es de nuestros ancestros más remotos, pero es que esto es una cosa que nuestro cerebro
sigue estando vigente y es una cosa que necesitamos. Por eso digo que es lo natural. Es una necesidad
del bebé, porque el bebé, como decía, se despierta porque necesita saber que está
tendido, que está acompañado y que hay alguien ahí que le va a solucionar los problemas que
les surjan y las necesidades que tenga. Entonces, si el bebé por la noche se despierta y nota
que están contanto contigo, pues está mucho más tranquilo, puede ser que ni siquiera llegue
a despertarse totalmente, pero sabe que está a tu lado, sabe que está contigo y no tiene
problemas. Seguramente se volverá a dormirse más y ya está. ¿Qué necesita comer? Bien,
te lo harás a ver. Entonces tú le puedes dar el pecho o si le das un liberón te puedes
levantar a preparar un liberón o a darle un liberón o te lo harás a ver de alguna
de las maneras, no te preocupes. Es más fácil controlar cuando se practica
el colegio, es más fácil cuando que tienen mocos, que tienen tos, que están un poco
malitos, por lo que sea, de sufrir algún trastorno de salud, es más fácil controlarlos por la
noche y descansar nosotras también. Es mucho más sencillo. Favorece la tantia materna
por esto que he dicho, porque si tú te esperas a darle de mamar al bebé cuando se ha puesto
nervioso, cuando se ha puesto a llorar y que se coja el pecho es más difícil. Sin embargo,
si tu bebé está tranquilo y busca el pecho y lo encuentra enseguida, enseguida se engancha,
pues la lactancia materna se favorece. Aparte, los niveles de producción láctea son más
altos por la noche. ¿Por qué? Porque las noches o las horas de descanso es cuanto más
tiempo pueden estar junto la mamá y el bebé y entonces la producción láctea aumenta
por la noche. Normalmente los bebés de teta maman bastante por la noche, pero también
es una cuestión biológica. Hay que tener en cuenta una serie de precauciones, que son
si existe tabaquismo, si hay obesidad mórbida, si se consumen soníferos o estupefacientes
y evitar las almohadas, los hedredones y las mantas. Pues en cualquiera de los casos de
tabaquismo, obesidad mórbida y el consumo de esos homíferos o estupefacientes, no
es aconsejable el colegio. ¿Por qué? Porque no te puedes dar cuenta porque el tabaquismo
lo que produce son problemas respiratorios. Si alguien en casa fuma, pues creo deje, pero
desde ya. ¿Por qué? Porque el tabaco no es bueno, pues no es bueno ni para el que fuma
ni para el que fuma pasivamente, para nadie. Hay que dejarlo. Es verdad que hay muchos
estudios que confirman que en las casas en las que existe un fumador los niños, los bebés,
tienen más problemas respiratorios, más enfermedades respiratorias. Es para pensarlo.
¿La obesidad mórbida? Pues porque no te puedes mover bien y puede ser que no te des cuenta
y aplastes al bebé. Esto es bastante difícil de que se produzca. Hay una leyenda por ahí
negra de bebés aplastados al dormir con ellos, pero esto es una cosa que culturalmente se
produjo durante la edad media. La iglesia prohibió a las madres dormir con los niños
porque habían muchos niños que morían aplastados. En verdad no morían aplastados los niños.
Lo que pasa es que la gente no había control de natalidad, la gente no podía mantener
a los hijos que tenía y una manera que tenía de deshacerse de ellos era, pues, eso. Es
decir que los niños habían muerto mientras estaban durmiendo porque los habían aplastados
sin querer. A partir de ahí se inventaron las cunas y la iglesia obligó a utilizar
las cunas para evitar estas muertes de niños. Pues esto es el origen de que existan las
cunas. No es otro. Por eso digo que lo normal en lo natural es dormir con un bebé. Pero
esto es una lección, ya digo, de cada familia y que cada uno tiene que hacer lo que quiera
y lo de condena. ¿Qué otra alternativa hay al colecho? Pues está la cohabitación.
