Bueno, yo soy Ricardo Cartas, trabajo en la Universidad, en la Benémerita Universidad
Autónoma de Puebla, soy académico y en este momento coordinó RadioWAP, se llama Malditos
Conejitos Rosas. Este libro salió a principio de año en la editorial Educación y Cultura
y cuál es la característica de este libro, son cuantos que más o menos tienen que ver
con el terror y con algunas crónicas que yo iba escribiendo algunos domingos en mi blog.
A mucha gente no les gustan los domingos, yo soy una de ellos, lo debo de confesar.
Bueno, no me gustaban durante mucho tiempo, entonces lo que hacía yo para alivianarme
en los domingos era salir a la calle con mi hija, con mi esposa y de pronto veía yo una
escena cotidiana y entonces en ese momento la transformaba. Entonces ya sabes, hay crónicas
de cuando iba yo a African Safari, de cuando iba yo al Parque del Carmen, pero todo eran
como escenas de terror. Pues mira, yo tengo una tesis, a lo mejor muchos me la van a criticar,
pero yo creo que el libro se va a conservar definitivamente, o sea el objeto no se va
a olvidar, pero digamos su efectividad comercial, sentimental va a superarse a partir del grado
de nivel de artesanía que tenga, es decir, como arte-objeto. Entre mayor calidad tenga
el objeto y mayores detalles tenga, creo que el libro se va a apreciar muchísimo.
Yo creo que el libro electrónico es un éxito con la salvedad de que no se ha podido comercializar,
que eso es distinto. Es decir, yo creo que cualquiera de los lectores, cuando les dejan
una tarea o buscan un libro, lo primero es que hacen si está libre en Internet y si
no pues ya lo van a comprar. Porque hasta el momento lo que se ha hecho en la mayoría
de los casos es pasar el texto a una pantalla y no se la ha explorado completamente todas
las alternativas de los hipervínculos, de los temas de video, los audios, muchísimas
cosas que se pueden ahí sumar a la aventura de la lectura. Fui maestro de la zapata durante
muchos años y yo pensaba eso. Dije, no, pues estos chicos van a preferir leer en digital,
si solo si es gratis. Si cuesta, vámonos al impreso. Pero además también los chicos
conservan ese romanticismo del libro impreso. Yo creo que entre mayor cuidado, arte le metamos
al libro, se va a conservar. Y si efectivamente va a haber quien tenga ahí el de bolsillo,
digamos como una parte económica, como una parte práctica, pues adelante. Pero yo creo
que la mayoría de los lectores van hacia el objeto, hacia el arte en el libro, obviamente
con un buen contenido, pero si el objeto aún no sigue llamando mucho.
