en literatura
al Dialógico
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Yo soy de Río Bamba, yo soy de Cuenca, yo soy de Cali, yo soy de Bolívar.
Al principio no había nada, Coca era solo un puntito perdido en el mapa del Ecuador. Vale
recordar su nacimiento, sus varias fundaciones, dar una mirada a su historia, una historia intensa,
llena de aventuras, de personajes pioneros y heroicos. Unos pocos colonos que vivían en
Rocafuerte, hoy Pantoja, en el Perú, se empeñaron en encontrar un sitio mejor para vivir, cercano a
la capital, pues con la guerra se habían quedado aislados. En la guerra del 41 evacuamos aguas
de arriba por vio Napo, porque estalló la guerra, entonces todo el mundo trataba de huir. Fue con
la intención de protegernos porque la guerra es terrible, entonces huíamos de los peruanos y
entonces nosotros nos ubicamos, mi familia se ubicó en las partes altas del río Coca,
más o menos de la altura de San Rafael. Y cuando ya supimos que ya se firmó el tratado del río
de Janeiro, entonces yo fui uno que acompañaba a mi padre hasta Pantoja, porque ya había como
llegar nuevamente a la frontera y seguir con el comercio, porque todo el comercio que se
realizaba en esa época era con el Perú. Lo que más se comerciaron con el Perú era el arroz,
maíz y un poco de caucho hasta unos pocos años. La misión fue buscar a un profesor en el misterio,
por caso a la edad ya se vayan y pararon. Dice, ¿qué haces aquí, corres? Dijo, voy a morir,
pero no, las amores. Si no te vayas, vamos a trabajar con nosotros. Yo vine acá de profesor,
trabajaron en la escuela en el segundo año. Yo vivo aquí en la oriente, desde 1954 vivo en la
oriente. ¿Y el oriente es su casa? El oriente de mi padre. Luego se asentaron en la margen izquierda
del Napo, pero ese era territorio de los Guaurani. Ellos, conocidos entonces como los AUCAS,
defendieron con lanza su tierra. ¿Pero qué resulta que en esos días había un colono que estaba
pescando y vienen los Guaranis? En ese entonces el conocía con nombre de AUCAS y le asesinan con
13 lanzados. Entonces, viendo ese peligro, se fue abandonado, descartado ese lugar. Era tenaz
porque ya decían, más que todo, cuentos también, pero era verdad que ellos daban las vueltas y
asesinaron ahí donde es el puente del río Payamino, unos cuantos metros más arriba también asesinaron
a otro colono ahí. Terminaron por asentarse en la otra orilla en 1958, bajaron unos cuantos colonos
a la junta cantonal de Rucafuerte a pedir que un vocal vaya a dirigir una sesión donde nosotros
vamos a buscar dónde hacemos en la ciudad. Se reunieron 27 personas, pero se acordó que de esos
tres sitios llegan donde quieren a los coques. Yo fui uno de los comisionados con el señor
doctor Rodríguez para buscar y localizar el terreno apropiado para la formación de la nueva
población. Recorrimos todo el sector de Vieja Armeña. En Vieja Armeña el terreno era bastante
quebrado y era muy difícil. Ahora con tractores y tantas cosas, me quedaría es fácil hacerlo, pero en
esa época no había nada de eso, era pico y pala y entonces fue descartado ese lugar y más que
todo porque los colonos sabían querían que sea en la invocadura del río Coca por el nombre y por
la historia y como Orellán había salido por el río Coca, ellos querían a todo trance que la
población sea en todo la desembocadura del río Coca. Se fundó y se realizó los primeros
abajos en la orilla del río Coca turcando a mano derecha que en poco tiempo el río como no hay aquí
estabilidad comenzó a derrumbar, a derrumbar y como el terreno era muy deslenable, entonces las
casas llevan poco a poco retrocediendo y hasta que llegó el momento que ya no se podía soportar
eso y ahí nuevamente con la pollo de la junta parroquial, junta parroquial en ese entonces canto
abuárico se organizaron los colonos en igual forma y se ubicó en el lugar que es actual.
Yo vine en el año 1971 en el mes de febrero y en ese tiempo el pueblo era muy pequeño.
Generalmente la gente que vivía aquí era gente del campo indígenas, un poco gente de las fincas.
Los quichos vivían como esclavos, a las órdenes del patrón, a cambio de algo de ropa y alimentos,
hacían trabajos forzados, no eran libres, tampoco eran dueños de su tierra ni de su vida.
Yo cuando recién crié estábamos con el patrón Pancho Mejía, con él estábamos y el capataz vivía
el Hernán Vázquez, iban llevando a la varoros y los patrones pagaban barato, cinco sucres,
un sucre antiguamente que era. En vez de hacer favor les maltrataban a los muchachos, les pegaban,
a veces y cuando decían que vayan a ver a los trabajadores que no llegaban rápido, venían los
patrones, discutían con los muchachos mismos, llegaron los misioneros, hacían misas, se hizo el pueblo
solo con los indígenas de nosotros. Ahí comenzó a trabajar el padre Camilo Torrano y él hizo pistas,
una misión viene, le compra, o sea le paga a los patrones entonces para salvar, el padre Camilo
entonces le tenía un potrero acá, tenía bastante, entonces la gente trabajaba cuando le pagaba
los doce mil sucres o doce sucres, entonces la gente trabajaba hasta las mujeres trabajaba.
La misión capuchina por medio del padre Camilo de Torrano compró la hacienda del patrón Mejía,
en el payamino, pagó las deudas de los quichuas, remuneró su trabajo, así empezó la liberación
del pueblo Naporuna. Colonos, misioneros e indígenas construyeron juntos del pueblo,
se hicieron las primeras casas de paja, la primera escuela, el primer colegio, el primer
hospital, en Minga y Apulso se trazó la pista del aeropuerto, un trabajo de hormigas arrieras.
Yo dejé en un plano de la ciudad cuando fui el primer presidente y no me daba por el pueblo.
Ya teníamos que todos colaborar, coger machete, pico y pala y carretilla y trazar las calles,
en esa época era así, por ejemplo mi hermano que está ahora en el Brasil,
el junto con el padre Camilo, que ahora que lo está fallecido, construyeron la pista
y el aterrizaje. Entonces la pista del aterrizaje fue hecha a pico y pala y aterrizaban los aviones
nouglas de la compañía Tavo. La pista estaba haciendo más o menos como 500 metros, ya
tenían, eso era bien hecho, porque era una así cababan y iban teniendo piedra grande,
bulones después iban echando lastro y hacían de rodillo con unos palos grandes, de rodillo
iban apasionando. Y teníamos que esperar que haga tres días
de sol para que pueda aterrizar el avión, porque era todo lo tierra y el pasto.
