En este pequeño poblado de la región seltal del sureste mexicano y cobijados por las raíces
de los pueblos mayas en contra de esta familia universal. Aquí humanos de todo el mundo se
reconocen como hermanos y hermanas de una misma tierra y reconocen a ésta como su casa.
La vida fluye en ciclos. Aquí yo soy tú y tú eres otro yo, in la quech, ha la queña.
Y la historia de Jaumeca es la historia de un sueño, de un sueño común con Marzo.
Con el proyecto de vida de Jaumeca, que significa la continuidad del principio sin fin porque
siempre ha sido y seguirá siendo. Entonces es el concepto de que todo es este en un ciclo de
transformación y que la vida es para siempre. De respeto a la vida en todas sus formas,
de volver a vivir cerca de la tierra, más en comunión con los elementos y sobre todo pues
considerando los elementos como parte de la creación divina. De llueve casi ocho meses al
año y donde la mañana es básica para realizar cualquier actividad.
Pues distribuir, compartir las actividades que todos puedan aprender a hacer todos,
que todos puedan participar en la cocina, todos puedan participar en la construcción o en los
talleres. Tenemos una gran familia, somos una nueva tribu, una nueva tribu,
cósmica, planetaria, formada de todos los colores en los términos más altos de conciencia de respeto.
Hay que tener mucha paciencia porque todos somos personas diferentes y aquí más que todo porque
aquí vienen gente de todo el mundo. Yo veo la gente de la ciudad que no es tan muy felices,
porque están solitos y viven en un concreto y seguimos en su casa de cuatro paredes. No los veo
muy felices y aquí veo a la banda de aquí los que viven aquí, los que nacieron aquí y todo,
aunque según son pobres, según ellos, no creo que son pobres, yo los veo muy ricos porque tienen
aquí la naturaleza, nunca se mueren de hambre porque siembran agua y crece, tienen agua,
son pobres, todo va. Bueno aquí eso no es cuestión de trabajar, es cuestión de trabajar,
porque la gallinaza también, la queta de las gallinas, lo usa como fartilizante.
Vamos integrando poco a poco una visión de una vida más integral y más consciente en la
preservación del ecosistema, los baños secos, los fogones que consumen menos leña,
los talleres de plantas medicinales, derbolaria, terapias alternativas,
talleres de pintura, de teatro, de danza.
Éramos gracias por los alimentos, frutos de la amadecita tierra que tenemos en la mesa y pedimos
que estos alimentos sean purificados, multiplicados y suplidos a todos nuestros hermanos y hermanas
en toda la tierra y pedimos por el pan de amor este día y todos los días de nuestra vida en el nombre
de Cajualtín que adico del dios viviente. Gracias.
Solo cuando llegué aquí realmente tuve la sensación de sembrar algo y comerlo, me encantó,
me encantó, prepara la tierra y sienta y crece y lo come, hace falta ir al supermercado y comprar
cosas. Ayer fuimos al supermercado, era todo tan plástico, todo envuelto en plástico y las cosas
parecían como no de verdad. También lo llamamos una universidad, hecho es una universidad de casi
todos los aspectos de la vida, es un lugar espiritual, es un lugar conectado a las culturas
antiguas o la redención del ego, del individualismo, vivir en colectivo, vivir en una tribu.
Y bueno, es una tarea difícil porque hay que plantearse un montón de renuncias,
el creer que necesitamos un montón de cosas para ser humanos, pues no sé,
desde tener un carro hasta tener un closet de ropa lleno. Me dejo fluir muchas veces con mi hijo,
creo que más bien él no me sigue, sino que yo lo sigo a él. Esa es vida, mira, en que está empezando.
La vida va más allá de las murallas de las ciudades, que afuera hay un mundo natural,
todavía bastante virgen, esperando a hombres y mujeres que sean capaces de conquistar sus
propios sueños, volver a la naturaleza al orden natural, pues el tiempo es hoy. Es un camino
viable, es un camino que luego estamos experimentando nosotros, lo hemos experimentado, estamos aquí con
casi 30 años de experiencia viviendo esta vida cotidiana, como una familia multiversal.
Jaumeca fue mi casa y esta comunidad de viajeros, mi familia, descubrí que otra forma de vida es
posible cuando unificamos en lugar de dividir, que volver a los básicos no es un retroceso,
sino un paso hacia adelante en un despertar de conciencias colectivo, donde el valor lo obtiene
las cosas que de verdad importan para ser y vivir feliz, en su forma más simple, más natural, como una familia.
Viajo a bordo de mi escribir tu camino a la eternidad, camino a la eternidad, camino a la eternidad.
