tres versículos en el libro de Daniel. El primero se encuentra en el capítulo 1,
versículo 17 y versículo 20, y el tercero en el capítulo 2 de Daniel,
versículo 20 y 22. Dice Daniel, uno diecisiete, a estos cuatro muchachos, Dios les dio conocimiento e
inteligencia en todas las letras y en qué y en las ciencias. Y Daniel, o sea, además del conocimiento
y de la inteligencia, tuvo entendimiento en toda visión y sueños. Versículo 20, en todo
asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que
todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. Capítulo 2, versículo 20 al 22. Y Daniel
habló y dijo, sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la
sabiduría. Él muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes, da la sabiduría a los sabios
y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido, conoce lo que está en
tinieblas y con él mora la luz. Desde los tiempos de la revolución industrial, hasta nuestros días,
la humanidad le ha rendido honores y homenajes y casi en el siglo XX convirtieron la ciencia en un
Dios. La palabra ciencia de repente se convirtió como en algo mágico. Cada vez que un científico
hablaba y habla, su palabra se le acepta como algo autoritario, infalible, inefable, sin dejar
ningún lugar más a ninguna discusión. Al mismo tiempo, la mayor parte de los hombres de ciencia
tienden a ser empíricos, lógicos, cuantitativos, rígidos, disciplinados en el estudio,
y rigurosamente, como debe de ser, matemáticos. Los hombres de ciencia generalmente hablando creen
solamente lo que pueda ser demostrado e insisten en que un fenómeno no puede ser ni comprendido ni
tampoco explicado a menos de que se formule matemáticamente y semida experimentalmente.
Mucha gente cree, sin embargo, desgraciadamente, que estos hombres de ciencia no pueden,
si son hombres de ciencia, creer en un Dios en la Biblia, en un creador y tener fe en Jesucristo.
Ni tampoco profesar la fe cristiana, porque entonces dejarían de ser hombres científicos.
Pero amados hermanos en Jesucristo y todos los que nos ven, nunca ha una mentira y una falacia
sido propagada con tanta saña y con tanto rencor. Es la mentira más grande del siglo,
porque cientos de científicos, como lo vamos a comprobar en esta noche, cientos,
han probado a través de la historia que han creído en la gracia de Dios a través de la obra
de Jesucristo en la Cruz del Calvario y han sido creyentes firmes en la Biblia la palabra de Dios
y muchos de ellos la han difundido y la han propagado y acabaron muchos de ellos como misioneros
en diferentes partes del mundo. Fue precisamente en este siglo, cuando parece que la llave del
conocimiento abrió las puertas de todos los descubrimientos científicos a los que hemos
llegado en este siglo y la tecnología tan avanzada que hemos alcanzado, cuando el ser humano realmente
se envaneció en sus razonamientos. Y en este siglo no ha habido tal cantidad de ateos como los
ha habido en ningún otro siglo pasado. Esto no quiere decir, sin embargo que anteriormente a
este siglo no haya habido científicos soberbios, pero este siglo, vuelvo a repetir, ha sido el que
más se ha caracterizado principalmente por la soberbia científica y por el intelecto de los
seres humanos. En esta noche, he dividido este estudio en cinco partes. Voy a leer mucho de ellos
porque es la historia de muchos científicos. Les pido a todos que tengan mucha paciencia,
pero es una información importantísima. Vamos a comenzar en esta noche con los fundadores de
la ciencia moderna. Vamos a comenzar desde Leonardo da Vinci y desde la época de renacimiento hasta
nuestros días. Después vamos a ver a los científicos en la época de Isaac Newton. En tercer
lugar, antes los que existieron antes o un poco antes de Carlos Darwin, los que existieron un poco
después de Carlos Darwin y que no estuvieron de acuerdo con Carlos Darwin, famosos científicos
de la época de Darwin. Y vamos a acabar número cinco con los científicos de este siglo o de
nuestra época moderna. Vamos a comenzar en primer lugar con los fundadores de la ciencia moderna.
Ustedes saben que el surgimiento de la ciencia está asociada generalmente con el período
del renacimiento, aún cuando los raíces provienen desde la antigüedad. En primer lugar, Leonardo da
Vinci. Voy a citar la fecha del nacimiento de todos y la época de su muerte. Así pues cuando yo diga
Leonardo da Vinci, 1452, 1519, significa que el 1452 nació y murió en 1519. Leonardo está
considerado como uno de los fundadores de la ciencia moderna, aún cuando es recordado principalmente
por sus incomparables pinturas. Leonardo da Vinci fue un gran ingeniero, pintor, arquitecto, que
diseñó estructuras y obras públicas principalmente en la ciudad de Milán, Italia. Sus notas
científicas que se encuentran actualmente en el museo de Milán están llenas de estudios de análisis,
de problemas dinámicos, de anatomía, de física, de óptica, de hidrología, de biología, de
aeronáutica y de hidráulica. El intelecto de Leonardo da Vinci, la capacidad, los dones,
la sabiduría que Dios le dio a este hombre han sido verdaderamente incomparables. Pero la gente
no sabe que Leonardo da Vinci era un creyente consumado en las sagradas escrituras, en la persona
de Jesucristo, en la creación del universo a través de un creador y en el Dios de la Biblia.
