Estamos acá en la zona del diente, en los alrededores de Guadalajara,
y he tenido la oportunidad de correr acá y es uno de los mejores trails que he probado de mis
favoritos definitivamente. Así que, bueno, elegimos esta zona, que hay muchas piedras,
muchos hulters y muchos trails buenos para hacer un trailbron. Esta es una foto en página doble,
que se explica la revista Rornesport. Acá atrás mío hay una peñita con muchas rocas,
una media muy bonita de pasa por abajo, así que el mejor ángulo es allá arriba.
Pero estar un rato colgado haciendo fotos es solo una parte del proceso. Luego viene lo que pasa cuando vuelvo a casa,
y a veces no es tan divertido como estar en la montaña, pero es parte de la fotografía.
Lo que sigue es una serie de procesos. Yo uso un flujo de trabajo similar para casi todos mis proyectos,
y se puede hacer tanto con Lightroom, Bridge, Aperture y otros programas. Todo comienza con
importar el material, renombrar los archivos, adjuntar la metadata, etcétera. Seleccionar
el materiales de las partes más laboriosas. Tener un espacio de trabajo cómodo con luz
adecuada y un monitor calibrado son algunas de las cosas para tener en cuenta a la hora de la postproducción.
En mi caso, también utilizo una tableta Wacom Intu-5, tanto en estos primeros pasos como en el retoque final.
En principio porque es mucho más cómodo y natural que trabajar con el mouse,
pero además al ser touch me permite trabajar con los dedos o con la pluma. Una de las características
que más disfruto es la posibilidad de personalizar los botones laterales. Yo elijo configurarlos en una
disposición similar a la del teclado de la computadora, y estos los uso para seleccionar múltiples fotos,
sincronizar los ajustes o para trabajar por zonas con la herramienta de pincel. En Photoshop trabajo
con algunas capas y filtros para hacer los últimos detalles, pero siempre intento que la foto final
sea natural y similar al original, que no pierda su esencia. Finalmente la foto está lista para ser
adecuada.
