iano.
¡Pariño! Dinos, ¿qué te ocurre?
Eh...he encontrado un trabajo.
¿Cuándo?
¡Madre mía!
¡Madre mía!
Un par de días.
Un par de días, dice.
Ya no sabía yo.
Si es que lo sabía, tomás.
A ver, Charo, por favor, calma tú.
No.
No me digas que me calme.
¿No ves lo rápido que ha sido que darnos todos en el paro para que vengan al niño
y lo contraten?
Bueno, pues déjale que nos dé una explicación.
David, ¿cómo has conseguido el trabajo?
Por medio de un amigo.
Por supuesto que ha sido por medio de un amigo.
Ya te lo decía yo.
Si es que te lo decía.
Si todos se tiran por un puente,
él se lanza primero y encima tres días antes.
Egoista, ¿qué eres un egoista?
Charo, vale ya.
David, en la vida hay cosas que no podemos evitar.
Tu madre y yo llevamos mucho tiempo parados.
Incluso tu hermana con dos carreras también lleva tres años parada.
Aquí todo el mundo está en el paro.
Así que no me vengas con la tontería de que un amigo te ha ofrecido un trabajo.
Pero si es que es verdad, papá,
es que dice que soy la persona de doña para el puesto.
Pero ofrece porque no has estudiado tu vida.
Es por eso, ¿verdad?
Oye, Dios mío.
¿Cómo vamos a hacer frente a esta situación?
Pues no nos las apañaremos.
¿Y la gente?
Le vamos a decir a la gente
que nuestro hijo está trabajando.
De momento haremos como que todo sigue igual.
Somos una familia.
Y de cara a todo el mundo seguimos todos en el paro, ¿entendéis?
No es de tu hermana ni se te ocurra decirle una sola palabra de todo esto.
¿La destrozarías?
Lo siento, papá, de verdad lo siento mucho.
No pasa nada, saldremos de esta.
Por cierto, hijo, ¿de qué es el trabajo?
¿De qué es el trabajo político?
Hola, ¿de qué es el trabajo?