En su pintura, la última cena, Leonardo refleja profundamente el corazón de Jesucristo y de
sus discípulos. Tenemos después a Johann Kepler, 1571-1630, considerado el fundador de la astronomía
física. Aun cuando Kepler construyó sobre muchos fundamentos de Copérnico y utilizó el
telescopio que desarrolló Galileo, fue Kepler quien descubrió las leyes del movimiento planetario
y estableció la disciplina de la mecánica del espacio o de la mecánica celestial. Kepler
estableció categóricamente la heliosentrecidad del sistema solar. Kepler fue un cristiano
consagrado, estudió dos años en un seminario cristiano, fue el primer científico en afirmar
que en sus investigaciones científicas solo pensaba lo que Dios ponía en sus pensamientos.
Kepler escribió en sus últimos libros, puesto que nosotros los astrónomos somos sacerdotes
del Dios altísimo en relación al libro de la naturaleza, nos beneficiaría no pensar en la
gloria de nuestra mente sino en la gloria de Dios. En tercer lugar tenemos a Francis Bacon,
1561-1626. Francis Bacon o Bacon fue canciller de Inglaterra y es conocido como el responsable de
la formulación del establecimiento del llamado método científico de la ciencia. Los escritos
de vacón están acreditados como los que fundaron la sociedad real de Londres. Bacon era un devoto
creyente de la Biblia y escribió, existen dos libros para todos nosotros estudiar y evitar que
caigamos en el error. Primero la Biblia que nos revela la voluntad de Dios, segundo el volumen
de las criaturas que expresan el poder del creador del universo. En cuarto lugar tenemos a Blaise
Pascal, 1623-1662. Blaise Pascal ha sido uno de los más grandes filósofos matemáticos y es
considerado como el padre de la ciencia de la hidroestática y uno de los fundadores de la
hidrodinámica. En las matemáticas Pascal puso el fundamento del tratamiento moderno de las secciones
cónicas, así como también el cálculo diferencial y la teoría matemática de las probabilidades.
Pascal contribuyó enormemente y él desarrolló el primer barómetro. Pascal, esto no lo dice en
muchos libros era un hombre espiritual profundo, creyente en la salvación por Jesucristo y ha
sido lector de la palabra de Dios. Un día Pascal tuvo un debate con un ateo y entonces Pascal le
dijo al ateo, señor ateo, fíjense usted en la mente de Pascal, usted dice que no hay Dios, yo digo
que sí hay Dios, usted dice que no hay infierno, yo insisto que hay un cielo y hay un infierno,
muy bien. El día que usted muera y que yo muera, si yo realmente tenía la razón, voy a ser premiado.
¿Por qué? Porque creí en el Dios de la Biblia y en Jesucristo su Hijo y si usted tiene la razón y
yo muero, yo no voy a perder nada, pero si usted muere, qué amulada se va a llevar en el infierno.
Entonces Pascal escribió, ¿Cómo puede alguien perder al escoger ser cristiano? Si cuando muera
resulta que no existe Dios, no pierde nada, pero si es realidad que existe un Dios y un infierno,
él tendrá una salvación y una vida eterna, mientras que sus amigos ateos perderán todo
en el infierno. Esta, pues, fue la lógica de uno de los más grandes filósofos matemáticos que
ha tenido la primera época de la ciencia. Tenemos también a Robert Boyle, se escribe
BOYLE 1627-1691, fundó la Real Sociedad de Londres y es reconocido como el padre de la química
moderna. Descubrió la ley básica relacionada con las presiones del gas, la temperatura
y el volumen, que son el principio fundamental de la dinámica del gas. Boyle fue considerado
en su tiempo el más grande científico de su generación, pero al mismo tiempo Boyle era
un humilde hombre sencillo en todos lados a donde iba y llevaba las sagradas escrituras.
Todo el dinero que Boyle ganaba lo empleaba para enviar misioneros a la china y al oriente
y en pagar por traducir la Biblia y en propagar el Evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios.
