copiaron, copiaron.
Si yo tuviera que dividir mi historia con Javi en etapas,
definitivamente empezarían el momento que nos conocimos.
Javi, yo lo... es de esta persona que conoces de toda la vida,
de que eramos chiquitos, inclusive mi amata con su mamá en la escuela,
mi grupo de amigas, era muy cercano al grupo de amigos de él.
No sé cómo nos conocimos.
Cuando le fui a abrir la mano a ella fue a un hotel en Jarroc,
y de ahí fuimos a la invitar a cenar.
Desde la mañana estuve planeando todo el día metido en el hotel,
en el cuarto poniendo las pétalos para el pequeño que está conmigo.
Gracias a Dios, hasta nunca se enteró hasta el momento que entramos al cuarto
y que hoy eso se puso a llorar, y eso nos meto a feliz de vivir.
A mí me gustó mucho el día que nos fuimos a tomar las fotos pregudas,
yo nunca me había empollerado, y la verdad es que fue súper especial.
Esa era un sueño como que yo tenía, yo quería, yo quería empollerarme,
y a Javi le encanta eso.
Las hicimos en el casco viejo, pues súper bonito, nos hizo un día perfecto.
Ese día fue súper, súper, súper especial.
Lo que más me impactó de la Boda Civil
fue el momento de firmar el papel, el documento,
toda la parte legal que involucra,
y lo mejor de todo fue que en ningún momento estuve nervioso,
porque estaba muy solo que estaba haciendo.
Entonces yo como juez cuarta municipal civil del distrito de Panamá,
administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,
los declaro unidos en matrimonio civil. Muchísimas felicidades.
Yo espero que disfruten esto tanto como lo hemos disfrutado nosotros,
que ha sido un proceso súper lindo, súper emocionante y lleno de amor,
porque si hay algo que hay en esta relación es amor, amor, amor,
de verdad que gracias por todo, y bueno, que lo disfruten igual que nosotros,
y a Javi te amo.
Para mí significaba muchísimo casarme en PC,
pues es básicamente mi segunda casa.
Un sueño que mi abuelo siempre quiso,
que algún nieto de eso de casar acá,
por más que no estés aquí con nosotros ahora,
eso lo estoy cumpliendo.
Yo Javi Eduardo.
Yo Astrid Carolina.
Te recibo a ti, Astrid Carolina.
Te recibo a ti, Javi Eduardo, como esposo.
Y me entrego a ti y prometo hacerte fiel en la prosperidad,
en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y hacia marte, respetarte,
todos los días de mi vida.
El Dios de Isabá, el Dios de Japón,
el Dios que unió a nuestros primeros padres y los paraísos,
confirme este consentimiento mucho de ustedes que han manifestado ante la Iglesia
y que Cristo les dé su bendición,
de forma que lo que Dios ha unido nunca los separe nombre.
Y les damos un fuerte aplauso a los nuevos puestos.
El Dios de Isabá, el Dios de Japón.
El Dios de Isabá, el Dios de Japón.
El Dios de Isabá, el Dios de Japón.
El Dios de Japón, el Dios de Japón.
El Dios de Japón.
