Hoy vamos a ver un negocio grande. Un negocio grande significa mil personas por turno sentadas
comiendo. Un ejército de personas que son camareros, que son cocineros, que son cooperos,
que son amigas chahores, que son artistas que van a venderle algo entretenido. Si ustedes
le preguntan a un camarero o a uno de los muchachos, ¿qué vende usted? Él dice, vende
un rato entretenido. La gente aquí no viene a comer, puede comer en cualquier parte. Acá
vienen a pasarlo bien. Una política restaurante donde le dan incluso casa, comida, luz,
té de cable para que puedan estar tranquilos. Una política empresa donde si hay alguien
que es alcohólico o alguien tiene problemas de drogas, no hay que despedirlo. Hay que
ayudarlo porque está enfermo. Hay que recuperarlo para que trabaje con nosotros y trabaje bien.
¿Cuánto años trabajándolos con los muchachos? 51, hoy en día. Esa es la primera vez que
estoy en el país. ¿Es cierto que el hijo no es reconocido del antiguo bien? No, no,
no. Me gustaría. Pero lo considero que un padre, porque yo llegué muy joven. Llegué
a los 16 años a trabajar acá. En ese tiempo yo llegué solo del campo y ahí recibieron
muy bien. Fue muy bien recibido por el plazo claro, con el papá, la mamá, yo trabajé
con la mamá, el abuelito. Desde el principio los unos muchachos, era el amigo muy escuchoso.
Era un flow deportivo. Y ahí se juntaron y ahí salió el nombre de los buenos muchachos.
En la gallada cuando estaba a medio, empezaban a cantar, somos los anones, somos borrachos
borrachos. Aquí tenemos unas parrillas normales y ya son chules y prietas. Aquí tenemos
unas parrillas especiales que solamente llevan carne, gelete de baldado, chorizo y pollo.
Por un momento, hasta rellénarla todavía. Es un trozo de carne con tocino alrededor.
No hay que purar la carne en la parrilla. O sea, suave nomás, para que los tejidos se
suaten bien y no quede tan dura. Eso es lo, para mí, es lo primero que me gusta. Bueno,
hoy en día vamos a sacar, por lo menos, unas 300 parrillas especiales y normales. Un turno,
medio con helada de carne. ¡Apesado!
Muy bien Ignacio. Hemos visto estrés, hemos conversado con la gente que trabaja por
usted, hemos conversado con la gente que está a sentar las mesas y todavía no nos convencemos
como se hace para ascender a mil personas diarias por turno, 24-7, todos los días del año y
yo creo que para el bien les tanto y para la paz pues son los dos días que se cierran.
Sí, se cierran esos dos días y cuando hay elecciones también.
Bueno, abrimos después de las dos, ¿sí? No.
No, no, no, no. A mí para celebrar.
Bueno, una vez reservó un candidato para celebrar y la pregunta era, oye, voy a tener la gente,
todo y como le decía que no, y era presidente. Entonces, oye, ¿qué pasa si nos ganamos?
Me dice, pero vamos, me dice, y no ganó. No, no, no.
¿Cómo funciona esto? En base a que lleva muchos años, hay una mecánica, hay un proceso
y no es como, a mí me pasa mucho con los colegas cuando me dicen, pero mil, ¿cómo lo así
para atender mil? La verdad es que es distinto porque yo vengo con un público que la mayoría,
el 90%, viene con menú predeterminado. Sabemos lo que van a comer.
El distinto es hacerlo a la carta. Yo diría que nosotros el día más complicado del año
es el día de la madre, porque ese día se llena y es el día que la gente llega a pedir a la carta,
no llega con menú. Entonces, ¿qué hacemos? Reducimos la carta.
Se hace una carta acotada con ciertos platos que sabemos que se anotan.
Pero ese es el día más complicado.
El chanchito campero en los platos insigne de la carta, no de los menú de los buenos muchachos.
Como ustedes pueden ver, es un corte que se, literalmente, se deshace al contacto con el tenedor,
lo pueden mover hacia los lados y que se cocina con una salsa albinotinto que tiene una serie
de curas y que estoy a punto de clavarme.
Llega a estar dulce, no tiene grasa. Se deshace en la boca, tiene gran sabor, no tiene nada de picante,
así que para todos aquellos que no comen picante, este es el plato que tienen que comer.
Una en la mañana, estos los buenos muchachos, un día no es malito, algo tranquilo, algo fácil.
Todos tienen ganas para gozar.
¿Cuánto carjones trabajan hoy día en este turno?
¿Cuánta gente trabaja en la cocina?
En parrilla 7, cocina 5 y en tuyo 5.
¿17 personas?
No, en coberos 4. El personal lleva mucho, mucho tiempo.
Yo llevo 20 años, pero tengo un garcón que lleva 48, 50 años.
¿El niegue?
Carlos, ¿cuánto llevo acá?
18 años.
En la guina de los dos años, está mejor que los ocho.
Sí, siempre da un garcón.
Buena gente, buena guina.
Ahora entendemos por qué se queda 18 años.
Nosotros creemos mucho en el concepto del gus humano. Yo trabajo personalmente con el gus humano.
Yo no llamo hijo en tu, Pedro, Luis, Juan.
O sea, la idea es conocer la historia de ellos y a través de mi vida, de sus muertanesas, trabajar.