Otros científicos de este período que fueron cristianos y devotos al estudio de la Biblia fueron
Galileo Galilei 1564-1642. Galileo descubrió la redondés de la Tierra y fue censurado,
perseguido y atacado por el Papa por sus enseñanzas heliocéntricas y por leer las sagradas
escrituras. Recordemos que en aquella época se prohibía leer la palabra de Dios. Otro hombre
de ciencia de esa época fue William Harvey 1578-1657. Él descubrió la circulación de
la sangre cientos de años después que la Biblia ya lo decía en Levítico 17, versiculóns,
que la vida de la carne se encuentra en la sangre. Otro científico de esa época fue
Nicolás Copérnico 1473-1543. Copérnico, astrónomo polaco, formuló la hipótesis
del movimiento de la Tierra y de los planetas alrededor del Sol. Público en 1543 su primer
tratado cristiano. Él decía en sus conferencias que antes ser científico era cristiano y
estudioso de la palabra de Dios y que no creía que un científico pudiera ser científico
sin conocer la palabra de Dios. Después de esta época vino lo que se llamó la época
de Newton, donde la mayor parte de los hombres de ciencia han considerado a Sir Isaac Newton,
el más grande científico que jamás haya existido en la historia de la ciencia. Los
tremendos descubrimientos de Newton proveyeron el marco sólido dentro del cual todas las
grandes revoluciones industriales y científicas del siglo XVIII se pudieron desarrollar. Newton
nació en 1642, murió en 1727, descubrió la famosa ley de la gravitación universal,
la formulación de las tres leyes del movimiento que hacen posible la disciplina de las dinámicas
y de todas sus subdivisiones. Newton anticipó la gran ley de la energía de la conservación,
subyó las teorías de la propagación de la luz y como astrónomo construyó el primer
telescopio reflector. Este hombre, Newton, con uno de los intelectos más gigantescos
de la historia de la ciencia, también era un cristiano verdadero en Cristo como su Salvador
y su Señor, escribió muchos libros Newton con temas de la Biblia, especialmente sobre
profecías. Newton escribió un libro defendiendo la cronología bíblica de Usher en contra
de todos los que estaban en contra de la creación bíblica. Newton escribió cientos de folletos
y ensayos teológicos refutando y atacando el ateísmo y defendiendo la Biblia, la palabra
de Dios. Finalmente, un año antes de morir, escribió estas palabras. Tenemos las sagradas
escrituras de Dios, la Santa Biblia como la filosofía más sublime, encuentro más marcas
de autenticidad en la Biblia que en cualquier otro libro profano que leí durante toda mi
vida. Tenemos después de Newton a William Herschel, 1738, 1822, astrónomo científico
que descubrió el planeta urano y el reconocimiento de las estrellas dobles. Herschel construyó
los más grandes telescopios en esa época reflejantes y él fue el primero en catalogar
las nebulosas y las galaxias como nunca antes se había logrado. Este hombre escribió en
su diario personal un astrónomo que no creen Dios y en la Biblia debe estar totalmente
loco. Aun cuando muchos científicos, amados hermanos, en el siglo XVIII comenzaron a hablar
de la palabra de Dios como Newton, Kepler, Blaise Pascal, Da Vinci, etcétera, etcétera.
La incredulidad y el ateísmo comenzaban a penetrar en el mundo científico y a levantarse
más y más. Hombres como Espinosa, Kant, Descartes, Laplace comenzaron a llevar a otros intelectuales
y arrastrarlos hacia el ateísmo y al panteísmo y atacar la Biblia la palabra de Dios. Sin
embargo, en el siglo XIX, aun cuando los evolucionistas y los ateos comenzaron a proliferar para
dominar la comunidad científica, Dios no se dejó sin testimonio. Dios ha seguido levantando
en todos los siglos grandes hombres de ciencia para que fueran sus testigos ante un mundo
incrédulo y soberbio. Veamos en tercer lugar en esta noche los científicos un poco antes
de Carlos Darwin. En las seis décadas del siglo XIX, antes de que apareciera en las
librerías el volumen de Carlos Darwin, el origen de las especies, el mundo occidental
tenía un clima de escepticismo religioso. La revolución industrial había propiciado
o propiciado un ambiente de optimismo evolucionario, pero la fe en Dios y en su palabra seguían
siendo fuertes, especialmente en los Estados Unidos de Norteamérica. Y entonces Dios levantó
a Michael Faraday, 1791-1867. Él es conocido como el más grande científico de los tiempos
de la experimentación científica, particularmente en la ciencia de la electricidad y del magnetismo.
Faraday descubrió la inducción electromagnética e introdujo el concepto de las líneas magnéticas
de fuerza. Inventó el primer generador y la unidad de la electrostática, la cual es
llamada así en su honor. Faraday venía de una familia muy pobre, pero eran muy cristianos
y le inculcaron desde que era pequeño la lectura de la palabra de Dios y la fe en Jesucristo.
Faraday estaba totalmente convencido que jamás él podría reconciliar los descubrimientos
científicos sin tomar en cuenta al Dios de la Biblia. Una vez cuando él asistía a
su iglesia, les dijo a los periodistas, la Biblia sola sin agregarle ni quitarle es la
única guía infalible de la humanidad en todos los tiempos y en todas las circunstancias.
La fe en la divinidad y en la obra de Jesucristo es un don de Dios y la evidencia de esta fe
es obediencia al mandamiento de Jesucristo, el Hijo de Dios.
Después a John Dalton, 1766-1844, nació de una familia de cuáqueros que fueron creyentes
estudiosos de la Biblia y cristianos. Dalton fue conocido siempre como un hombre de Dios
devoto, puro y consagrado a propagar la fe en Jesucristo. Dalton descubrió y reconoció
el fenómeno de la ceguera de los colores, la cual es conocida actualmente como el Daltonismo,
de ahí viene el nombre del fundador que descubrió John Dalton, el fenómeno de la ceguera.
