El río Melacalle, donde dipita la palabra, no tendrá más gobierno que la libertad.
El río Melacalle, donde dipita la palabra, no tendrá más gobierno que la libertad.
El sueño del universo ganará la partida final, y todos los diamantes del fondo de la tierra,
como si fueran coronas sobre nuestras cabezas caras, y apagarán o sean el fuego de la guerra.
Con revolución de la humanidad, con revolución, eres la última esperanza de los parias,
y segundo día llegará a caballomé, la verdadera desobediencia, como un huracán que sabe de los corazones,
de la infinita resistencia, la vocativa de la violencia de nuestras voces.
La sangre de los poderosos en la venganza de los pobres, en la venganza de los pobres,
con revolución de la humanidad, con revolución, eres la última esperanza de los parias,
y segundo día llegará, con una duda compañero, a ver si alguien con dinero saberá decirme por qué.
Se te retira la calma, y te hace nada más, nada personal.
Y con mis ojos de convencimiento, de que el pianto y el olvido nunca le recorcerán.
Y mientras los cuernos resale, como la mayor de sus coñas, habre entender de llamar, hace formar, y hay moñar.
Si voy a ser como ellos, moriré pobre prefiero.
Vende siempre, llevo donde voy como mi segunda bandera,
Al primero de los continentes el nuevo para los de afuera
tenia muy mala cara, que cuando era pequeño, la madre deslizte algo que le daba en la ropa