Amor, ¿qué tal, compadre? Me dijeron que estaba lo más blando que había.
Parece que sí es blando. Parece que sí es blando.
¿Cómo dice la Diana? Buenísimo. Buenísimo.
Muy, muy, muy buenísimo.
Quisiera agradecer a la gente que está de cumpleaños.
Todo el que le bante la mano a los cumpleaños está por ahí.
Felicidad y muchas gracias por darle a toda la gente que ha enseñado.
Muchas gracias a la gente que está de cumpleaños y todo.
Gracias a la gente que ha enseñado.
A la gente que se puede diseñar a la señora Claudia.
Muchas gracias a la gente que ha enseñado.
Más de mil personas por turno.
Más de mil personas, Ricardo.
Cada uno de ellos, si uno mere a la mesa por el lado,
veis que son la mayoría son grupos y grupos grandes.
Grupos grandes, sí.
Al que tengáis que manejarlos tú solo, para todo ello,
ya va a ser como blanco de cuando...
Todas las dos se me voy a cruzar desde las servilletas y las megapas
y las de San Camino.
¿Cómo lo ha sido para manejarlo?
Yo la verdad que contento ha sido parte de la historia del desarrollo.
Estoy muy feliz.
Siento que uno tiene que vivir estas sensaciones
y creo que durante este tiempo se ha podido lograr.
Yo mucho ni de eso.
Y no se te cae el pelo de repente cuando te...
Se me ha caído todo de todo eso que llevamos.
Ocho años.
Me encanta.
Me encanta.
Me encanta.
Yo creo que uno tiene que vivir para esto.
Tiene que gustarte y eso es lo más importante.
Mira.
En ese lugar, en esta noche, por la presión,
ha un programa que se llama Para de Gozar,
te quedan 13 cables, que están...
Por qué no es que nosotros allí saludamos a Ricardo Greeril,
un destacado arreglado, por supuesto,
y un saludo para él.
Muchas gracias por acompañarnos.
Y a todo otro equipo, muchas gracias por venir.
A los buenos muchachos.
Pero como tú sabes, el espectáculo es igualito.
Me tengo que grabar la narina.
Pero como tú sabes, el espectáculo es como uno de los discípulos
de Don Mario Groves.
Un francisco más chico, menos plata, más peor.
Por ahí va, por favor.
Por ahí va, por favor.
Y ahí va, por favor.
¡Qué delicioso!
Una comida, el ambiente, la música, la gente, la atención,
todo, competísimo, todo.
Mi nombre es Alexandra, un beso grandosa,
eso es Para de Gozar.
Estamos celebrando, vamos a cumplir un año.
Creamos una empresa, una agencia humana.
este hueón de la gente de Havana está más cocido que la de esta
pero gracias a Dios estamos tirando para arriba
felicidades a todos
vinimos a celebrar aquí en los buenos muchachos
lo mejor que hay compadre
y... emoción
todos muy felices
para gozar
si señor
todo fue bien en el baño, pero si te gusta mucho
me gusta mucho
gracias
como te dice?
en los lopendías
ahí te va de concepción
de 41 piscolas
yo diría que lo fundamental de todo esto es
que esa persona
sea mi gente
que supera para atrás, trabaja
mira, tú viste, hay gente que trabaja como dos y cuesta años
es complicado
cuando uno tiene que rezar
o llamar adentro a una persona que lo vio crecer
a uno en el mismo junio
no, a ese lleno de reto le veo el chorchoso tiro
me equito cuando era chico
me pegaba
ahora hay un cuento bien largo
hay una política personal
siguiendo con la misma idea que es bien compleja
un compleja, me refiero a que
se le da casa, se le da almuerzo
se le da desayuno, se le da oce
independiente que tenga en el día el laboral
o no, está libre y viene igual a comer acá
se le da no una, sino que mil oportunidades
si
y lo que pasa es que muchas veces te decepciona
porque
hemos tenido casos muy feos
de gente que se le dio la oportunidad
que no tenían trabajo, que estaban super mad
que eran familias
y los pillaste robando al año
robándose porquerías, jamón, queso
no se, te da rabia, mucha rabia
porque el desabeño, me acuerdo
se lo saqué en cara, le quedé
tenés cuenta como perjudica, hay muchos
de gente que viene atrás tuyo
que ganan, le quedan uno de ayudar al resto
pero ese es uno
y del resto tenemos mil
que se venden los buenos muchachos
la marrilla
y sé que lo que se venden los buenos muchachos
pasarlo bien, eso es lo que sé
a gente no viene muy bien hecho bien
pero la gracia está en
no perder el sentido
que también es respirar
yo he visto muchos restaurantes entretenidos
en que el show super bueno
pero la comida
que
es puro trago y show, de orquesta, no
si esto es familiar, la comida sea buena
la gente nos permite
cierta licencia, que se demora un poquito más
que te pasen el plato por arriba
recibamelo, porque es un sector
es un sector de cómo estar en la casa
no es, no es tanta formalidad
que señor, que deguste
que haga esto, aquí es más simple
ya si la che de la mañana
y los buenos muchachos siguen saliendo
para rellar, bebidas
alcohol
la gente come y sigue bailando
o sea, nosotros nos gusta el huevo
aquí sigue bailando
y
y
y
y
y
y
y