Dalton fue el fundador de la asociación británica para el avance de la ciencias en 1831. Un
año más tarde fue premiado con el doctorado en la universidad de Oxford y cuando le entregaron
su doctorado, John Dalton levantó sus ojos al cielo, como no me acuerdo si ustedes lo
vieron ahora en las olimpiadas a Carlos Lewis, uno de los negritos más que lleva como cuatro
medallas de oro, Lewis levantó las ojos al cielo y le preguntaban en la televisión
por qué lo dijo, porque le estaba ofreciendo mi medalla al Hijo de Dios a Jesucristo.
Así John Dalton le dijo a la prensa y a las personas que le entrevistaron, mi doctorado
es la obra de la sabiduría de Dios actuando en mi pobre mente humana. Tenemos después
a Samuel Morse, 1791-1872, famoso porque él inventó el telégrafo y el primer mensaje
en el primer telegrama que se envió y se encuentra en el Museo de Historia de Nueva
York, Morse puso en el telegrama lo que Dios nos ha dado, esto fue en 1844. Morse sirvió
20 años como el fundador y el primer presidente de la Academia Nacional de Diseño, construyó
la primer cámara de fotografías y justo antes de morir, Morse escribió en su biografía,
mientras más me acerco al final de mi peregrinación más aprecio la realidad de la Biblia como
la palabra de Dios y la grandeza y la sublimidad de Dios como el remedio para el hombre caído
y más aprecio mi futuro iluminado con la esperanza y el gozo de ver a Dios el día
de mi muerte. Después tenemos a James Simpson, 1811-1870, naciones Kos fue alimentado otra
vez por sus padres por la palabra de Dios y con la Biblia James Simpson aprendió a
leer y a escribir. Es considerado como el fundador de la ginecología, escuchen médicos,
fue el profesor de obstetricia en la Universidad de Edimburgo, descubrió el clorojormo en
1847 ayudando a fundarla en esta zoología. De acuerdo a sus propias palabras, su más
grande descubrimiento fue haber encontrado a Jesucristo como su Salvador. James Simpson
escribió folletos que repartía por toda la universidad para propagar el evangelio y
en uno escribió puedo ver otra vez a mi Jesús en la cruz muriendo en mi lugar como
mi sustituto cada vez que miro la cruz me pongo a llorar porque yo sé que la sangre
de Cristo me limpia de todo pecado. Tú debes hacer lo mismo o pecador que me escuchas pues
él herido fue por nuestras transgresiones y molido por nuestros pecados. Pasamos en
cuarto lugar a la época después de Darwin. Se levanta Carlos Darwin en Europa y saca
un libro que se llama El origen de las especies. Cuando salió a la venta el libro de Darwin
parecía que era como una cubeta helada que comenzaba a sacudir y amenazar los cimientos
de la palabra de Dios y la filosofía cristiana. Casi 100 años después de Darwin en nuestra
época pareció que todo el mundo intelectual aceptaba una teoría, una teoría que jamás
ha sido probada ser científica. Pero estos hombres de ciencia que han vivido después
de Darwin la aceptaron como si fuera científico. Darwin comenzaba a aparecer en Europa y en
el mundo entero como uno de los científicos más notables y famosos de la historia. Esta
filosofía antibíblica, este libro de los especies que fue editado e inspirado en el
infierno cerca del abismo inspirado por Apolión y Satanás y toda la huesta de demonios tenía
el propósito de salir al mundo del infierno y comenzar a infectar las universidades y
preparar las mentes y comenzar a desviar a todos de la verdadera fe en Cristo y atacar
los fundamentos de la palabra de Dios. Es increíble que después del evolucionismo
el mundo intelectual comenzó a haber una ola acompañada de humanismo, después vino
el socialismo, después vino el fascismo, después vino el comunismo y otras filosofías,
todas basadas en la teoría de la evolución. Fue en medio de este maremagnum intelectual
que Dios no se dejó sin testigos. Hombres de ciencia también con mentes más grandes
que Darwin comenzaron a levantarse y atacar la famosa teoría de la evolución de las
especies. Tenemos a Rudolf Birchow, 1821-1902. Se opuso constantemente a las enseñanzas
de Darwin y atacó el racismo de Nietzsche y Bismarck. Es considerado el padre de la
patología moderna y fue el primero en describir la leucemia o el cáncer en la sangre. Birchow
creía que la Biblia era el único sosten de la historia y de la arqueología moderna.