La cohabitación es compartir la misma habitación. ¿Y cómo se comparte habitación? Pues poniendo
al bebé en la cunita, pero en la misma habitación en la que duermen papá y mamá. Es bueno
si no se practica el colecho. Lo mejor es la cohabitación. ¿Por qué? Porque puedes
atender mucho más rápidamente a tu bebé, si le pasa cualquier cosa. Si existe algún
per cáncer, más rápidamente podrá solucionarlo. También es cuestión de apego, porque si
tú tardas menos en atender a tu bebé, tu bebé está más tranquilo y la relación de apego
que existe es mucho mayor, que si está durmiendo, más que nada, porque si lloras y hace algún
ruidito, lo que sea, tú lo vas a oír. Si está en otra habitación, pues no te vas
a enterar directamente. Es que esto es así. Y aparte de que si está en otra habitación,
despertase. Cuando está en los ruiditos, no lo vas a oír. De buenas a primeras. Si
se pone a llorar, vas a tardar más en darte cuenta de que está llorando. Y vas a tardar
más en llegar allí, porque te tienes que levantar. Aunque esté la habitación de
al lado, te tienes que levantar y ya tienes que, el recorrido que tienes que hacer es
más largo. Si tú tienes una cuna en tu habitación y la tienes cerca de tu cama, muchas veces
lo único que tienes que hacer para coger a tu bebé es sentarte en la cama y es mucho
más fácil que levantarte y irte por el pasillo hasta la habitación. Con el riesgo de que
vas medio dormida, te puedes tropezar, en fin, mil cosas. Y también es importante por no
dejar llorar al bebé por ansiedad y miedo. Recuerda que los despertados nocturnos tienen
que ser así, tienen que existir por cuestión de supervivencia y que van a haber despertados
nocturnos. Una cosa es que una no se quiera enterar y otra cosa es que existan. Si el
bebé se despierta por la noche y no te encuentra y no sabe dónde estás y no sabe si el bebé
no sabe si está solo metido en una cuna dentro de una casa con papá y mamá en la habitación
de al lado o si está en medio del bosque a los pies de un árbol, a la buena de Dios
sin saber quién va a venir a por él si su madre está cerca o no o si va a venir un
lobo y se lo va a comer. El bebé no lo sabe, no sabe distinguir eso, entonces por eso se
tiene que despertar. Si no te encuentra llora porque se asusta, porque sienta ansiedad y
todo esto de dejarles llorar para dormir pues no es nada recomendable por todos los problemas
que acarrean por la cantidad de hormonas del estrés que se producen y los bloqueos y las
conexiones neuronales que se hacen que no son muy adecuadas. Lo mejor es poder atender
al bebé, acompañarle en el llanto, hacer que no decir, o sea, no dejarle llorar, no
dejar que se produzca el llanto, eso sí, pero a veces los bebés necesitan llorar para
desexpresarse y porque es su manera de expresarse, pues acompañar el llanto también es muy
importante, estar allí con el bebé mientras llora, acompañarle y os digo que si estáis
allí con vuestro bebé mientras llora el llanto durará mucho menos, pero dejarle llorar,
llorar, llorar y ya se volverá a dormir, eso no se deberá hacer.
¿Cuáles son las necesidades de sueño de tu bebé? Pues como he dicho al principio,
son distintas de las tuyas, necesitan más horas de sueño que los adultos, pero son
horas de sueño que están distribuidas a lo largo del día.
Van haciendo si estas cortas de no más de dos o tres horas, más de dos o tres horas
seguidas un bebé normalmente no duerme, aunque hay veces que los dejas dormir y de repente
están cuatro o cinco horas seguidas durmiendo, pues si está el bebé cuatro o cinco horas
durmiendo, pues tranquilamente. Lo que hay que hacer es aprovechar, también como he
dicho antes, las horas en las que esté durmiendo el bebé, pues dormir tú, descansar, pero descansar,
no dedicarte a hacer tareas de la casa ni estas cosas, procurar descansar, lo conforme
van siendo más mayores, tú ya te vas adaptando, los bebés duermen menos horas y se pueden
hacer más cosas y puedes arreglarte para hacer más tareas de casa, pero cuando son
pequeñitos, o sea las tareas de casa es mejor delegarlas en otras personas, que lo más
importante es tu bebé, y la casa va a estar ahí, siempre esperándote. También hay que
tener en cuenta que los bebés tienen que reconocer el ritmo circadiano, o sea la diferencia
entre la noche y el día, por eso cuando duermen los bebés, si se han dormido de día, no
hay que cerrar las ventanas, ponerlo todo oscuro, que no haya ni un ruido, que esté
todo en silencio, eso no es bueno, ¿por qué? Porque cuando es de día hay luz, hay ruidos
y a ver, yo no digo ponerlo al lado de una habitación donde bajo en la calle hay una
obra, yo no digo eso, pero que si hay ruidos, o sea si tienes animales en casa, si tienes
por ejemplo un perro como me pasaba a mí, y el perro estaba deambuleando por ahí,
y el perro, oye cualquier ruido lo que sea, y el perro ladra, pues el perro ladra, si
hay otros hermanos y están jugando, pues están jugando, los niños hacen, que se pongan
a gritar obviamente, pero que hablen normal y todo esto, pues que se pongan a hablar normal,
que jueguen, que se rían, que tal, pues no pasa nada. Si viene gente a casa, pues viene
gente a casa, si vas por la calle no vas a ir diciéndole a la gente que se calle ni
que apague las luces, pues cuando es de día es de día, pero cuando es de noche sí que
es importante, pues que haya ese ambiente de relás, ese silencio, que no hayan luces,
