Mi nombre es Felipe Guardia, soy el termaratonista y esta es mi pasión.
En relación con la naturaleza nace desde muy niño, cuando gracias a mis padres tenía
la oportunidad de caminar y correr entre ríos, montañas y playas. Ellos me inspiraron a
disfrutar con intensidad lo más pequeño y sencillo, desarrollando esa sensibilidad por
lo que me rodea, pero también en la fragilidad de la vida.
Última, el atomismo trae a la vida las cosas que más me gustan en la vida, estar en forma,
ser saludable, el poder explorar y poder expandir los límites de lo posible.
Disfruto de la simplicidad de correr, ya que me permite ser libre y estar en paz.
Se puede correr cuándo y dónde sea. Es esa simplicidad que hace que cuando uno corre en
la montaña el mundo se detenga y se puede escuchar el canto de la naturaleza en perfecta
acústica y armonía.
Correr en la montaña invita a ver los mejores paisajes, el estar solo, teniendo nada pero
al mismo tiempo teniéndolo todo.
El ultimaratorismo no es un deporte, es un estilo de vida, un estilo de vida sana y
espiritual, viene en una relación de equilibrio y paz con la naturaleza.
Se necesita tener un espíritu aventurero, en el ultimaratorismo no existe el protocolo,
un horario, ni la necesidad de mostrar algo a otros.
Ultimaratorismo es la máxima expresión y tributo a la capacidad humana de expandir
sus propios límites. Es brutal, es extremo, pero por encima de cualquier cosa es el culto
de arte de correr. En un ultramaratón se desnuda en las emociones y se toque el alma.
Terminar un ultramaratón es simplemente alucinante, es abrumador, es el tener miles
de sentimientos a flor de piel, son las emociones al desnudo, es el premio al sacrificio y a
la pasión, es una experiencia que te cambia y te hace ser mejor persona.
Correr en la montaña me llena de vida, me hace ser mejor persona. Correr en la montaña
me hace humilde y me recuerda que la felicidad se encuentra en cualquier cosa, en un sendero,
en un río y detrás de una hoja.
Creo fielmente que las limitaciones son excusas para no poder alcanzar un sueño. El resultado
de una carrera es el reflejo del compromiso adquirido. Si una realidad quiere algo, pagará
los precios y hasta los sacrificios necesarios para lograrlo.
Corro porque puedo, corro por mi familia, corro por mis amigos, por mi hija y por mi esposa,
pero en especial lo hago por mí, corro por que me completa, por que me hace feliz, por
que me hace trascender.
Cobrir ultramaratones te hace humilde, te ayuda a formar el carácter, pero principalmente
te ayuda a tener una relación cercana con el alma.
Mi nombre es Felipe Guardia, soy ultramaratonista y soy un atleta North Face.