Vino después en 1822 Gregorio Mendel murió en 1884. Desde joven Mendel quería ser cura
católico. Decía que la Biblia contiene el mensaje de la salvación de Dios en Jesucristo
y después rechazó a Roma y abrazó el protestantismo. Mendel rechazó las teorías de Darwin. Sus
experimentos lo consideran como el padre de la genética moderna. Mendel demostró a través
del capítulo 1 del génesis que realmente todo ser viviente y toda fruta se multiplican
según su especie y su género. Tenemos después a Luis Pasteur, 1822-1895. Pasteur es uno
de los más grandes hombres de ciencia y de la medicina moderna. Estableció la teoría
de los gérmenes que causaban las enfermedades y escribió para destruir la famosa teoría
de Darwin. Pasteur fue físico y químico y el primero en explicar las bases orgánicas
y el control de la fermentación. Darwin fue el primero en desarrollar las vacunas
de la rabia, de la diphtheria, del antrax y otras más. Pasteur tuvo muchísima oposición
en su tiempo por la mayor parte de los biólogos que eran evolucionistas porque él decía
me opongo a la teoría de la generación espontánea de Carlos Darwin. Convenció a muchos médicos
y a muchos científicos que abandonaran sus ideas acerca de la evolución de la vida y
el tratamiento de enfermedades basadas en este falso concepto. Cuando le preguntaron
a Luis Pasteur acerca de su fe en Jesucristo, él contestó, mientras más lo conozco, más
sé acerca de mi fía Dios. Si yo conociera todo, sería Dios. Ahora reconozco que lo
que conozco y he descubierto, se lo debo al Dios de la Biblia.
Después a Henry Fabre, 1823-1915, se le considera el padre de la entomología, estudio de los
insectos. Fue amigo personal de Luis Pasteur, discípulo de Pasteur, y se hacía llamar
Yo soy un cristiano biólogo. Los intelectuales franceses de su tiempo reaccionaron en contra
de él por sus escritos a los niños porque les decía que habían sido creados por Dios
y que no venían de los changos. Su testimonio acerca de Dios fue el siguiente. Sin Dios escribió
Fabre no entiendo nada. Sin Dios todo esté nieblas. Considero el ateísmo como una de
las locuras más grandes de la mente humana, como la plaga de nuestro siglo. Podrían más
fácilmente arrancarme la piel que quitarme mi fe en el Hijo de Dios.
Tenemos después a Lord Kelvin, William Thompson Lord Kelvin, 1824-1907, científico experimentado
en el campo de la física y de la misma estatura intelectual que Newton y que Faraday. Desde
niño, Lord Kelvin le decían el niño prodigio. Era un genio. Fue el presidente de la Universidad
de Glasgow por 54 años y de la Facultad de Filosofía Natural. Kelvin es el que estableció
la escala de las temperaturas absolutas de donde estas temperaturas son llamadas actualmente
temperaturas. Kelvin estableció las termodinámicas como una disciplina científica formal y formuló
la primera y la segunda ley en una terminología precisa. Fue el primer científico en adoptar
y usar el concepto de la palabra energía. Lord Kelvin fue un cristiano fuerte, entregado
y consagrado a Dios. Se opuso a Darwin y escribió tres libros para atacar la teoría
de la evolución. Supervisó el primer cable en el Océano Atlántico, tuvo 21 doctorados
honorarios. Pero a pesar de todos los honores y los conocimientos y el homenaje que le
rindieron en vida siempre permaneció como un humilde y sencillo hombre de fe. En 1903
declaró en Inglaterra en la Universidad de Oxford. En relación al origen de la vida,
la misma ciencia debe afirmar el poder creativo de Dios en el universo. Tenemos también a
Joseph Clerk Maxwell, 1831-1879 vivió una vida muy corta pero muy productiva, uno de
los más grandes científicos de su tiempo y un apasionado lector de la palabra de Dios.
Maxwell desarrolló el marco teoretico y matemático de la teoría de los campos electromagnéticos,
involucrando todos los tipos y sistemas de energías excepto la gravedad y las fuerzas
nucleares dentro de lo que se conoce como el famoso espectro electromagnético que rodea
la Tierra. Alberto Einstein llamó a los logros de Maxwell los más profundos y fructíferos
que la física haya experimentado desde los tiempos de Newton. Estuvo fuertemente Maxwell
en contra de la evolución de Darwin y fue capaz de desarrollar la refutación matemática
de la famosa hipótesis nebular del científico ateo Laplace de origen francés. Cuando murió
Maxwell se encontró en sus manos un papel con una oración que decía lo siguiente,
toda mi vida he creído en Jesucristo como el Hijo de Dios. Mi fe en la creación de
las manos de Dios ha sido mi más grande motivación e incentivo para todos mis estudios científicos,
a él y solo a él, sea la gloria por los siglos de los siglos.
Tenemos para finalizar el período moderno. Hemos visto algo que no les han enseñado
a muchos de ustedes en la escuela, vas a la escuela y lo único que te enseñan es la teoría
de la evolución, te encuentras en la Universidad de Maestros Ateos, si alguien es cristiano
comienzan a volarse de él y la próxima vez que veas a tu maestro dile por qué no se
burla usted de Blais Pascal, por qué no se burla usted de Luis Pasteur, por qué no se
burla usted de Isaac Newton, por qué no se burla usted de Lord Kelvin, por qué no se
burla usted de Leonardo da Vinci, usted que es más ran y renacuajo que Lord Kelvin y
que Isaac Newton está hablando incoherencias, porque ellos creyeron igual que yo en Jesucristo
como la palabra de Dios. Pero sin embargo los estudiantes no tienen esta alternativa
y no conocen la verdad, porque la verdad siempre lo han tratado de ocultar y han tratado
de tapar toda esta información que puedes encontrar en la enciclopedia británica.