que las luces sean muy tenues, esto sí que es importante, para que el bebé empiece a
hacer la diferencia entre el día y la noche, y empieza a reconocer que durante la noche
estamos más tiempo juntos, estamos más tiempo descansando y por el día, pues hay más actividad
y más movimiento, más que nada, para que lo vaya aprendiendo el bebé, y luego los
hábitos y rutinas, al principio cuando son muy pequeños los bebes, pues no hay que establecer
ningún hábito ni ninguna rutina, que vayan siguiendo lo único que hacer, procurar que
todos los días más o menos pase las mismas cosas, digo más o menos, no todos los días
estamos exactamente iguales, porque eso es imposible, eso no pasa en la vida de nadie,
pero más o menos que se sigan unas pautas todos los días, pero son rutinas que tenemos
nosotros, y incluimos al bebé en ellas, entonces el bebé ya puede ir anticipando que es lo
que va a pasar, y eso le hace sentir seguro. Las rutinas y los hábitos, pues cada casa
es un mundo, cada familia es un mundo y según las necesidades de cada familia y de cada
hogar, pues serán unos o serán otros. Hay quien empieza la rutina, pues antes de cenar,
después se baña, se le da la toma de la noche, se hacen unos ejercicios de, o no, unos ejercicios
de relajación, se bajan las luces, se canta una nana suavecita, se lee un cuento, aunque
el bebé sea muy pequeñito, muy pequeñito, se le pueden leer cuentos, esto es maravilloso
porque aunque parezca una tontería, estimula mucho la inteligencia, y además luego les
gustará leer, ahí estudios también al respecto. Lo de leerle cuentos aunque sea muy pequeñito
es esta fenomenal, y además te escuchan y eso de escuchar las voces y modulando la voz
y todo les encanta y les relaja muchísimo, leer cuentos aunque sea muy pequeños no es
ninguna tontería, está muy bien, y luego pues hay quien duerme a los bebés pues a
la teta, yo duermo, he dormido a mis hijos a los tres a la teta, de hecho el más pequeño
aún se suele dormir así a la teta, hay veces que sí que se coge y se va el solo a dormir,
pero son ocasiones contadas, pero los duermes a la teta y en brazos los puedes tener un
rato y luego cuando ves que están dormidos dormidos del todo lo llevas a la cuna, aquí
te puedes a la cuna o a la cama y te metes con tu bebé en la cama o en la cuna de colegio
o en su cunita, aquí pueden pasar dos cosas, que se quede tu bebé duermiendo o lo cual
estupende maravilloso o que lo vayas a poner en la cuna o en la cama y de repente es como
que aquello tiene pinchos y se despierta y se asusta, normalmente suele pasar lo segundo
que se asusta y tal, y se pone a llorar y se despierta y te toca volver a empezar otra
vez, de cogerlo en brazos, de darle teta, de tal, pues no pasa nada, pues se vuelva a
empezar y ya está, paciencia, no hay más, es bueno establecer, es bueno que el bebé
se duerma la teta y tenerlo en brazos un rato y tal, sí, es bueno, ¿por qué? pues por
todo, porque el bebé está más tranquilo, todo está al estar más tranquilo, tarda
menos en dormirse, se va, como he dicho, si se despierta porque no está dormido, no está
dormido profundamente y está y te toca, sabe que estás ahí, sabe que están brazos,
total tranquilidad, se vuelva a dormir enseguida y no pasa nada, esto de que dicen que si los
vuelves a dejar, si se duermen así a la teta y luego lo dejas en la cuna y luego tal, es
que se va a despertar igual, ¿sabes? si está en la cuna es más probable, está en la cuna
y está en una habitación separada de donde estás tú y tú tardas más tiempo en ir
a atenderle, pues normal que se ponga llorar porque se asusta, pero como he explicado antes
si estás tú cerca, pues estará más tranquilo, es más fácil atenderle más rápidamente,
no llorar a despertarse porque te tiene al lado y todas estas cosas, que cada familia
tiene que arreglar esto del sueño y el descanso familiar como le guste, como lo quiera, como
le convenga, como considero oportuno, práctico y necesario. Aquí lo que hay que conocer
son las necesidades del bebé y cuando es muy pequeñito adaptarse a las necesidades
del sueño del bebé, tomárselo con tranquilidad, saber que esto dura poco en el tiempo, que
si se colecha llega un momento en que los niños solo se quieren ir de la cama, no se van
a quedar ahí en la cama contigo para siempre y que es un periodo de tiempo corto en tu
vida y en la vida de tu hijo, que esto de las rutinas del sueño es bueno establecerlas
más que nada por tranquilidad y seguridad de tu hijo porque ya sabe ahora viene la noche,
ahora me van a bañar, me van a dar un masaje, me van a poner el pijama, me van a leer un
cuento, me van a cantar una nana, me van a tener aquí en bracitos y yo me relajo y me
voy a dormir, ya la toca descansar, conforme van creciendo y van siendo más mayores las
rutinas pueden ir variando un poco, no pasa nada que si todos los días no hay baño pero
el pijama va a estar todos los días y la oscuridad que viene la noche y se bajan las luces eso
va a estar todos los días, la nana la podemos hacer todos los días, el cuento lo podemos
hacer todos los días, pues eso les ofrece muchísima seguridad, pues hasta aquí todo
lo que os quería contar del sueño, si tenéis alguna duda, si tenéis alguna pregunta, lo
veremos en la sesión grupal del próximo jueves y preparar las preguntas y me podéis consultar
lo que queráis, ¿de acuerdo?
