De esta segunda experiencia ha sido más dolorosa la cárcel, es decir, que fue el menos tiempo
porque las condiciones han sido más críticas y realmente las sentí más por estar más lejos de mis hijos
que cuando pensaba estar más cerca de ellos y se presenta esto y me alejan un momento
que será la posibilidad también de estar más cercos, cerca de ellos y cerca de mi compañera, mi familia.
Yo creo que en este momento el que se haya pronunciado la corte, haya un fallo que me considera la libertad
que no es solamente la libertad para mí, sino el reconocimiento de toda la lucha colectiva que hemos realizado.
Aquí mi nombre es solamente un accidente. Algo que me ha permitido también en esta experiencia
es entender mucho más la situación que tienen estos compañeros precios sociales, realmente inclinantes,
realmente tratados como Basofia, realmente ignorados y yo sería una invitación para que no nos olvidemos de ellos, para que sigamos escuchando.
Lo que ganamos acá no es para Miguel Angel, sino para la defensa de que en Colombia realmente puede ejercerse el pensamiento crítico,
que se puede haber diferentes opiniones, ¿cierto?
de que nosotros vamos a reconstruir esa memoria histórica que todavía nos sigue ajena,
porque todavía no conocemos realmente lo que pasó en este país en todas estas décadas,
entonces vamos a tener la posibilidad y yo creo que esa la apuesta de reconstruir, de hablar, de hacer escuchar esas voces
que han sido silenciadas, que han sido estigmatizadas, que han sido señaladas como terroristas por no compartir un pensamiento único.
Pero por otro lado, pienso que el hecho de que se haya dado esa libertad tan repentinamente
creo que es la contundencia de lo que está diciendo la Corte.
Yo no conozco el fallo y David me dice que tampoco lo conoces, no lo conoceremos del 8,
pero que hayan adelantado esta libertad creo que implica que realmente están diciendo
de esta persona no merece estar en la cárcel, tiene que estar libre en ese momento.
Que insisto debe ampliarse para todos los compañeros, para esos políticos integrantes
de movimiento social, estudiantes, profesores que siguen en las cárceles colombianas.
Porque el tema aquí no es aceptar un indulto y desde ese momento yo siempre lo planteé,
no voy a aceptar un indulto porque nosotros no nos hemos levantado en armas,
aunque está el legítimo derecho a la rebelión, no nos hemos levantado,
lo que hemos hecho es denunciar a un Estado que ha perseguido, que ha estimatizado,
que ha desaparecido, que ha ejercido la violencia oficial.
Nosotros no queremos un indulto, lo que queremos es que se restituyan los derechos
y que en Colombia se pueda pensar críticamente, que se pueda pensar de manera diferente.