Hermanos en Jesucristo, casi todos los científicos que hemos mencionado en esta sección, desarrollaron
sus talentos y sus profesiones en los últimos años del siglo XIX y en la primera mitad
del siglo XX. Junto con la teoría de la evolución, vino el liberalismo, el criticismo
bíblico, que está muy de moda ahorita, el agnosticismo, el humanismo, el ateísmo,
el comunismo y el fascismo. La mayor parte de las universidades fueron influenciadas
por maestros, directores y profesores que odiaban la Biblia y que fueron influenciados
por la teoría de la evolución. Pero a pesar de toda esta ola intelectual proveniente del
mismo infierno, Dios tenía sus hombres de ciencia que nunca doblaron sus rodillas al
Dios Val. William Mitchell Ramseye, 1939, ha sido los más grandes arqueólogos de todo
los tiempos. Ramseye se convirtió al cristianismo después de haber sido un liberal y como resultado
de sus descubrimientos comprobando la arqueología del Nuevo Testamento, que efectivamente es
como está escrito en la historia de la Biblia. Ramseye escribió 20 libros de arqueología
relacionados todos con la Biblia y el Nuevo Testamento. Fue el profesor de la Universidad
de Oxford antes de morir. Tenemos en 1849 a 1945 a John Ambrose Fleming, reconocido
como el padre de la electrónica moderna. Construyó el primer tubo electrónico, estudió
bajo Maxwell en la Universidad de Cambridge y trabajó como ayudante de Tomás Edison
y de Marconi. Estuvo enseñando en la Universidad de Londres como profesor de ingeniería eléctrica
por 40 años. Escribió un libro en contra de la evolución y fundó el primer movimiento
de protesta en contra de la evolución. Después vino Howard Kelly, 1858-1943, profesor de
genicología y obstetricia por 22 años en la Universidad John Hopkins y el más grande
ginecólogo que ha tenido los Estados Unidos en las primeras décadas de este siglo. Kelly
escribió un libro dando su testimonio como cristiano que se llama y lo pueden conseguir
un hombre científico y su Biblia. Fue el más grande misionero que Dios levantó a principios
de este siglo y ganó cientos de estudiantes de ginecología para Jesucristo desde su propio
consultorio médico. Tenemos después a Paul Lemont, 1878-1940, presidente de la Sociedad
Geológica de Francia, director del Museo Natural de Historia de París y editor de la
Encyclopedia Francesa en 1937. En esta Encyclopedia, tú la puedes leer, Paul Lemont escribió
un artículo sobre la evolución, el cual dice, la teoría de la evolución es imposible
probarse científicamente. Es una filosofía y un dogma que ni los sacerdotes católicos
creen, pero que mantienen y enseñan porque no tienen otra cosa que enseñar. Y casi al
llegar a este siglo, a mediados de este siglo, nació Werner von Braun, 1912-1977. Werner
von Braun, científico alemán, ha sido uno de los más grandes científicos y el científico
que diseñó y dirigió el proyecto del uete que llegó a la luna en 1969. Werner von
Braun tenía un doctorado de la Universidad de Berlín, desarrolló el cuete B2 durante
la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Cuando acabó la guerra, Werner von Braun
emigró a Estados Unidos en 1945, se naturalizó ciudadano americano en 1955 y fue el director
de la NASA más de 30 años y dirigió el proyecto de la primer nave que llegó a la
luna en 1969. Werner von Braun dedicó su vida de 1960 a 1977, vino aquí a la Universidad
Autónoma de México, dedicó su vida a viajar por todas las universidades para dar su testimonio
y en su testimonio decía estas palabras. Ha sido un logro increíble que el hombre haya
llegado a la luna, pero solo le ha abierto a la humanidad una pequeña puerta para poder
ver las riquezas del espacio y del Dios de la Biblia que creó el universo y la raza
humana. Todavía no puedo comprender, decía von Braun, que un científico no reconozca
la racionalidad de un ser superior detrás de la existencia del universo. Así pues este
gran hombre de Dios, gran científico alemán, director de la NASA que dedicó sus últimos
años a dar su testimonio en Jesucristo, ha sido uno de los últimos hombres de ciencia
que el siglo XX ha conocido. Pero ¿qué pasó de 1970, 80 y 90 para nuestros días? Es increíble
lo que ha pasado porque actualmente ya no hay hombres de ciencia aislados como un Newton,
un Pascal, un Luis Pasteur, un Maxwell, un Werner von Braun que crean en la creación
directa del universo, sino que ahora ya se han agrupado cientos de científicos cristianos
alrededor del mundo para formar organizaciones cristianas y dar conferencias y escribir libros
sobre las pruebas científicas de la creación bíblica. Ya no son científicos aislados,
ahora son agrupaciones y organizaciones adheridas a cientos de hombres de ciencia que han fundado
los nombres que les voy a dar. La sociedad para la investigación de la creación organizada
en 1963 por 10 científicos cristianos actualmente tiene 700 hombres de ciencia que profesan
su fe en la Biblia y en el Señor Jesucrítmico. En segundo lugar, la afiliación científica
americana fue formada por seis científicos en 1944 y actualmente cuenta con más de
350 científicos que afirman su fe en la Biblia como la palabra de Dios. La asociación número
3 de la ciencia y de la Biblia organizada en 1963 después de la sociedad para la investigación
de la creación con el propósito exclusivo de desacreditar la teoría de la evolución
y afirmar la fe en la palabra de Dios. En cuarto lugar, el más famoso de todos que
está en San Diego, California, el Instituto para la Investigación de la Creación Científica.
