Hola amigos, bienvenidos a otra antropotutorial. El tutorial de hoy os vamos a hablar de cómo
se mete el saco dentro de su bolsa de compresión para transportar y cómo se guarda luego en
nuestra casa para un mantenimiento a larga duración. Aquí tenemos varios sacos, tenemos un saco de
plumas, un saco de fibras, puede ser de primavera y un saco también de fibras de verano y una serie
de fundas. La funda va normalmente en cuanto al volumen que pueden desarrollar, el mínimo volumen que
pueden desarrollar los sacos, además tienen unas correas que son compresivas, luego veremos lo que
significa este detalle. Un saco nunca lo recogeremos como si fuese un canelón, es decir, un rollito de
primavera, es decir, lo dolaríamos y lo iríamos, porque por dos cuestiones. Primero, porque no vamos
a conseguir luego tener un mínimo volumen que es lo que buscamos para su transporte. Y segundo,
porque estamos hablando de plumas o de fibras huecas y el doblarlo siempre en el mismo sentido y con
los mismos pliegues hace que pierdan a la larga su característica, ya sea porque se apelmazan o ya
sea porque al final de tanto doblar o ponimos sitio, al final puede partir o perdí su característica.
Por lo tanto, siempre como lo vamos a explicar en esta tutorial. Primero, ponemos el saco plano,
la superficie, ya sea dentro de la tienda de campaña o en el mismo refugio, el lugar donde nos
encontremos. Primero de todo o segundo de todo sería cerrar la cremallera y la protección que
lleva. A partir de aquí vemos que se ha quedado hinchado de todo el uso de la noche, vamos a la
sacarle la idea. Esto es una recomendación de cara a que nos cueste menos luego meterlo. Lo
cogemos por los pies, veis que tiene muchísimo aire en la parte de dentro. Cogemos la funda,
si hay de tipo de compresión, habrá que dejarlo lo más abierto posible. Y por los pies empezamos
a meterlo. ¿Por qué se mete por los pies? Porque si lo metiéramos por la parte de la cabeza,
sería una gran bolsa de aire, ¿eh? Al final. Por lo tanto, ¿qué hace? Pues que nos cueste
mal meter el saco. Por lo tanto, lo meteremos siempre, acordaros por los pies. De esta manera nos
costará mucho menos meterlo. El saco es de dormir. Para comprimir lo primero que hacemos es colocar
las cintas correctamente. Lo igualamos y ahora las cintas se deben comprimir. Siempre, si comprimimos,
por ejemplo, la de un lado primero no a tope del principio, sino vamos a hacerlo progresivamente,
luego la de la parte contraria. Aguantamos y aquí está la contraria. De esta manera conseguiremos
un volumen uniforme y hará unos consejos sobre lo saco de dormir. Cuando hayamos pasado la noche,
debemos intentar mantenerlo abierto al mayor tiempo posible. De esta manera sacaremos toda
la humedad que nuestra transpiración al dormir haya podido dejar. Además, una cosa importante
será que cuando vayamos a transportar un saco, sobre todo si es de plumas, debemos llevarlo en
una bolsa de plástico. He transportado la parte de abajo, en su habitáculo especial, que lleva
las mochilas, porque acordaros que las plumas, cuando se mojan, no tienen el efecto térmico que
provocan. Por lo tanto, es muy importante. Saco de plumas, mojado, no vale para nada,
además de que coge muchísimo peso. ¿Cómo guardar el saco en casa? Hemos venido del viaje,
normalmente suele venir comprimido. Lo primero que hacemos es, por supuesto, sacarlo de su funda
y lo tumbamos de forma horizontal. Lo abriremos de forma que eliminemos toda la humedad que hayamos
provocado durante transpiración. A la parte de abajo, que normalmente suele estar cerrada,
le damos la vuelta y así lo dejaremos por el tiempo suficiente para que se vea intelectualmente.
Y luego, para guardarlo, tenemos dos opciones. O mantenemos su posición horizontal, o tendremos
que utilizar una bolsa, o una bolsa grande, tipo bolsa basura, que como veis tiene unos agujeritos,
de esta manera, airea durante todo el rato. El saco de plumas, en este caso, se mantiene
sin comprimir. Por lo tanto, la pluma no se apelmazza. Y nada más sobre sacos. Ayúdanos a
hacer las montañas más seguras. Hasta la próxima.