Formulado y fundado por el doctor Henry Morris, es una institución educacional organizada
en 1970, tiene una mesa directiva de 22 científicos, todos con más de cinco doctorados. Ha
producido más de 70 libros acerca de las pruebas de la creación bíblica, además
de programas de radio y televisión en el mundo entero. Sus oficinas centrales están
en San Diego, California. Esta información no está en el Excelsior ni en el periódico
universal ni en el Reforma ni en la revista Time ni en la revista Newsweek. ¿Por qué?
Porque el diablo necesita ocultar esta información para que no les resplandezca la verdad del
Evangelio de Jesucristo.
Ahora, ustedes tienen armas queridos estudiantes universitarios. Durante todas estas 15 conferencias
que fue el total de nuestras conferencias sobre el mundo científico de la Biblia, tienen
ustedes, no ha sido exhaustiva, podíamos pasarnos dando 50. Tengo tanto material que
compartir que no alcanzaríamos hasta que viniera el señor a compartírselos. Pero me basta
con lo que les he compartido en estas 15 conferencias que ustedes puedan enfrentarse
con valor. Que ustedes sepan que tenemos una sola vida que gastar y en qué la estamos
empleando. Ahora que yo hacía este estudio y esta recopilación de esta investigación,
leía mil novecientos doce mil novecientos setenta y siete. ¿Qué se va a decir de ti? Pancho
Pérez mil novecientos cincuenta mil novecientos noventa y seis. Juana de Arco fulano de tal
tal o de cual todos tenemos un periodo en la vida para vivir. Para quién lo estás
viviendo. ¿Qué se va a decir cuando llega tu pitafio en tu tumba? Pancho Pérez o Don
Huicho. ¿Qué es lo que va a decir en esa tumba? ¿En qué invertiste tu vida? ¿Por qué fui
talavado? ¿Qué amaste más en esta vida? La gloria de los hombres o la gloria que proviene
del Dios de la Biblia. Todos estos hombres de ciencia fueron perseguidos, fueron atacados,
fueron vitoperados, pero siempre casi todos lo notaron ustedes, predominó una característica
en su vida. La humildad y la sencillez antes de morir, de darle la gloria a Dios. Los
demás hombres como Jean-Paul Sartre, como La Place, como Spinoza, como Kant, como Descartes,
pudieron amargados, llenos de resentimiento, llenos de veneno en toda su filosofía, desesperados
ante la situación que nunca pudieron comprender, porque nunca quisieron reconocer que es Dios
el que da la inteligencia y la sabiduría. Dice el necio en su corazón, salmo 14.1.
No hay Dios. La peor necedad, la más grande irracionalidad, la más profunda soberbia y
la más terrible locura es negar la existencia de un creador y sustentador de todo el Universo.
Con razón el libro de Romanos capítulo 1, versículos 18, en adelante dice estas palabras,
porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
escuchen que detienen con injusticia la verdad. Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto,
pues Dios se lo manifestó, porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de
las cosas hechas de modo que no tienen excus. Pues, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron
como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos. Su necio
corazón puente nebrecido, profesando ser sabios, se hicieron necios y cambiaron la gloria
del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos
y de reptiles. Aquí, pues, la Biblia condena a todos estos hombres pseudocientíficos,
pseudo intelectuales, que a pesar de que recibieron desde niños una capacidad de genios, de intelecto,
de sabiduría y de poder, cuando venga el día del juicio, Dios le dirá a la plaz, Dios le
dirá a descartes, Dios le dirá a Kant. ¿Qué hiciste con todo el conocimiento? Te envanesiste,
mal siervo, échelo a la oscuridad, ahí será el lloro y el crujir de dientes. La misma sabiduría
que tuvieron los ateos y el intelecto que tuvieron los ateos, lo tuvieron también
los científicos cristianos. Los dos oyeron, los dos fueron iluminados, pero unos bajaron
la cabeza y dijeron, no es mío el conocimiento, es de Dios, es la gloria y los otros se envanecieron
en sus razonamientos. ¿Tú no tienes por qué ser un arquitecto ateo, o un arquitecto
o un ingeniero ateo, o un maestro de universidad, o porque formas parte del PRD, o porque eres
policía? No necesariamente tienes que ser malo, ni tienes que ser corrupto, tú puedes
ser militante del PRI, militante del PAN, militante del PRD, militante de la Policía
Militante de la Policía Judicial de la Procuraduría y ser íntegro, ser santo, ser limpio y dar
un testimonio a la gente que Dios es Dios, que Jesucristo resucitó y que viene a juzgar
a los vivos y a los muertos, y estos son los hombres que ahorita le urgen a Dios, esta clase
de hombres con integridad intelectual, con integridad física, con integridad moral,
hombres limpios, que amen a sus mujeres, que sean leales a una sola mujer, que sean leales
al pacto con la mujer de su juventud, que amen a sus hijos, estos son los hombres que
Dios está comenzando a levantar, mujeres íntegres, mujeres limpias, mujeres santas,
mujeres puras, entregadas y consagradas a sus niños, entregadas a la educación de
sus hijos, consagradas a levantar a su esposo, a empujar a su esposo, a levantar a su esposo,
a ayudar a su esposo en su trabajo, son las mujeres que Dios está levantando para poder
glorificar a Jesús, y todos nosotros tenemos solamente una sola oportunidad de qué le sirve
al hombre que gana del mundo si pierde su alma, porque el que quiera salvar su vida la
va a perder, más el que la pierda por causa de mí la salvará.
En esta noche, ven a Jesucristo, en esta noche abandona tus presuposiciones filosóficas,
en esta noche deja tu soberbi intelectual, en esta noche convencete que no hay ninguna
otra cosa que valga la pena más que Jesús, la vida es vanidad de vanidades, ¿saben qué
significa esto? Significa que nada te puede llenar, esto es lo que significa, vanidad
de vanidades significa que nada tiene propósito en la vida sin Dios, significa que no vas
a encontrar nunca, ni en la ciencia, ni en el dinero, ni en el poder, ni en la fama,
ni en la popularidad, vas a encontrar lo que solo Cristo te puede ya, desagua que toman
ustedes, dijo Cristo, van a volver a tener sed, más el agua que yo te ofrezco en esta
noche, es una agua que va a brotar como un malantial, como una fuente dentro de su ser
para la vida eterna. Él es Jesucristo el que te ofrece en esta noche el agua de la
villa, recibe la gratuitamente, recibe el perdón de pecados por gracias a su nombre
y a su muerte en la cruz y recibe en esta noche el don de la vida eterna gracias a su
sangre derramada en una cruz, inclinemos nuestra cabeza, quedamos gracias señor, creador de
los cielos y de la tierra, porque tu palabra dice en el principio creó Dios los cielos
y la tierra, y dijo hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanz, y pusiste dentro de nosotros
los seres humanos, no dentro de los animales, no dentro de los chimpanzees ni de la ciráfana
ni de los caballos, no, pusiste dentro del ser humano la dignidad, la santidad de llevar
tu imagen y semejanza hasta el día de nuestra muerte, y por esta imagen que llevamos de
Dios, porque fuimos creados a su imagen de él, la vida es santa, la vida es sagrada,
y no somos dueños ni de nuestra vida ni de la vida de los demás, odios abre los ojos
a México, ante estas verdades inexorables y eternas, para que acepten a tu hijo Jesucristo
y el evangelio de la salvación, y profecen con todos tus santos la herencia que tenemos
en él, o señor levanta profesionistas en México, diputados, denadores, si es posible
que damos un presidente algún día que con la vida en la mano no tenga vergüenza de llamarse
hijo de Dios, que pueda decir no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios, y que
podamos, señor, apoyarlo en oración y levantar y cambiar y transformar, con tu evangelio,
el curso y el destino de nuestra nación. Señor, te pedimos por nuestra patria, levanta
maestros en las escuelas primarias, en los kinders, en las secundarias, en las preparatorias,
en las universidades, señor cristianos, hombres íntegros, con una pureza moral intachable
que sean entregados y que les consuma la pasión de hablar de Jesucristo, que preparen miles
de estudiantes y que puedan salir de las escuelas con la esperanza de la vida eterna
y la alternativa de que no venimos de los animales, somos el resultado de tu creación.
Levanta, señor doctores, médicos sonrados, ingenieros sonrados, políticos sonrados,
señor, danos políticos sonrados, porque sí los hay, y como va, no han doblado su
rodilla, no se han dejado corromper, han permanecido con sus convicciones y tú les
recompensarás y a los demás también les juzgarás severamente, porque al que mucho
le has dado algún día le vas a demandar igual, padre danos, hombres santos en nuestra
iglesia, líderes, pastores, predicadores y misioneros que puedan vivir y enseñar el
evangelio de Jesucristo. Odios, ayúdanos a levantar en esta iglesia que tú ganaste
con tu sangre a Jesucristo el Hijo de Dios, a Él en esta noche, a Él, a Él solo y nada
más la gloria, por los siglos de los siglos, a ti Jesús te adoramos, a ti Jesús te bendecimos,
a ti Jesús te exaltamos, porque tú eres el rey de reyes y el Señor de señores por
ti somos, nos movemos y existimos, porque por tu causa fuimos criada y por tu causa también,
algún día moriremos en tu santo nombre, Señor Jesús bendito seas. Amén.
